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Invasor: Calpasoro vuelve a la guerra con conciencia.

Invasor: Calpasoro vuelve a la guerra con conciencia.

-Estamos vivo, Pablo, ¿cuál era nuestra misión?

Daniel Calpasoro pone en imágenes una novela de Fernando Marías, para regresar a la acción bélica, años después de su película Guerreros. Si en Guerreros, el cineasta barcelonés incidía en la presencia de soldados españoles en la guerra de Bosnia, en esta ocasión nos traslada a otro escenario bélico, igualmente reconocible, para contarnos un thriller con connotaciones políticas, con el tema de fondo de los errores estratégicos de la llamada "fuerza de liberación". La principal diferencia entre las dos películas es el dominio para rodar las escenas bélicas en la primera, con una menor atención en las secuencias que sirven de bisagra entre ellas: "Basicamente no tienen nada que ver, Guerreros era una película bélica y esta no. Es verdad que hay un elemento bélico, pero es un mero trasfondo". 

-Alguien del ministerio ha venido un par de veces para hablar contigo.

 El personaje principal, Pablo, es un médico militar que pierde la memoria en una misión desarrollada en Irak, por lo que regresa a España. Estos dos españoles, encarnados por Alberto Amman y Antonio de la Torre, viven sometidos al trauma de haber presenciado unos hechos criminales de guerra, con el dilema de hacer la vista gorda o denunciarlo, con todo lo que pondría eso. La trama se desarrolla principalmente en La Coruña, a la vuelta de estos soldados, en donde aparecerá la la tercera pieza de la película, encarnado por Karra Elejalde, actor muy intersante ganador de un Goya por Y también la lluvia (Icíar Bollaín). "Un tío que no se sabe si es el de Ministerio de defensa o de Interior, que tendrá la misión de silenciar a estos soldados y a tapar lo que haya sucedido, por el bien del país". Inma Cuesta se suma a los protagonistas para aportar un toque femenino a la cinta, como la esposa de Pablo. 

Si la acción de la película transcurre en La Coruña, "que se convirtió en un auténtico circuito urbano para rodar unas escenas de persecución" -en palabras del propio director-, se trasladaron a las islas Canarias para rodar la parte de la historia en el Próximo Oriente, recreando con ayuda del digital la región de Diwuaniya. 

-Ya verás como en pocos días, él mismo encajará todas las piezas. Un director que bien abraza el estilo de Jason Bourne o el de la saga The fast & furious (A todo gas), en su película Combustión

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                 Invasor Karra Elejalde

                                                                            

Amour: un doloroso amor a cargo de Michael Haneke.

Amour: un doloroso amor a cargo de Michael Haneke.

-"Queridos señora y señor Laurent: Verlos fue un momento bello y triste. Deseo de todo corazón que todo se arregle. Con mucho cariño, su antiguo alumno,  Alexandre". 

El amor en la senectud centra la última película, hasta el momento, del austriaco Michael Haneke, con la que obtiene su segunda Palma de Oro. De hecho, Amor es un film multipremiado que se encuentra en la parrilla de los Oscars compitiendo en la categoría de Mejor Película de Habla No Inglesa. La película sorprende por un giro en la trayectoria de un cineasta que había creado un estilo en donde el sexo y la violencia eran marcas de un controvertido director. Eso sí, mantiene algunas señas de identidad como la de mostrar una forma dolorosa e impúdica de unos personajes en su momento menos glorioso. En Amor presenta a una pareja de ancianos en en una fase de deterioro tanto físico como intelectual en las puertas de la muerte; personajes interpretados por Jean-Louis Trintignant y Emmanuelle Riva.

-No vas a estropear tu imagen, ahora que has llegado a la vejez. -Pienso cuidarme, ¿pero cuál es mi imagen?

-A veces eres un monstruo. 

Junto a ellos, destaca la hija de esta pareja de profesores de música, retirados, interpretada por sabelle Huppert, actriz que alcanzó fama por otra película de Haneke, La pianista

-Antes, al entrar, me acordé que de pequeña veía que os gustaba hacer el amor. Sentía que os amábais y que siempre estaríamos juntos.   

