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Travelling. Blog de cine.

Indiana Jones: Mito del género de aventuras.

Acompañado de su inseparable sombrero fedora, su látigo y su chaqueta de cuero, Indiana Jones es uno de los prototipos del cine de aventuras, un símbolo de todo un género. Se trata de un personaje que recupera la fantasía y el mito de los héroes de antes, bebiendo de numerosas referencias. Como todo el mundo sabe, el nombre de Indiana procede del perro de George Lucas, curiosidad que fue incorporada al guión de la tercera entrega de la saga, Indiana Jones y la última cruzada.

-Nuestro perro se llamaba Indiana.

-¿El perro? ¿Te llamaron como al perro?

-Tengo muy buenos recuerdos de ese animal.

Como todo el mundo sabe, Indiana Jones y el arca perdida fue el título inaugural de la saga, y comenzaba con una escena única, con la reliquia indígena y la roca, persiguiendo a Indiana Jones. Una escena que fue imitada en un memorable capítulo de Los Simpson, serie con la que comparte la estructura narrativa de cada entrega. Las películas de Indiana Jones comienzan con una escena de presentación, introduciendo la búsqueda de alguna reliquia que en realidad sirve de McGuffin, pues esta quedará olvidada dentro del argumento.  El primer nombre fue el de Indiana Smith, pero cuenta Spielberg que le sonaba mejor Indiana Jones, opinión que seguramente todos compartamos.  Su personaje combina la aventura con la arqueología, trabajando como profesor en la ficticia universidad de Barnett, pero que emprende viajes con la finalidad de buscar objetos de importante valor histórico para la humanidad. En cada una de estas aventuras se enfrenta con rivales que compiten por conseguir el mismo objeto pero con unos fines siniestros. Esto lo aprovecha para su enfrentamiento con los nazis, uno de sus principales enemigos y por tanto, relacionándolo con los seriales de los años cuarenta. 

                       El secreto de los incas

Indiana Jones cuenta con un look que homenajeaba al personaje de Humphrey Bogart, de Tesoro de Sierra Madre, aunque compartiese, sombrero,  chica y gustos por las reliquias de Harry Steele, un aventurero interpretado por Charlton Heston en un título poco comnocido: El tesoro de los incas (Jerry Hopper).

 -¿Qué ocurre ahí abajo?

-Están sacando a la Mama-Cuna, la suma sacerdotisa, encontramos su momia.

-Yo no creo que los muertos se vayan a enfandar. ¿Algún tesoro?

-Aún no.
 

                   Indiana Jones Casa de las artes

 Como primera elección se propuso para interpretar al celebérrimo personaje a Tom Seleck, pero por obligaciones contractuales al trabajar en la serie Magnum, se tuvo que buscar a un suistituto poniendo su mirada en el joven actor Harrison Ford. Tom Selleck tuvo que conformarse con protagonizar un sucedanio de baja estofa: Ruta a China.

                        

 El éxito de Indiana Jones fue tan fulgurante que dio pie a toda una franquicia, al mismo tiempo que marcaba un hito en el cine de aventuras con influencias para todo los gustos, incluído el conocido videoclip "Bandido" de Miguel Bosé. En el cine, dejaó una alargada sombra en Las minas de Rey Salomón, en donde Richard Chamberlain se aprovechó del tirón del personaje; sin embargo, la recreación más acertada fue la de Tras el corazón verde. Sus protagonistas sufrían similares calamidades y podíamos rastrear gags muy parecidos a los creados por Lucas y Spielberg. 

-Soy un oscuro reflejo de ti, solo un pequeño empujón y serías como yo. Te apartarías de la luz.

-No digas necedades. 

 Del mismo modo, conecta con ideas desarrolladas en la filmografía de George Lucas, con el ejemplo de La Guerra de las Galaxias

-Jamás me uniría a ti.

-Si conocieras el poder del reverso tenebroso.

 E incluso algunas escenas de acción recuerdan al estilo de James Bond, como las lanchas motoras aplastadas por dos barcos, en Indiana Jones y la última cruzada. Película en la que se toca de soslayo el tema de las cruzadas, dentro de la mitología del Santo Grial.

- ¿Quién es usted?
- El último de los tres hermanos que juraron hallar el Santo Grial.

