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El impresionismo fue una de las reacciones francesas a los cánones cinematográficos de Hollywood, en un momento en que se iban imponiendo las vanguardias en Europa. Ya habíamos visto ejemplos en el cine realista de Carl Theodor Dreyer o en el formalismo soviético, mientras que en Francia se buscó reproducir las impresiones ante la naturaleza o cualquier estímulo, tomando sus principios de la corriente artística de finales del siglo XIX.

Los franceses, con Abel Gance a la cabeza se consideraron los más dinámicos en el cine de su época, los más frenéticos.  Algunas de estas imágenes duran sólo un fotograma, van demasiado rápido sobre todo en comparación con el cine romántico de Hollywood.

Buscaron en dos revoluciones  el concepto de la modernidad y según el artista Jean Cocteau  habría un antes y un después del cine con La rueda como  Picasso marcaba un antes y después en la pintura. Pero esta película sería un ejercicio preparatorio de su obra maestra que preparó con todo detalle, durante años, Napoleón visto por Abel Gance. Una película que contendría un metraje de cuatro horas sobre la figura de Napoleón Bonaparte, aunque reducida a dos horas por la productora Phaté.  Para conseguir su propósito, el dinamismo de las batallas, con las cargas de los caballos, el cineasta francés relacionaría la cámara con el movimiento, utilizando para ellos curiosos recursos. Por ejemplo cubrió una cámara con una esponja de pelo para que los actores pudieran golpearla, o colocó una cámara con aire comprimido en la silla de un caballo, para registrar el movimiento de Bonaparte.

Un clásico del cine marcado por el movimiento y la innovación visual.

También encontramos primeros planos muy significativos, como nunca antes se habrían visto en el cine mudo, de hecho habría que esperar al director Danés Carl Theodor Dreyer para encontrarnos este tipo de planos en La pasión de Juana de Arco.

Después de esta breve presentación, os dejamos el reportaje que hemos dedicado al cine de Abel Gance, de los años veinte, haciendo una especial atención a Napoleón

                          

                           

Je acusse (1919)

                     

La rueda, La roue. (1923)

Napoleón (1927)

Con esta última entrega cerramos el ciclo que hemos dedicado a las vanguardias en los años veinte. 

La pasión de Juana de Arco. Las vanguardias de los años veinte. Episodio IV.

La vanguardia soviética. Las vanguardias de los años veinte. Episodio III.

Avaricia/Y el mundo marcha. Las vanguardias de los años veinte. Episodios I y II.

Los años 20. Hollywood y las vanguardias.

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