                   Isabelle Huppert Amour

Lo que hace de Amor una película distinta del resto de su filmografía es el tema, amable y más humano que otros títulos como Caché o Funny Game, pero otros aspectos pueden reconocerse como su importancia por la familia, el retrato de ciertos males contemporáneos como la soledad o los comportamientos extravagantes y enfermizos, con una habilidad especial para los oscuros reflejos del alma humana, que ya nos había dejado en su anterior trabajo, la sobresaliente La cinta blanca.

-Estareis de acuerdo conmigo que vuestro comportamiento no puede quedar impune, si queremos convivir respetándonos mutuamente. Así que mañana por la noche, os daré a cada uno, diez golpes de vara delante de vuestros hermanos. 

Una de sus películas más brillantes, con una elocuente explicación de los horrores del siglo XX, combinando las conciencias colectivas con las individuales.

-Pero, ¿qué te he hecho?

-¡Tu no me has hecho nada! Eres fea, no te cuidas y además te huele el aliento, ¿no es suficiente?

A pesar de que hay muchísimas películas que aún demuestran que hay buen cine y grandes historias en plena tercera edad, aún encontramos ejemplos de actores que finger otra edad, algo muy de Hollywood y de sus grandes estrellas (Harrison Ford, Sean Connery o Clint Eastwood). Pero el séptimo arte nos ha enseñado grandes amores otoñales y abuelos adorables, reflejados en la pantalla con respeto y humanidad, como la alemana El séptimo cielo, la argentina El hijo de la novia, la española Solas o la clásica En el estanque dorado. 

-Amor: Necesita distracciones de alto vuelo. Trabajo: Vuelve a estar motivada pero vaya con cuidado. Salud: Desosídexe haciendo ejercicio, recuperará el impulso. 

-No te quejes, te pasa por leer tonterías. 

                  Amor Michael Haneke

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La noche más oscura: Kathryn Bigelow y Mark Boal vuelven a la guerra.

La noche más oscura: Kathryn Bigelow y Mark Boal vuelven a la guerra.

Entre los acontecimientos políticos del nuevo siglo, que pasarán a la historia, podemos destacar los atentados de las Torres Gemelas, la guerra en Afganistan y la figura de Osama Bin Laden. Todo esto centra esta película, La noche más oscura.  Kathryn Bigelow, una de las directoras más destacadas de su generación, nos sorprende con un film que ha superado lo propiamente cinematográfico para crear un debate en los Estados Unidos.

 -Nos gastamos miles de millones y no estamos más cerca de vencer al enemigo. 

La película ha puesto el dedo en la llaga tanto por el tremendo esfuerzo del pueblo americano en un conflicto que parece no tener fin como en los supuestos métodos de tortura empleados por la CIA, durante los largos años en los que se dio caza a Bin Laden. "La búsqueda de Osama Bin Laden, aunque duró diez años que resumimos en dos horas y media, fue tremendamente dramática. Todo se reduce a trasladar ese drama a la pantalla y querer darle vida". En una entrevista, la directora reflejó el deseo que les llevó a realizar esta película. 

Kathryn Bigelow, Mark Boal y Jessica Chasting.

Hace un par de años se estrenaba En tierra hostil, un guión de Mark Boal sobre una unidad de artifieros destacados en Iraq, del que Bigelow supo trasmitir toda su crudeza, una película que logró Seis Ocars. Frente a esta, La noche más oscura (Zero dark thirty) transcurre de forma episódica, arrancando con la pantalla en negro en la que nos muestra los atentados del 11 de septiembre, a través de los gritos de algunas de las víctimas de las Torres Gemelas. 

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-Existen dos teorías sobre el paradero de Bin Laden, que vive en cuevas, pero esta teoría se basa en un estudio previo al 11S. La segunda teoría dice que vive en una ciudad. No se puede dirigir una red de células interconectadas desde una cueva. 

El protagonista es Maya (Jessica Chasting) cuyo personaje será el encargado de dar caza a Bin Laden. Chasting es una de las actrices de moda de los útimos años, ínterprete que en este 2012 ha estrenado otro interesante título Sin ley (Lawless, John Hillcoat). La película, a modo de western combiana el drama con el cine de gánsters en la época de la Ley Seca, a través del clan Bondurant, dedicada al contrabando. 

