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Travelling. Blog de cine.

Hacia rutas salvajes: La soledad en los grandes paisajes.

Hacia rutas salvajes: La soledad en los grandes paisajes.

- Para estar allí, de verdad. Sólo yo con las montañas, los ríos, el cielo, los animales. Y participar de todo, de la naturaleza.

El popular actor Sean Penn regresó a la dirección en Hacia rutas salvajes. Mucho más que una película de aventuras, nos cuenta la transformación psicológica y personal de un adinerado inconformista que cambia su rutinaria vida por experiencias inesperadas en un largo viaje. Un personaje que rompe con todo para viajar por el mundo y conocer su propia verdad. A muchos de nosotros nos gustaría hacer algo parecido, ¿verdad? Pero nunca parece ser el momento y quizás no hubiéramos tomado una acción tan radical y tan torturada como Chris McCandless, el protagonista de esta historia.  

La adaptación de la novela basada en la vida de Christopher McCandless, permite que este cuarto largometraje del popular actor ensalce la vida junto a la naturaleza y el deseo de libertad. Es un viaje al lado más salvaje, y a la vez más puro de los Estados Unidos, pero sin billete de regreso. Buena parte del exito del director consiste en compartir las experiencias, también las penalidades, de este personaje que inspira al film. Las imágenes rodadas en los rápidos de Gran Cañón o en el desierto de Arizona son dos ejemplos, de como los escenarios naturales comparten con el protagonista una cierta armonía propia del viaje que estaba emprendiendo. El protagonista se parece sospechosamente al de Grizzly man, sin que la mirada compasiva de Penn pueda compararse con el elogio de Werner Herzog. En clave de documental, el cineasta alemán reconstruyó la aventura pintoresca de Timothy Heithvelt conviviendo íntimamente con los osos, una historia que salvando las distancias -y son muchas- guarda algunas semejanzas con la ecologista película de Jean-Jacques Annaud El oso

- Quiero irme lejos de todo, quiero irme hasta el quinto coño para estar solo. Sin un puto reloj, sin mapa, sin hacha, sin nada.

                         

Existe un subgénero que remite a un puñado de títulos invariablemente norteamericanos, identificados con el vagabundeo, el encuentro con la inmensidad de la naturaleza y con un viaje al interior a uno mismo. Un argumento recurrente en el western de todas las épocas y que tiene en la figura del trampero su principal referencia. La vida de esos cazadores que en la soledad de la montaña, a veces, tenían los obstáculos de indios era excusa de algunas historias llamadas crepusculares, como la de Charlton Heston, El valle de la furia (Richard Lang) o de títulos tan emblemáticos como el de Las aventuras de Jeremias Johnson, del fallecido Sidney Pollack. Los auténticos tramperos como este citado o David Crocket ya no existen en nuestros días; aunque El último cazador, una coproducción franco-canadiense de Nicolas Vainer, nos acercó a la última alma en nuestro tiempo, que seguía viviendo según esta filosofía, conviviendo en armonía con la naturaleza.

Uno de los más emblemáticos personajes solitarios que nos haya dejado el cine es, sin embargo, el creado por Akira Kurosawa, Dersu Uzalá. En aquella pequeña joya sobre un solitario en la estepa de Siberia. 

- El sol es gente importante. 

                              

Del mismo modo, resuenan los ecos de la gran literatura norteamericana, de Jack London a Mark Twain, repleta de aventuras y aventureros, de personajes solitarios, movidos por una inquietud inexpresable que les lleva a presentar el vacío de los grandes espacios con una pureza casi mística. Algunas de estas historias han sido llevadas a la gran pantalla, con más o menos éxito y con una inestimable captación de esos paisajes, de un horizonte lejano, abierto a los más atrevidos, mientras se salpicaban los relatos de diversas ideas: ecológicas, sociales, etc.

- Sólo quería acariciarle.

- Los perros son para trabajar.

- Pero trabajarían más a gusto, si se fuera cariñoso con ellos.

- Hacemos fuego, matamos con armas y podemos lanzar piedras, somos sus dioses.