                                Ultimo cruzado

Pero en esta tercera entrega de la saga, también encotramos la figura del joven Indiana Jones, interpretado por el malogrado actor River Phoenix. Este giro del argumento dio pie a una serie de televisión con el personaje del arqueólogo desde su infancia a su juventud, vinculándose con figuras eminentes como Ernest Hemminguey o Einstein, e incluso alistándose a la Legión Francesa.

La saga de Indiana Jones tiene todos los ingredientes para triunfar en taquilla y crear legiones de seguidores y consumidores de toda una industria de mercadotécnia, a su alrededor. Pero algunos momentos de esta saga son ya iconos de los años 80, como la imagen de Harrison Ford escapando de un canto rodado, la persecución de las vagonetas, el "banquete" de El templo maldito o la partida de cartas en plena selva. Pero también los personajes que han acompañado a Indiana Jones en sus aventuras son igualemente meritorios: el chico Tapón, el áraba Salah (John Ris Davies),  el despistado Marcus Brody ("si se perdió en su propio museo") o su padre Henry Jones (Sean Connery). Así, con sus altos (Indiana Jones y la última crúzada) y sus bajos (Indiana Jones y la calavera de cristal) sigue manteniendo intacto toda su pasión por la aventura. 

 

El Padrino: 40 años después.

El Padrino: 40 años después.

 Es una de las películas que más entusiasmo ha generado y una de las favoritas de todos los cinéfilos, pero también una de las más analizadas y criticadas entre las grandes obras maestras del cine. De forma independiente o por su temática, El Padrino seguramente sea la producción cinematográfica más citada en este blog. Entonces, ¿por qué volver de nuevo a ella? 

En un día como hoy, bueno, no como hoy exactamente, pero sí hace treinta años, nacía El Padrino. A excepción de Marlon Brandon, casi todo el equipo (actores y director, incluidos) eran prácticamente desconocidos y se hicieron responsables de una película, marcada por la batalla campal propia del rodaje de grandes superproducciones. De hecho, no en pocas ocasiones la creación artística tiene algo de fatalidad. 

Hay películas que parecen imposible haberse rodado de otra forma o con otro reparto, pero en su momento supusieron todo un quebradero de cabeza para los principales responsables. En este sentido, el caso de El padrino es paradigmático, aunque parezca mentira. 

-Firma el trato Sonny.

-Para ti es fácil decirlo, él no es tu padre. 

-Yo soy para él, como tú o Mike. 

Varios directores fueron considerados para el proyecto, los primeros en la lista fueron los americanos Elia Kazan y Arthur Penn, y el franco-griego Costa-Gavras, pero cada uno de ellos declinó la invitación, por lo que la Paramount estuvo a punto de desechar el proyecto. 

Francis Ford Coppola era un director de poca monta, que venía de recibir un premio de la Academia por co-escribir el guion de la película Patton, pero que  había dirigido tres películas, no muy estimadas por las productoras. Entonces, ¿cómo fue posible que la major confiara en él para esta obra maestra?

-¿Cómo lo consiguió?

-Mi padre le hizo una oferta que no pudo rehusar.

Podría decirse que existió algo de predestinación, pues coindice su apellido "Coppola" con la capa que solían vestir los jefes mafiosos en las películas italianas. Pero la verdad es que tras la negativa de las primeras propuestas, entre ellas el cineasta griego Costa Gavras, se buscó algún cineasta de origen italoamericano y que no fuera conocido, pues saldría relativamente barato el aunarlo a sus filas. 
Pero lo cierto es que creó toda una controversia en plena época del rodaje. Dudaron, por ejemplo, de su capacidad para rodar las diversas escenas de violencia, algo que hoy está fuera de toda duda. 

-Nos conocemos desde hace muchos años y por primera vez, vienes a pedirme un favor. 

Cada intérprete parece nacido para su papel en la película, incluso los sencundarios, y cada detalle parece hecho a medida. A pesar de eso, hubo problemas a la hora de reunir el reparto.

A parte del director,  Marlon Brandon también estuvo puesto en duda, debido al excéntrico comportamiento del actor en sus anteriores películas, convirtiéndose en un asiduo de la prensa sensacionalista. Otro problema fue que el papel del mariscal de los Corleone fue ambicionado por otro actor: Frank Sinatra. Lo cierto es que Brandon le había arrebatado el papel a Sinatra en otras ocasiones, por ejemplo en La Ley del silencio (Elia Kazan). El popular cantante y actor quedó tan decepcionado, que lanzó duras críticas contra el equipo de rodaje; de hecho, se dice entre la comidilla de Hollywood, que fue esta reacción lo que permitió que se incluyera en el argumento la propia historia de Frank Sinatra con el capo Lucky Luciano.