-¿No es un poco joven para la parte dura?

-En Whashington dice que es una fiera. 

En la película destaca el rigor y el realismo, casi al estilo de un documental y por unos decorados que recuerdan mucho a los puntos geográficos marcados por el relato, es decir, desde Whashginton a Pakistan o Afganistan, descubriéndonos las bases norteamericanas del desierto o las cárceles de la CIA.

 -¿Tú te crees esa historia? ¿La de Osama Bin Laden? 

Por supuesto, no voy a entrar en la discusión si realmente eso fue lo que sucedió, si hubo un comando que llegó a matar a Bin Laden o si éste había fallecido en un hospital de Dubai. Esta visión se ha realizado siguiendo los aspectos puramente cinematográficos. 

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               La noche más oscura Jessica Chasting

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El futuro, hoy: el cine de la ciencia-ficción.

El futuro, hoy: el cine de la ciencia-ficción.

Siempre nos hemos imaginado cómo será el futuro, la vida del mañana, inventos que han de llegar, sociedades en constante cambio y revolución, nuestros temores más primitivos; pero un día descubrimos que el futuro es ahora. Homenajeamos a unos de los grandes géneros del séptimo arte: la ciencia-ficción. 

- “Hay algo ahí afuera. Y no es humano”. 

El cine siempre se ha sentido fascinado por las criaturas extrañas, los seres extraordinarios que mutan por nuestra propia irresponsabilidad, como los que surgieron en los años cincuenta a causa del temor de la Guerra Fría y la amenaza nuclear o los monstruos japoneses “destruye-ciudades”.

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Hasta que a finales de los 70, se diseñó la criatura alienígena como nunca antes habíamos podido imaginar. Una idea que ya se proyectaba en los orígenes del género: fuera de los límites de nuestro planeta, existe vida. El cine nos ha acercado a esta posibilidad desde el terror por considerar al extraterrestre como un invasor. Al principio servía como pasto de la metáfora política, en el contexto de la Guerra Fría. La obsesión anticomunista de los americanos se tradujo en Hollywood en una infinidad de títulos que anunciaban una invasión alienígena. En su afán de buscar rojos incluso debajo de la cama, se contagió en una paranoia que dio lugar al nacimiento del género. 

- “Es hora de que corra la voz. La voz de… pánico”.

Monstruos de todo pelaje, aliens, viajes por el espacio, robots y las conspiraciones forman parte de un género con algunos puntos en común (la plaga, el complot, el desdoblamiento de la personalidad) y conecta con propuestas ya vistas: la influencia de la obra de Jack Finney, La invasión de los ladrones de cuerpo

- Vamos, la historia de los ladrones de cuerpos es una historia inventada, la puedes encontrar en la sección de ciencia-ficción de la biblioteca.

- Y La Lista de Schidler, también, pero toda ficción se basa en algo real, ¿no? ¿Qué nos enseña la Srta. Burke en la clase de literatura? "Escribir de lo que sepáis". Quizás ese escritor...

- Jack Finney.

- Se encontró con alienígenas en su instituto y quiso escribir sobre una invasión. 

                     La invasión de los ladrones de cuerpos

En realidad, la ciencia-ficción no ha hecho otra cosa que tomar la temperatura del mundo. Así los creadores del género se enfrentan al desorden mundial que le rodea, con el pánico, conflictos y paranoia. Incluso hasta el punto de diseñar el día de mañana. La ciencia-ficción ha bebido de la magnífica literatura de anticipación para crear unos mundos futuros cada vez más totalitarios, conflictivos, apocalípticos. Verne, H. G. Wells, Orwell o Bradbury son algunos de los muchos escritores que han hecho que el género sea como lo que es.También la ciencia-ficción ha tratado el tema de los viajes en el tiempo. En La Jeteé, un clásico de Chris Marker, el protagonista viajaba desde el pasado con el fin de cambiar el futuro. 

-Viajará al pasado para hacer unas observaciones importantes, hará una gran contribución para salvar el planeta. 

Terry Guilliam adoptaría la misma propuesta en Doce Monos, con dos ideas fundamentales: el terrorismo y la guerra bacteriológica.

-Voy a crear un virus que acabe con toda la humanidad y con el resto de animales y los árboles. 