Los años de la Gran Depresión configuraron el caldo de cultivo idóneo para entresacar en la pantalla a personajes que deambulaban sin retorno fijo, sin más pretensiones que la mera supervivencia o con destellos, más o menos concretos, de rebeldía, de sinsentido hacia la justicia y animadversión hacia el sistema y sus instituciones. Individuos anónimos, por lo general, o voces carismáticas que pusieron música y letra a inquietudes individuales y sentimientos colectivos. Eran los tiempos en que los trenes de mercancías se llenaban de mendigos y de buscavidas, desarrapados de cualquier condición que buscaban estímulos suplementarios en el interminable juego del gato y del ratón, burlando a los celosos empleados de las compañías ferroviarias. El propio cine, en la espléndida Los viajes de Sullivan, Preston Sturges reflexionó sobre si mismo y el sentido de la comedia y del drama, alrededor de la aventura didáctica de un escritor de éxito, decidido a experimentar en carne propia los sinsabores de la pobreza extrema.

- Buenas tardes. ¿Vais a viajar muy lejos? ¿No os importará nuestra compañía?

Con el paso del tiempo, los caminos cambiaron a los mendigos por otro tipo de aventureros más cercano a la generación beat de Jack Keurac y compañía, que desembocó en el mundo contracultural de los hippies. Uno de los mejores testimonios cinematográficos lo representaba el road movie, y la película emblemática de la época, Easy Ryder (Dennys Hopper).

- Lo que representáis para ellos es la libertad.

- ¿Y qué tiene de malo ser libre? Todo el mundo la quiero.

- Sí, desde luego, todo el mundo la quiere pero una cosa es hablar de ello y otra muy diferente es serlo.

Espíritu de libertad que llegó a entusiasmar a uno de los cineastas norteamericanos más personales, David Lynch, quien en Una historia verdadera, curiosa película dentro de su filmografía, nos acercaba a la historia de un anciano inmerso en un pintoresco viaje que recorría todo un Estado, montado en un peculiar medio de transporte, un cortacésped. Film con respuestas existenciales que podría ser el reverso de la cinta de Sean Penn.

- Algo bueno tendrá envejecer.

- La verdad es que no se me ocurre nada bueno en quedarse ciego y cojo al mismo tiempo, pero a mi edad ya he visto casi todo lo que la vida puede ofrecer.

Inspirada en hechos reales y a su vez en una novela  que lo reconstruye emotiva y detalladamente, Hasta rutas salvajes, es el relato iniciático de un joven idealista que renunció a su vida acomodada y prometedora para cruzar los Estados Unidos de punta a punta, animado por la obsesión de llegar en solitario a las tierras inhóspitas de Alaska, en busca de una gran aventura en la vida. La película es una narración vehemente impregnada de la ingenuidad del idealismo y del ansia de libertad del personaje que encarna con una interesante interpretación el actor Emile Hirtch. Consciente de ello, el film consigue que el espectador se identifique con este heredero del espíritu de las novelas de Kerouac, los poemas de Whitman o las baladas de Gutrie. El último trabajo de Sean Penn, en la dirección, Hacia rutas salvajes es una película limpia, de una belleza fascinante, a la que muchos acabarán viendo con lágrimas en los ojos. 

- Es un extremista, es un viajero estético cuyo hogar es el camino.

Planeta 51: animación española con tema americano.

Planeta 51: animación española con tema americano.

- Señoras, ¿quién quiere conocer a un astronauta?

El capitán Chuck C. Baker, aterriza en un planeta desconocido y va a clavar la bandera en señal de colonización, cuando descubre toda una civilización. El arranque de la película es, sin duda uno, de esos momentos cumbres del filme: Esa llegada del astronauta a un planeta lejano en el que nada nos resulta desconocido. Unas secuencias a ritmo de 2001 y con guiños a Mars Attak!, rompen con la cotidianidad de una familia en plena barbacoa. Diríamos que se trata de un rápido apunte de algún filme de ciencia-ficción de los 50, si pasáramos por alto un detalle. El marciano es el humano.

El protagonista de la película es un astronauta –por supuesto norteamericano- procedente de un lejano planeta, la mítica Tierra, que reúne todas las virtudes y defectos que atribuimos a los yankis, gran sonrisa y pocas luces. Partiendo de esta base, se trata de una historia divertidísima, rodada en inglés, pero de factura española. ¿Qué pasaría si un astronauta aterriza en otro planeta y para los nativos verdes y con antenas, resulta ser lo que llamamos un alienígena? 

                                

La credibilidad de sus imágenes y la solvencia de la animación podrían pensar en una nueva entrega de Pixar, pero este filme no tiene nada que envidiar a los chicos de J. Lasseter. Los creadores del prestigioso videojuego, Commandos, han hecho posible una producción enteramente española que puede competir al más alto nivel. No en vano, ha contado con la participación de uno de los guionistas americanos, que cuenta entre sus trabajos, las dos primeras entregas de Schreck, apreciadas por la ironía de sus diálogos, hasta entonces inusuales en las películas de animación.