-Hollywood te dará lo que pidas. 

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Sin embargo, incomprensiblemente Marlon Brandon estuvo en la picota por su personaje. 

-¿Qué he hecho para que me trates con tan poco respeto?

Parte del atractivo visual y estilístico de la obra consiste en la interpretación de la figura de Michael Corleone. Pero también tuvieron sus reservas con el joven intérprete que fue a sucederle en la ficción: Al Pacino.

No todas los problemas venían de la productora, sino que la historia de El padrino encontró la oposición de la comunidad italoamericana. Por citar un detalle, es famosa la negativa del pueblo Corleone para permitir rodar las escenas de la segunda parte de la saga. Pero al final, nadie puede poner en duda que se trate de una gran película, una gran saga cinematográfica, en torno al poder, la ambición, el Sueño Americano y la violencia. 

La naranja mecánica: una obra maestra por la estética y la violencia.

La naranja mecánica: una obra maestra por la estética y la violencia.

 

En los años setenta, Kubrick dirigió esta visionaria y polémica película, que fue un éxito comercial inmediato pero también un shock para la opinión pública; se cuenta la anécdota de que el propio director retiró la película de los cines porque su madre se lo había aconsejado. El filme estaba basado en la vida de un joven delincuente amante de la violencia, la violación y Beethowen. La historia se basó en una novela homónima del escritor Anthony Burgess, protagonizada por Alex un joven fascinado por la violencia extrema y la Novena Sinfonía que dedicaba su tiempo a las más diversas fechorías. Pero el fim de Kubrick nos presentaba otro tipo de "violencia", la ejercida por el Estado, convirtiéndole en cobaya de un experimento que promete deshinibir todo sus impulsos sociales.

 -Me gusta videar películas antiguas, la primera película era muy, muy buena. Una de esas que hacen en Hollywood. 

                            Blur La naranja mecánica

 La película lleva consiguo toda una leyenda, por la puesta de escena de este mundo distópico, que permite comprender las claves de una estética que iba a aprecer: el arte pop. Un plano estético y moral que ha servido de influencia a toda una generación, desde la decoración hasta la música. De hecho, grupos como Blur se han inspirado en la película para algunos de sus trabajos; por ejemplo en el tema "The universal" de esta banda británica. 

-Ahi estaba yo, es decir, Alex y mis tres drugos, Pete, Georgie y Dim. Estábamos en el Dorova Milk Bar. En el Dorova Milk Bar servian leche plus: leche con veloceta, o con drencromina, que era lo que estabámos tomando. Aquello nos agudizaba los sentidos, y nos dejaba listos para una nueva sesion de la vieja ultraviolencia.

Los bombines de La naranja mecánica y el resto de la indumentaria de este peculiar grupo de delincuentes, Kubrick se inspiró en el vestuario de unos atracadores reales. Los años setenta era una década turbulenta que tuvo su representación en el cine, con una multitud de películas centradas en la violencia. En una de ellas había participado un joven y desconocido actor, Malcom McDowell (If, indsay Anderson) que se convertiría en la estrella del filme de Kubrick.

                         If

Estos jóvenes violentos representaban la clase social suburbana inglesa, con la fábricata como símbolo de proyección laboral. Ejerciendo una delincuencia juvenil marcada por los ataques a los mendigos, como aquel que canta a la heroína irlandesa Molly Malone, los asaltos a las casas aburguesadas (el escritor, la "mujer de los gatos") o las peleas con otras bandas (la de Billy Boy). Curiosamente la película refleja cómo la policía se va nutriendo de antiguos delincuentes juveniles. Pero la violencia de Alex también se manifiesta en sus ensoñaciones e incluso en su sentido del erotismo: la violación de la mujer del escritor. 

La violencia en un contexto social muy definido era una marca de la casa de la Warner. De hecho, la Warner -la productora de La Naranja mecánica- había financiado películas como Perro de paja o Los diablos.  Es también es la radiografía de una sociedad en la que estamos imbuidos acutualmente, porque a pesar  de lo que pueda parecer, la violencia de La naranja mecánica es "elegante" en comparación con películas actuales. Al fin y al cabo era un joven asocial e hiperviolento,  con gustos melómanos como amante de la Novena Sinfonía y de algún otro título de la música clásica. 