Como vemos, uno de los objetivos de la ciencia-ficción es repararlos, como sucedía en La naranja mecánica con el "metodo Ludovico".

-¿En qué consiste el tratamiento que voy a seguir?

-No es nada complicado.

                                   método ludovico

Pero existe otro tipo de temas como por ejemplo, la opresión ejercida por gobiernos, corporaciones o empresas. Entre los títulos clásicos encontramos el de la novela de George Orwell, 1984, adaptada al cine por Michael Radford.

-¿Cuántos dedos te estoy mostrando, Winston?

-Cuatro.

-¿Y si el partido dice que no son cuatro sino cinco?

Entonces, ¿cuántos son?

-Cinco.

Hasta que el hombre se ha preocupado por explorar la mente y sus interioridades, la cuestión del destino, etc. Influenciados por los años 60 y autores como Phillp K. Dick, exploramos la condición humana, hurgamos nuestras psiques, expandimos nuestras mentes.Y mientras nos asomamos a nuestro interior, volvemos la mirada a las otras fuerzas, a lo desconocido. Hacemos un viaje hacia el futuro. 

Bienvenidos al mañana.

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Moon y código fuente: Duncan Jones recupera la mejor ciencia-ficción.

Moon y código fuente: Duncan Jones recupera la mejor ciencia-ficción.

Hijo de David Bowie, aunque con el seudónimo de Duncan Jones, debutó con Moon, una interesante película que se inspiró en un tema de su padre, Space Oddity, en la cual el Mayor Tom termina flotando aislado entre las estrellas. Entre sus virtudes está el de crear un sólido y original proyecto, a través de una serie de referencias cinematográficas. Las que seguramente esté pensando; 2001, por ejemplo.

- El mes que viene es su cumpleaños y he pensado en comprarle una caja de juegos, para el jardín. Podemos elegirla juntos.

Para ser honestos, casi todas las películas de ciencia-ficción remiten -de una forma u otra- a 2001.

- Permítame decirle, señor Eibar, los ordenadores de la serie 9000 son los más perfectos que se construidos.

Pero en este debut se dan otras referencias del género, como Atmósfera 0, Naves misteriosas e incluso el Alien original. Se trata de una vuelta a los clásicos del género de los años 60 y 70, en lo que importaba realmente era la búsqueda del personaje como individuo.

- Sam Bell informando a la Central, todo marcha como es debido.Sam Bell es un astronauta que busca en la Luna los recursos suficientes para salvar la Tierra del problema energético.

- Loneil Industries es el proveedor único de energía limpia en todo el mundo, gracias al esfuerzo de personas como usted.

El personaje principal es el único presente en la estación lunar, con la compañía de Gerty (un ordenador), pero  cuando está a punto de regresar, tiene estrañas alucinaciones que no hacen otra cosa que esconder una terrible verdad.

-¿Por qué se me parece tanto?

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Todos estas reflexiones -que aparecen como auténticos clichés del género- son recuperadas por Duncan Jones en su segunda película Código fuente, presentándonos lo que sería un ejercicio de estilo. Uno de los puntos en común de ambas películas es la estructura narrativa en las cuales el espectador va descubriendo el dónde estamos y el porqué, al mismo tiempo que nos muestra a sus personajes principales. Pero entonces, la trama pierde fuerza y entra más en las relaciones de los protagonistas. 

 - Han bloqueado la salida, ¿quién controla las cosechadoras?

- Las cosechadoras están bien, no les pasa nada. Pero hablar con un clon me resulta un poco complicado. 

- Yo no soy un clon, tú eres el clon.

En Moon, Duncan Jones nos mostraba a un astronauta, al servicio de una empresa minera en Luna, que terminaba descubriendo que en realidad era una réplica artificial de un auténtico astronauta. En Código fuente, el protagonista es un soldado caido combate que es recuperado como parte de un experimento antiterrorista. 

- Bienvenido de nuevo, capitán.

- ¿Dónde estoy?- Está en el código fuente. 

- ¿Qué es el "código fuente"?