- Puedo respirar.

- Rendíos para conduciros a un centro de rehabilitación especial.

- No me digas, tú y cuantos más.

- Pero si hablas mi idioma.

- Es increíble, pero si hablas mi idioma.

- Si, es eso mismo lo que acabo de decir.

- Y yo, lo que acabo de decir. Dí algo más.

- ¿Cómo qué?

- ¡Como qué!

Después de la única parte de la película que no entiendo (el hecho de que hablen el mismo idioma) se pasa a un rápido apunte de los personajes, para luego entrar en materia: la llegada del astronauta hace cundir el pánico (el ejército entra en acción) y se pone en marcha la historia. Una aventura en dos tiempos: por una parte, es una especie de ET al revés, en donde Chuck es el alienígena que quiere volver a la Tierra; y por otra parte, es la amistad intergaláctica entre unos personajes tan curiosos como reconocibles por el espectador.

- Es claramente escritura alienígena, dice: “Rendíos o morir”.

- Diabólico.

Chuck C. Baker será perseguido por los implacables militares del general Grounch, y ayudado por Lem un joven aspirante a astrónomo y por su amigo Skip, un pirado de los cómics de ciencia-ficción que se hace íntimo amigo de Robert, la curiosa mascota que había sido envidada hace años desde la Tierra al llamado Planeta 51. El robot, Robert, -convertido en una especie de perro- es ese clásico personaje salido de los estudios Pixar, el de una máquina con alma. De hecho, recuerda mucho a esa genialidad que fue Wall-e. Planet 51 aparece repleta de referencias, homenajes y guiños cinematográficos a todo un género de la ciencia-ficción perfectamente reconocibles para el espectador de a pié. Desde los filmes rodados en los 50, pasando por Alien a los blocksbuster de Spielberg, Encuentros en la Tercera Fase a ET, El extraterrestre.

- ¡En la boquita o el monstruo malvado te llevará!

                         

Pero sobre todo, se trata de una imaginativa recreación de un mundo alienígena, con la estética de los Estados Unidos en los años 50, con un impresionante despliegue de detalles, y no solo cinematográficos, que podría requerir más de un visionado de la película para captar todos y cada unos de ellos. Algunos detalles son muy curiosos, como ese coche escarabajo de los ecologistas o la mascota familiar, un divertido “alien” que no ve con buenos “ladridos” la llegada del astronauta. No es la primera vez que se han tomado los años 50 para un contexto ajeno, en la conocidísima serie Los Picapiedras se trasladaba esa época a la Edad de Piedra e incuso un entrometido visitante del futuro irrumpía en aquella década, en Regreso al futuro. En esta ocasión, es una civilización espejo de esos Estados Unidos inmersos en la Guerra Fría en donde se creía ver comunistas/aliens hasta en la sopa. Una sociedad que vivía en una paranoia que sugería vigilar los cielos en previsión de invasores extraterrestres.

- Todos cuantos me escuchéis en estos momentos, decidle a todos, decidle al mundo entero, desde donde quieran que estéis: vigilad el cielo.

En la animación, la tecnología se ha puesto cada vez más accesible, lo que vemos en un repunte de la animación española (Tadeo Jones, O Apostol). Lo que va ha hacer que estos filmes funcionen, será la calidad de sus historias, pero algunas veces, el éxito de taquilla y crítica no coincide con estos principios. Ahora bien, ¿por qué para triunfar tiene que tener tema y forma hollywoodiense?

 

                        

Raoul Walsh y Errol Flynn: La épica en el cine clásico.

Raoul Walsh y Errol Flynn: La épica en el cine clásico.

De padre irlandés y madre española, fue un personaje peculiar más allá de las consideraciones cinematográficas como cineasta o actor. Un hombre que llegó a conocer a Mark Twain, Buffalo Bill o a Caruso, y que fue amigo íntimo de Jack London o del hermano del asesino de Lincoln, a quien puso rostro en la película El nacimiento de una nación (David Griffith). Fue uno de los pocos tuertos auténticos del cine, después de sufrir un percance mientras buscaba las localizaciones para El viejo Arizona. Trabajó en todos los géneros posibles y estuvo ligado con algunos actores a lo largo de su filmografía, con James Cagney, Humphrey Bogart o Errol Flynn, su actor fetiche con quién rodó siete largometrajes.