     A clockwork orange

-Había sido una noche fabulosa que debía tener ahora su final perfecto con un poco del viejo Ludwing van. 

 Al fin y al cabo, son unas claves, -la música clásica, la violencia y las situaciones eróticas- que están presentes en toda la filmografía de este grandísimo director. 

Rec 3: Paco Plaza regresa en solitario.

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-¿No os habéis enterado de nada?, pues vais a flipar.

El trailer nos dejaba con la miel en los labios a todos aquellos que no pudimos asistir a la premier en Francia ni a su paso por el festival South by Southwest de Austin (EEUU), ("nuestro París-Texas", como bromeaba el director).

 Rec 3 comienza con una boda y con un estilo que recuerda a la cámara subjetiva de las películas anteriores. Es un guiño a las cámaras que llevamos y con las que queremos dejar para el recuerdo hasta el más mínimo detalle. Pero también es parte de la normalidad que se tuerce en una violencia atávica, propia del género. Un momento así no lo fastidia ni siquiera unos zombies y no me refiero con esto a unos cuantes familiares con unas copas de más.

Esta caótica boda es el origen de Rec, la esperada tercera  parte de la saga. Así que abténgansen los más escrupulosos. Rec 3 promete una ración doble de sangre y vísceras. Paco Plaza y su guionista Luiso Berdejo (quién ya escribió la primera entrega de la saga) organizan un evento de altura, llena de miembros cercenados, gritos y una sierra eléctrica con la que se arma la heroína de la película. Clara (Leticia Dolera) pretende reunirse con su marido y hacer frente a quienes le han arruinado el mejor día de su vida: "¡Hoy es mi día, hoy es mi día!". 

- Aún no, aún no puede estar pasando. 

- ¿El qué?

- El Génesis. Los ángeles abandonaron su propia morada, donde el Señor los guardó en prisiones eternas en donde soportarán el castigo divino y no podrán regresar hasta el Juicio Final.  Es una vuelta al foco de la infección, como nos dice el título añadido de Génesis.

 

Génesis, porque se sitúa al principio de la historia, pero también porque desde la primera parte de la saga de Rec han jugado con la iconografía religiosa.

-¡La jodimos, este es un cura!

El propio Paco Plaza comentaba que la saga de Rec se inivió con ninguna intención de continiudad, sino como experimento entre amigos.  "Rec es una película de horror pura, con Rec 2 intentamos girar a elementos de acción, un poquito más de comedia. Lo que queríamos, sobre todo, cuando ya vimos que iba haber cuatro películas, es distinguirlas claramente las cuatro".

-Vamos a grabar un poquito a mi primo Koldo, que está un poquito nervioso. 

Como un video doméstico se tratase, la primera parte se sigue a través de las cámaras de los invitados. La historia da un giro complentamente con respecto a las dos películas anteriores, abandona el carácter claustrofóbico del edificio barcelonés, para mostrarnos el nuevo escenario de esta tercera entrega. Eso sí, continúan algunas señas de siempre, como la "Niña de Madeiros" y el cierto contexto de fanatismo religioso.  

Pero, al mismo tiempo, Rec 3: Génesis, supone una ruptura argumental y estética. "Si el primer filme rompía las normas del género, esta se carga las de la saga", decía Paco Plaza en una entrevista. "Queríamos que el cambio se notara muchísimo". De ahí la elección del formato panorámico, la iluminación e incluso de la presencia del travelling y de la grúa. Es en la segunda parte de la película, con las cámaras domésticas rotas, cuando la acción cobra protagonismo con una demencia de parientes, la presencia de los zombies y de mucho humor negro. Una de las ideas más interesantes de esta nueva propuesta de Paco Plaza es que las violentas criaturas no son seres abstractas o vecinos de un inmueble, sino que son parientes y amigos. 

-¡Son la familia, son la familia!

-Ya no, ya no. 

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Boxeo y cine: Celuloide entre las doce cuerdas.

Boxeo y cine: Celuloide entre las doce cuerdas.