- Cada segundo que malgastemos, explicándole cosas, pone en peligro a más civiles. 
El piloto de helicópteros Colter Stevens (Jake Gylenhaal) se despierta viajando en un tren camino a Chicago y a los ocho minutos el transporte estalla víctima de un ataque terrorista. Es entonces, cuando vuelve a despertar, con el objetivo de volver al mismo tren y evitar la bomba.
- ¿Se hace idea de la gente que moriría si hubiera una explosión en la ciudad?

- Nos queda muy poco tiempo, los relojes sólo se mueven en ese único sentido.
Si en Moon, encontramos a lo que parecen dos clones de un mismo personaje (Sam), en Código fuente el tema es el de los viajes en el tiempo, para cocluír ambas con una reflexión ética sobre el uso de la tecnología. Dos películas que recuperan el mejor espíritu de la ciencia-ficción como también serían dignas de Dimensión desconocida (The twilitgh zone), aquella mítica serie creada por Rod Serling. 

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Con los proyectos a cuesta.

Con los proyectos a cuesta.

Concluimos un año lleno de proyectos muy interesantes, de los que destacamos el rodaje del corto Y la muerte lo seguía. Toda una aventura por tratarse de una historia de terror ambientada en la edad dorada del western, con el formato de un cortometraje. Un proyecto que ha unido el esfuerzo de un gran equipo y que ha empezado a ver sus resultados en los estrenos en diferentes festivales, desde Sitges a Bogota, en Madrid y en futuras selecciones a lo largo de nuestra geografía. Otro proyecto a cargo de nuestro equipo, -con Rubén Ferrández y Ángel Gómez como principales responsables- ha sido el spot contra la violencia de género "Yo me comprometo". 

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Cerramos el año con una entrevista al director, a la postre amigo y compañero en este viaje de locos, unas palabras con las que hace balance de su trayectoria, acompañadas de unos videos e imágenes de archivo. Como cualquier otro producto, la promoción de un cortometraje requiere de un lento trasiego entre los medios.

No quisiera concluir sin una pequeña reflexión más allá de nuestros proyectos o de lo puramente cinematográfico, sin olvidarnos de agradecer a aquellos que nos permiten seguir en la lucha a pesar de todo lo que cae encima.  Corren malos tiempos para todos. Estos años echaremos mano de grandes dosis de imaginación y voluntad si queremos seguir adelante, también entre los que hemos optado como oficio el de inventar historias y compartir emociones. La ventaja que tiene el invertir en cultura es que sirve como mecanismo de una fantasía capaz de hacernos olvidar por un rato las dificultades cotidianas. Porque los que hacemos cine -y en esto  también incluyo los cortometrajes- la crisis parece ser eterna. ¿Se acuerdan de Plácido? Cassen hacía un viaje en motocarro, recorriendo Madrid el día de Nochebuena a causa de una letra que vencía, aún por pagar.

Esa es la vida del que ha elegido este oficio y mejor que nadie, Rafael Azcona y Berlanga sabían muy bien cómo hacer de la precariedad una virtud. Nuestros espectadores son nuestros cómplices, porque sin ellos no habría cine, ni imaginación ni voluntad para emprender este viaje; también es de agradecer la dedicación del equipo que muchas veces lo hace de forma altruista. 

Como lágrimas en la lluvia: iconos de Hollywood.

Hay películas que trascienden el medio cinematográfico y se convierten en verdaderos iconos, productos de nuestro imaginario cinéfilo que encarnan el ansia de libertad, el terror, la aventura o el romance. Se tratan de auténticas joyas del séptimo arte de las que emanan acción, música, personajes, sonidos, voces, diálogos... que armonizan ese gran espectáculo que es el cine. Alguien echará en falta clásicos del cine europeo, de la Italia del Neorrealismo e incluso de algún cineasta español. Poco a poco, volveremos con más reportajes selectivos en donde recuperemos cines de otras latitudes.

Están los personajes icónicos como el de Holly Goligthly en Desayuno con diamantes (Blacke Edwards). Audrey Herburt en su papel más conocido, con el momento cumbre del escaparate de Tiffany´s, vestida de Givenchy, el moño de vértigo y unas enormes gafas de sol.

- Te quiero y me perteneces.

- No. Las personas no pertenecen a nadie.

                          La sexualidad de la mujer.

Marilyn Monroe era otra "vecinita de al lado" a quien  todo neoyorquino de pro quisiera echarle los tejos.  Con el clímax del erotismo urbano en ese respiradero del metro que levantaba el blanco vestido de la chica en La tentación vive arriba. Aún eso, la Monroe desquiciaba a Billy Wilder porque no era capaz de aprenderse sus diálogos y tuvieron que repetir algunas escenas hasta cuarenta veces.

Otro personaje femenino célebre que hemos querido destacar es Gilda (Rita Hayworth), símbolo erótico por sus bailes de la película como también una mujer atormentada debido a su relación con Johnny Farrel (Glenn Ford). Destaca la canción Amado mio, que Rita Hayworth (Gilda) escenificaba en playback, pues la voz real correspondía a Anita Ellis. Icónicos son también el personaje de Drácula, con Bela Lugosi en la versión más célebre o el jefe mafioso de la familia Corleone, en El padrino (F. F. Coppola). Una de las mejores sagas de la historia del cine, sobre la vida de tres generaciones de una familia mafiosa, con un origen próximo al Sueño Americano.

                             

La mafia, violencia y poder aparecaíán en otro film que hemos querido destacar de este cine de Hollywood. Casino (Martin Scorsese) sigue siendo de lo mejorcito que pasa entre bastidores de Las Vegas. El espectador descubre la fascinación del poder y la riqueza extrema que permite estar en la cumbre, seducido por Ace Rosthein, un Mefistófeles en el campo del juego.

- Yo, Ace Rosthein, era el mejor apostador del mundo, era tan bueno, que cuando apostaba podía cambiar el sentido de la apuesta de los demás jugadores del país.

                              

Otra indivisible unión entre imagen y sonido, con gran presencia dramática, la encontramos en la película de Luchino Visconti, Muerte en Venecia. El compositor Gustav von Aschenbach (Dirk Bogarde), se retira a la ciudad del Lido para recuperarse de una depresión que padece. Su personaje está inspirado en el compositor Gustav Mahler; de hecho el Adagietto de su Quinta sinfonía está presente a lo largo de la película. Podríamos haber elegido otras películas, miles de recuerdos que nos haya dejado el séptimo arte.

Así vemos cómo la música ha ido ligada al cine desde sus comienzos. Uno de los temas más reconocibles es el silbido de la Marcha del Coronel Bogey en ‘El puente sobre el río Kwai’ (‘The Bridge on the River Kwai’, David Lean). Una película con el mejor ejemplo de flema británica, en la escena del coronel inglés (Alec Guiness) llamando la atención al coronel japonés Saito, dirigente del campo de prisioneros, para indicarle que los oficiales tenían el privilegio de no trabajar.

- ¡Oficiales prisioneros, cojan las herramientas!. ¡Y vuelvan a sus filas!

- Tengo que llamarle la atención, coronel Saito, respecto al artículo 27 del Tratado de Ginebra. Los beligerantes podrán emplear como obreros a los prisioneros, físicamente aptos, excepto a los oficiales.

- Deme ese libro.

El séptimo arte nos demostraba todo un ejemplo de flema británica en un campo de concentración como también la obsesión por la libertad de un yanqui, en pleno conflicto bélico: La gran evasión (John Sturgues). A pesar del gran reparto, Steve McQueen era la gran estrella, con esas fugas que le llevaban directamente al calabozo, donde jugaba con una pelota de beisbol -todo un símbolo de la cultura americana- o su larga huída pilotando una moto alemana, acosado por centenares de soldados.

                            

Otra película épica es un clásico de la Semana Santa, con Once Oscars para una historia que no pierde fuerza con el tiempo y que aún no ha sido superado, en muchos aspectos, por ejemplo, la forma de entender el cine. En Ben-Hur, Judá Ben-Hur es un noble de Jerusalén que cae en desgracias tras un accidente, acusado por un viejo amigo, el tribuno romano Messala.

-Tus ojos están llenos de odio, 41.

Pero el personaje interpretado por Charlton Heston volverá tras un durísimo castigo en galeras, mientras entraba en escena Jesús de Nazaret, en una de las mayores superproducciones de Hollywood.            

                              Chaplin Charlot: el antiheroe genial.