Robert de Niro, Kirk Douglas, Will Smith, Russel Crowe, Silvester Stallone, Errolt Flynt, James Cagney, Paul Newman e incluso Charles Chaplin son sólo algunos de los que se han enfundado los guantes de boxeo, para mostrarnos desde la gran pantalla cómo se desenvuelve este deporte tanto dentro como fuera de las doce cuerdas de un ring. Comparten todos ellos, el origen humilde de los boxeadores, con el deseo de salir de la miseria y ser respetado, los turbios ambientes que rodean a los púgiles, el ambiguo placer del triunfo, pero también el decaimiento físico y moral de la derrota. 

Hollywood ha hecho de este deporte todo un subgénero, representándolo en la gran pantalla más que cualquier otro deporte. El boxeo le ha permitido reflejar la dureza de un combate, el esfuerzo de los contendientes, por supuesto, pero también ha sabido aprovecharlo dentro del drama o del cine negro. Detrás de la lona, ha habido historias sobre la familia, el dolor, el honor, la superación personal o la corrupción de unos poderosos que quieren lucrerse del sufrimiento ajeno. La obra maestra de este subgénero de "las doce cuerdas" es Toro Salvaje, todo sobre el mundo del boxeo y sus lugares adyacentes ya aparecía en la película de Martin Scorsese. 

-No tienes ni idea de boxeo, te arrancará las orejas a golpes. 

-Si me llevo 35 pavos, me  dejo arrancar lo que sea. 

                             el idolo de barro

Pero no sería justo no mencionar películas como Ídolo de barro, que muestra la locura de su protagonista cegado por una obsesión que le llevaría hasta la muerte. Destaca también el estremecedor relato que destila derrota, realizado por un veterano John Huston, en Fat city, la historia de un boxeador que superó sus sueños de grandeza, a cambio de los dólares necesarios para sobrevivir. Otras películas nos acercaban al tema de la corrupción dentro y fuera del ring, como sucede con Marcado por el odio, con uno de los grandes del boxeo (Rocky Marciano), interpretado por Paul Newman, en este filme de Robert Rossem. 

-Sigo creyendo que podía haber derribado a ese animal.

-Puede que sí, Charlie, pero el dinero de los listos está en tu contra y tu eres listo.

Una serie de películas comparten el ambiente desolado o la perversa influencia que puede ejercer una familia, en torno a este deporte del pugilato. Al protagonista de The figther le cuesta librarse de la tutela de una madre absorvente y de un entrenador adicto al crack, su hermanastro.

-¿Tienes miedo de decirme que ni siquiera tienes un plan? ¡No pasa nada! Tienes que agantar más que él, deja que se canse. Trabájale el cuerpo.

-Yo no peleo como tú.

 -Ten cuidado, por qué te hará daño.

-Has perdido tu oportunidad y por eso estás aquí. 

Una relación entre dos hermanos, como la protagonizada en Toro Salvaje entre Robert de Niro y Joe Pesci.  

-De niños nos peleábamos, ¿ahora te preocupas? Anda golpéame en la cara.

-¿Qué pretendes demostrar? ¿Qué prueba esto?

Clint Eastwood acertaba en Milliam Dollar Baby, con otro retrato de una familia, dispuesta a aprovecharse de los triunfos y del sufrimiento del boxeador.

-¿Por qué no me distes el dinero? ¡Tenías que comprarme una casa!

-No tenía que hacerlo, mamá, pero es tuya. Si quieres el dinero, véndela. 

                            cinderella-man-pelicula

Existen otras películas de superación deportiva que tiene en Rocky, el título más comercial y popular del género. De esta emana un mensaje: la unión de amor y esfuerzo para conseguir cualquier meta. Otros temas son los conflictos que se dirimen en la cercanía de un ring, encontrando con boxeadores "corajes" que se sienten sensibilizados por algunos conflictos o como activistas de las grandes causas. Así era la biografía del auténtico Mohamed Alí, llevado a la pantalla por Michael Man (Alí) y con el protagonismo de Will Smith. 

-Si digo que te separen, háganlo límpiamente. 

-¡No has tenido que meter a África!

                                                cravan vs cravan

Nos quedaría destacar las películas españolas que han centrado su argumento en este deporte, Segundo Asalto,  la parodia y el homenaje de Yo hice de Roque 3 o el documental de Isaki Lakuesta (Cravan VS Cravan). Si tu eres uno de los que abominan de este deporte, de los consideran que es algo aberrante e incluso corrupto, vayan al cine. Y déjense enamorarse -también sufrir- por este arte dentro de las doce cuerdas. 

                                                    yo hice a roque 3

El Padrino: Las claves de una saga familiar mafiosa.

Por supuesto, el origen de El padrino es la novela de Mario Puzo, pero el argumento  también se basa en una vieja historia siciliana. Aparece recogida en La cavallería rusticana de Mascagni, cuya obra se representa en el tercio final de El padrino III. En otra parte de la misma entrega de la trilogía se canta: Brucia la terra, Arde la tierra, en la versión castellana.  Una canción, escrita por Nino Rota, que sirve de lamento de Michael Corleone, de quien se vio obligado -por el destino- a mantener el legado de su padre.

-¿Y Michael?

-El mató a Solozzo. Está a salvo e intentaremos traerlo pronto.

Un destino que ni el propio Padrino quería para él. Ahí es donde comienza la tragedia, la violencia que afectará a la familia, una y otra vez. No es casualidad que la historia nos lleve al Mediterráneo, la cuna de la narrativa occidental, con la tragedia griega; eso sí unido al Nuevo Mundo, a través del Sueño Americano.

-Creo en América y América hace mi fortuna.       

   El Sueño Americano

El Padrino se sostiene en estos dos grandes pilares, pero con unos innumerables niveles de lectura y universalidad. Esta película presenta un retrato preciso y profundo de una época, pero sobre todo es una crítica a la sociedad norteamericana, las relaciones familiares, la práctica política y sus esquemas morales tratados sutilmente como trasfondo del guion mediante asuntos relativos al mundo de la mafia, la inmigración, la relación de pareja, la violencia criminal y su asociación política.

También la comida es muy importante en la saga de El padrino, como en toda la filmografía de Coppola. En torno a la mesa, vemos escenas corales reflejando la familiaridad de los personajes, como haría cualquier familia. Hay personajes que se recrean con la comida (en especial, Clemenza), tanto como la presencia de naranjas, una fruta que anuncia un atentado y por tanto, relacionadas con la violencia de la historia.

La violencia es una marca de la casa "Goodfather", pues prácticamente todos los personajes que aparecen en la trilogía, la sufren -de forma, directa o indirecta-.

-¡Os quise librar de los horrores de este mundo!

-¡Y te convertiste en mi horror!

Pero en casi todos los casos, la violencia viene de mano de un traidor a la familia. 

-Te invitarán a una reunión con alguien de su absoluta confianza, garantizando tu seguridad, y en ese encuentro serás asesinado. 

Sin embargo, se le ha criticado al director el ofrecer una imagen demasiado atractiva del mundo de la mafia. Una imagen que la propia mafia intenta imitar, como vemos en la ficticia, pero genial recreación de Los Soprano.

-Creía que estaba fuera, pero me vuelven a meter dentro. 

-¿Es el Padrino o no es el Padrino?

Junto a la violencia, los poderes políticos y los pilares de la sociedad se sustentan en una profunda corrupción. Desde la policía  a la prensa, desde la Iglesia a la política, todos los que ostean poder y responsabilidad parecen estar corruptos y ejercer una violancia atávica. 

Al Pacino - Mi padre es un hombre poderoso, con grandes responsabilidades... como un político.

Diane Keaton - No seas ingenuo, los políticos no cometen asesinatos.

Al Pacino - ¿Quién es el ingenuo?

  La vilolencia en El Padrino

De esto surge un fuerte sentimiento de venganza. En uno de los mejores momentos de la primera parte de la trilogía, Michael revela a su cuñado Carlo Rizzi, los "ajustes de cuenta de la familia". Llegaba, por fin, la hora de los Corleone. 

 -Barzini ha muerto y Phillipe Tataglia, Moe Green, Strakli, Cuneo. Estoy ajustando las cuentas de la familia, no digas que eres inocente, Carlo. 

Una venganza, por completo, autodestructiva. 

La consecuencia  de toda esta violencia es la soledad del poderoso.  En el balance de su vida, lo que consiste la primera hora y media de El Padrino III, Corleone contempla con dolor todo lo que había supuesto una existencia basada en el dinero y el poder, pero también en el odio, el resentimiento y el miedo, lo que le iba alejando de las personas que él realmente deseaba (su mujer y sus hijos), e incluso de sus familiares (llegó incluso a ordenar la muerte de su propio hermano).  Una herencia terrible de sufrimiento y muerte, que en la vejez del “superhombre” se estaba convirtiendo en un peso de la conciencia insoportable. Sólo le quedaría reconocer su crimen y aceptar su castigo, que en su caso resultaba ser la muerte de su hija, interpretada por Sofía Copolla, quien iba a representar todo lo poquito de honradez y bondad que quedaba en ese personaje. 