Esa imagen es la buena, la de Charlot, el carismático vagabundo que funcionaba a las mil maravillas como genial antihéroe, con un retrato robot dentro de nuestro imaginario particular: ese bigote recortado, el gracioso bombín, la chaqueta estrecha y el bastón de bambú.

Un personaje en las antípodas, pero igualmente icónico, estaba acompañado de su inseparable sombrero fedora, su látigo y su chaqueta de cuero. Indiana Jones es uno de los prototipos del cine de aventuras, un símbolo de todo un género. Se trata de un personaje que recupera la fantasía y el mito de los héroes de antes. Como todo el mundo sabe, Indiana Jones y el arca perdida fue el título inaugural de la saga, comenzando con una escena única, con la reliquia indígena y la roca, persiguiéndole. Un icono de los años 80, que sigue manteniendo toda la pasión por la aventura.

                    Indiana Jones: icono de la aventura

           Los rostros de james bond

-Me llamo Bond, James Bond.

¿Y por qué no? Guste más o menos, es todo un icono dentro de los hombres duros de Hollywood. Un fiel agente del MI6 tan elegante como despiado liquidador, una de las herencias de la Guerra Fría, salido de las novelas de Ian Fleming. Un personaje con una multitud de rostros, desde que lo interepretase Sean Connery en James Bond contra el Doctor No

En el cine son incontables los momentos que nos ha hecho estremecer de dolor, de emoción o que simplemente nos ha entretenido, porque a fin de cuentas, es un espectáculo. En donde todos estos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia; parafraseando el genial monólogo de una película.

Apocalipsis en el cine.

Apocalipsis en el cine.

- ¡La profecía del Apocalipsis!

- Con la tercera trompeta, una estrella ardiente. 

El nombre de la rosa, Jean Jacques Annaud. 

El miedo al fin del mundo resulta universal y propio de todas las edades del Hombre, de forma que tanto la literatura como el cine han sabido explotar este filón que es la destrucción del mundo. En el séptimo arte lo hemos visto desde todos los puntos de vista posibles, casi siempre acompañados de efectos especiales al servicio de un gran espectáculo. 

- Las víctimas se refirieron al calendario maya, que predice que el fin del mundo será el 12 de diciembre de 2012.

De hecho, de forma periódica el cine lo refleja en la gran pantalla, hasta tal punto que se nos hace raro hablar de este subgénero sin las catástrofes, invasiones o profecías de las que nos tiene acostumbrado Hollywood. Los guionistas han tomado para sus argumentos desde el cine de extraterrestres a catástrofes naturales, las leyendas mayas del fin del mundo (2012, Roland Emerich), o el puro egoísmo propio del hombre y los errores de la humanidad (El libro de Eli): 

- Teníamos más de lo que necesitábamos, no sabíamos lo que era valioso y lo que no. Tirábamos cosas por las que ahora la gente mataría. 

E incluso no han faltado las reminiscencias religiosas, por la ira de Dios, aunque no se tenga muy en cuenta los motivos de su enfado. Así sucede en Legión o en La niebla (Frank Darabont).

- ¿Aún no has conocido la verdad?, nos están castigando por ir en contra de la voluntad de Dios, por actuar en contra de las reglas prohibidas de los Patriarcas.

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 A veces, las reflexiones ante este inevitable hecho es lo fundamental del argumento, sin necesidad de recurrir a efectos especiales de ninguna clase. Esto sucede con Lars Von Triers, Melancholia, o con Abel Ferrara, en 4:44 Last Day on Earth. "Cuando se debe morir y el mundo está a punto de acabarse, no queda más remedio que aceptarlo”, sostiene el director. Ferrara prefiere recrear el cataclismo desde la intimidad de un loft neoyorquino, para contar la temática preferida de su filmografía: la autodestrucción, la crisis de un personaje ante un acontecimiento que le supera.

De la realidad política a las catástrofes naturales. 