Escenas de El Padrino (1972)

-La justicia nos la da Don Corleone. 

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-¿Qué quieres? Eso no puedo.

-Le daré lo que me pida.

-Nos conocemos desde hace muchos años y por primera vez vienes a pedirme un favor. Ya casi no me acuerdo cuando me dejaste de invitar a tu casa, a tomar café y creo que mi mujer es la madrina de tu hija. Pero hablemos claro, no te interesaba mi amistad. Te... asustaba tener relación con nosotros.

-No quería correr ningún peligro.

-Ya entiendo. Tu paraíso era América, tenías tu negocio, la vida te iba bien, la policía velaba tu sueño con la ley y no me necesitabas. Pero ahora vienes a mí pidiendo justicia y lo haces sin ningún respeto. No como un amigo y ni siquiera me llamas Padrino. En cambio, tu vienes a mi casa el día de la boda de mi hija para que mate a cambio de dinero.

-Lo que pido es justicia.

-Eso no es justicia, tu hija está viva. 

-Quiero que sufran, como ella, ¿qué tengo que pagar?

-Bonassera, Bonassera, qué he hecho para que me trates con tan poco respeto. Si hubieras mantenido mi amistad, los que maltrataron a tu hija, la hubieran pagado con creces. Porque cuando un amigo se crea ennemigos, yo los hago mis enemigos. Y a este le temen. 

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-Ese hombre está hablando solo, dá miedo.

-Dar miedo es su oficio.

-Dime, ¿cómo se llama?

-Se llama Luca Brasi y se encarga de algunos trabajos para mi padre.
  Luca Brasi está con los peces

-Es un mensaje siciliano, Luca Brasi está durmiendo con los peces.

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-Sin duda, Santino hubiera podido con todo esto. Fredo, en fin, Fredo es tan... pero, nunca, nunca, pensé que fueras tú. He trabajado toda mi vida para conseguir el bienestar de mi familia y siempre me he negado a ser un muñeco movido por los hilos de los poderosos. Contigo tenía otros proyectos, Michael, pensaba que algún día podrías mover esos hilos. Pensaba en "Senador Corleone", "Gobernador Corleone".

-Un pez gordo.

-Pero no ha habido tiempo, no ha habido tiempo.... ¡Ah, oye! El que te pida una entrevista con Barzini, ese es el traidor. No lo olvides.

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La huella. Sleuth (1972) Cuarenta años después.

La huella. Sleuth (1972) Cuarenta años después.

En 1972 aparecieron películas como El Padrino; Aguirre, la cólera de Dios; El último tango en París o el cortometraje de Antonio Mercero La cabina. Pero también este año se celebra el cuarenta aniversario de otra gran película Sleuth (La huella), la obra final con la que Mankiewitz cerraba una impresionante filmografía. 

La huella (Sleuth) es una de las grandes películas de todos los tiempos, un auténtico tira y afloja entre sus dos personajes, un combate de boxeo - al más alto nivel interpretativo- entre el veterano Laurence Olivier y el joven Michael Caine. Fue el gran éxito del cineasta, otro de los grandes genios del séptimo arte, y su gran reto, plasmar en el celuloide la obra homónina del dramaturgo Anthony Shaffer (autor literario y cineasta bastante conocido en su momento, del que se habían adaptado algunos de sus trabajos al cine).

- ¿Y usted a qué se dedica?
- ¿No lo sabe? Soy peluquero, Casa Tindolini.
- ¿No le preocupa que le confundan con una tienda de helados?

                 La huella (Sleuth)

Milo Tindel, un apuesto peluquero, interpretado por Michael Caine, llega con su Alfa Romeo a la mansión campestre y muy inglesa de Andrew Wyke, un decadente escritor de éxito a cargo de Laurence Olivier. La mujer del escritor quiere divorciarse de él y unirse al peluquero, por lo que se produce un duelo dialéctico, en el cual el veterano escritor propone urdir una trama para humillar a su contrincante, a través de una curiosa propuesta:

- Me alegro que hayas adivinado que lo que quiero es que robes esas joyas.