La buena salud que goza el subgénero, lo demuestra la cantidad de títulos que ambientan sus historias en paisajes apocalípticos o que muestran la forma de afrontar el estallido final de sus personajes. Muchas veces se tiene en cuenta la propia realidad que servía de barómetro para los estados de ánimos, reflejados en el celuloide. En los años cincuenta, tras Hiroshima y las prácticas atómicas en los atolones del Pacífico, la palabra más temida era radicación. Siguiendo esta temática, muchas películas aventuraron acerca de un apocalipsis atómico, como por ejemplo, El día en que la Tierra se encendió, en donde su director, Val Guest, hace pausible este apocalipsis, al mismo tiempo que sobrecoge y esperaza. Antes, Gregory Peck y Ava Gadner habían intentado sobrevivir a una radiación nuclear en La hora final, con la ayuda del único submarino de la flota americana. 

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El cine explotó nuestros miedos y nos enfrentó a catástrofes medioambientales, tema de máxima actualidad, sobre todo desde que Al Gore nos concienciara por el problema del cambio climático. El día de mañana (Roland Emmerich) es una fantasmada característica del Hollywood más actual, a propósito del calentamiento global, en donde la humanidad tiene que enfrentarse a una nueva era glacial. 

- Este tornado acabo de arrasar el cartel de Hollywood, ha pasado por encima y lo ha destruido. 

Vida tras el apocalipsis. 

¿Cómo sería la vida post-apocalíptica? 

Cuando el destino nos alcance (Richard Fleisher) retrataba el Apocalipsis de un modo veraz: un mundo en donde los alimentos de la naturaleza se habían extinguido, los supervivientes se hacinan en las ciudades hambrientos y haraposos, el agua está racionada y el único alimento es un misterioso producto llamado Soleynt Green. Estos miedos empezaron a estimular historias sobre los esfuerzos desesperados de los gobiernos por enfrentarse a enemigos ocultos, como también surgió un interés por reflejar la vida humana post-apocalíptica. Sobre todo cuando eran unos pocos los supervivientes de la destrucción de la sociedad que intentaban reconstruirla. ¿Por qué nos fascina tanto este subgénero, que lo convertimos en una de las fantasías cinematográficas más recurrentes de los últimos años? Esperamos que el Armagedon destruya la sociedad que conocemos y surja una especie de Edén bíblico, pero en cambio, se nos plantea un futuro dwarviniano, en donde la barbarie y la desolación son las señas de identidad. En este sentido, el regreso a una violencia inusitada, la formación de bandas paramilitares, la obsesión por reunir los recursos naturales y la idea de la soledad, eran los referentes temáticos de un subgénero a medio camino entre la ciencia-ficción y el western. 

                                    Un chico y su perro

Uno de los primeros títulos en aparecer sería Un chico y su perro, film de los años setenta, que nos presentaba una sociedad destrozada por la guerra y a un solitario (Don Johnson) que hurga entre la basura de la que está cubierta. Pero sería Max Rotanosky, o si se prefiere, Mad Max (George Miller), el personaje referencial en este sentido. Representaba a un duro ángel vengador de la era postapocalíptica, con el tema de fondo de la escasez de agua y gasolina. 

- Estoy profundamente decepcionado, me habéis obligado a sacar a mis perros de guerra. Sois unos egoístas, acaparáis la gasolina. Me dicen mis prisioneros que pensáis sacar la gasolina del páramo, qué les habéis enviado a buscar un vehículo lo suficientemente potente para remolcar ese tanque.

                          madmax

Otro título interesante es Kamikaze 99: El último combate. La primera obra de Luc Besson nos presentaba cómo en un futuro desbastado, la Tierra quedaba reducida a una especie de desierto. Una pequeña comunidad lucha por sobrevivir en un mundo en donde la voz humana - la comunicación - ha desaparecido; otra clave distópica. Sin embargo, el género nos ha dado temáticas muy diversas. Uno de los problemas más candentes de la actualidad, la superpoblación, es utilizada por Alfonso Cuarón para su película Hijos de los hombres, pero el cineasta mexicano la presenta de un modo inverso: un mundo a punto de ahogarse por la falta de fertilidad de las mujeres inspira a una cultura de terror y una serie de mecanismos de control similares a los actuales.

Quizás hoy, sea impensable una situación como la que exponemos, pero quién sabe si estamos condenado  el día de mañana; mientras tanto podeis disfrutar con el reportaje del equipo de Popular televisión. ¡Un feliz fin del mundo!