El argumento se podría resumir en una sola línea: las veladas de un peluquero y un escritor, obsesionado por los juegos. La idea fundamental. Un escritor de aventuras detectivescas, al estilo de Agatha Christie, con la aficción de poner en práctica todo tipo de juegos de ingenio.

-¿Ha tenido ya alguna experiencia? Me refiero a... si ha cometido antes algún otro delito.

-Señor Lord Merridew lo hubiera pasado muy mal si yo no hubiese ideado crímenes para que él los resolviera. 

 -Señor Lord... ¿qué?

-¿Está bromeando?

-¿Por qué?

-¿No sabe quién es Señor Lord Merridew? ¡Es mi detective conocido por millones de lectores!

La huella, de Joseph Leo Mankievitz tenía un origen teatral, la obra del dramaturgo Anthony Shaffer, quien sería el encargado de adaptar el guión cinematográfico. Pero el caracter teatral lo vemos en toda la película: el escenario y los dos personajes, únicos; aunque también la esencia del teatro aparecía en los originales títulos de créditos (las maquetas de las novelas de suspense), cerrándose la película con el telón de una de ellas. La idea era mostrar el desarrollo del filme como si de una más de sus historias se tratase. 

         

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En La huella encontramos una multitud de temas, la literatura y la autosaficción del creador, el juego, la figura del doble o el asesinato; pero también existen otros  como la temática social y el matrimonio (ambos muy brittish). 

-Entre Margaret y yo no existen secretos.

-Ni los míos, por lo que veo. Taya es una diosa de carelia, sus dorados cabellos y sus ojos color cobalto poseen el secreto de los lagos de Finlandia.

-Tenía entendido que era una rubia corriente con el mismo sex a peel de un jeep de segunda mano. 

El tema del matrimonio, las maquinaciones de un excéntrico millonario y el coqueteo con el juego ya habían aparecido en otras películas de Mankievitz; por citar una, en la maravillosa Mujeres en Venecia. Por su parte, el asesinato "es un un problema muy inglés", como decía Alfred Hitchcock. De hecho, el detective creado por Andrew Wyke se parece mucho a las creaciones de Agatha Christie (ese detective belga de nombre Hércules Poirot), sin embargo, una opinión personal me llevaría a relacionarlo más con la creación de la también escritora inglesa Dorothy L. Sayers. Amiga de A. Christie, Checerton, C.S. Lewis y Tolkien, creó la figura de Lord Peter Wimsey, un aristócrata inglés que resolvía crímenes retorcidos de forma amateur. 

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"Andrew, debes convencerle de que todo ha sido un juego". Uno de humillación, en donde el disfraz y los juegos de identidad cobraban protagonismo. En una partida en el que vemos la participación de un nuevo personaje, un inspector de policía.

-Ya ve que los policías auténticos no somos tan imbéciles como nos describen los escritores como usted. Quizás no llevemos monóculos ni orquídeas en las solapas, ni lupas, ni esos ridículos bombines. Pero somos razonablementes eficaces, a pesar de todo.

-Parece que conoce a fondo las novelas policíacas. 

-Sí, señor, y he llegado a la conclusión de que son la recreación intelectual de las mentes nobles. 

La huella peresenta con una narración sencilla y clara, una sugestiva caza del gato al ratón, -aunque con un sentido semiculto si se quiere, similar a la conversación de cualquier velada, como la que muestra la película- visualizada con firmeza, un tratamiento próximo al cine de Hitchcock (sorpresas, situaciones ambiguas, engaños). La huella tiene la dosis de elementos encontrados (placer - dolor) que tanto gustaba al cine de Alfred Hitchcok o la narrativa de suspense de Patricia Highsmith, pero también a los cineastas británicos en general, considerándose la perversidad como un juego que no hay que tomar nunca demasiado en serio. El problema es que esa especie de contradicción entre mostrar inteligentemente la perversión / asesinato y luego pedir al espectador que lo vea sólo como un juego, hace que uno no sepa a lo que atenerse. Aunque el principal escollo de La huella, como ocurre con el cine británico, es que se sacrifica todo, incluso la inteligencia, por mostrar el ingenio. Pero sobre todo esta última película de Leo Mankiewitz, plantea la cuestión de si es posible rodar una historia con giros inesperados, con pocos personajes y un escenario único.