 Más allá de lo puramente cinematográfico, Walsh y Flynn formaban una pareja de vividores con mujeres y alcohol de por medio. Podría servir como ejemplo la anécdota en pleno velatorio del actor John Barrymore:  Walsh llegó a robar el propio cadáver para que pudieran reunirse en la casa de Errolt Flynn y tomarse unas copas. 

                             

Su primera colaboración fue el western "Murieron con las botas puestas", encarnando el actor al polémico  general Custer, con una versión a medio camino entre la leyenda y la historia. El director proyectaba sus propias controversias, sobre todo viendo cómo el legendario Séptimo de Caballería, era un completo desastre.

-Está destruyendo algo de propiedad privada, es una orden Custer. Este bar se abrió con mi autorización.

-¿Su autorización?

-Si son unos borrachos son cosas de ellos, no de nosotros.

-¿Qué? ¡Usted es un político sin escrúpulos! ¡Un parásito despreciable!

                   

Una versión clásica marcada por el heroísmo de este general que sucumbió ante unos indios que años antes había defendido; cabalgando hacia la muerte en la mítica batalla de Litlle Big Horn. Walsh y Flynn volverían a esta misma época en Río de plata, aunque se trate de un falso western porque se centraba en la deriva capitalista de los Estados Unidos y no en los episodios reflejados en el cine del Oeste. La película sigue la ascensión de un soldado de la Unión, que llegó a quemar un millón de dólares para impedir que cayese en manos enemigas.

-Voy a poner un banco, ¿qué te parece la idea?
-Está muy bien, caballeros, él tiene todo el efectivo y puede garantizar el pago de las nóminas anuales.
-Eso nos va a costar algo, ¿cuánto señor Banjo?
-Este es un mundo cruel, naturalmente os costará algo.

De por medio, una particular trilogía, - bajo la producción de la Warner- con el objetivo de apoyar la lucha en la II Guerra Mundial, un cine de propaganda dirigido contra la Alemania nazi. Estamos en los años cuarenta y muchos se pusieron manos a la obra con un cine solidario y patriótico. Un cine de evasión, inserto tanto en el género de aventuras como en el bélico. La primera película sería Jornada desesperada, en torno a un grupo de prisioneros aliados que se fugan y continúan su guerra particular en el propio corazón del III Reich. 

-Iremos al centro, no hay nada mejor que ocultarse en una gran ciudad.
-Claro, y allí encontraremos comida.
-Hay que hacer una destrucción constructiva, si la oportunidad se presenta y si no la crearemos nosotros.
Persecución en el norte, - que cumple este 2013 su aniversario- se presentaba a modo de thriller con el tema de fondo de la conocida policía montada del Canadá. El personaje de Errol Flynn se infiltraba tras las líneas enemigas, con el fin de atrapar a unos agentes nazis. Sin embargo, Gloria incierta sería la superior de esta trilogía, sólo por su mayor densidad a la hora de presentar al personaje principal. Errolt Flint encarnaba a un delincuente -reconvertido en héroe- tras salvarse de ser ejecutado.
-¿Cómo se llama?
-Jack Pickard.
-Se equivoca, desde el princiopio, ¿no piensa que los alemanes conocerán ese nombre y volvería a la guillotina?
Por supuesto, ninguna de las tres fue estrenada en la España franquista.
-Toda esa gente que está, ahí a fuera, llorando y gimoteando, ¿qué han hecho por su país? Escupir cuando pasa un alemán, maldecir en silencio. Eso no sirve para nada.

Objetivo Birmania sirvió como reconstrucción de la guerra, con el horror reflejado en los rostros de los personajes. El retrato de un episodio bélico, protagonizado por un escuadrón de paracaidsitas americanos, con la misión de destruir un puesto de comunicaciones enemigo.

               
-El señor James J. Corbett.
Dejamos para el final, una obra difícil de clasificar dentro de la carrera de Raoul Walhs, sobre la vida de un boxeador apodado como el título de la película, Gentelman Jim, y que logró cambiar el mundo del boxeo cuando todavía era un deporte prohibido. Estamos a finales del siglo XIX, en San Francisco y Errol Flynn, actor fetiche de Walhs fue quién prestó el rostro y la elegancia de su personaje.
-Lucho por un deporte limpio y si no podemos ir a las peleas, entonces le prometo que las organizaremos nosotros.
-¿Con boxeadores profesionales?
-Traeremos un entrenador de Inglaterra y entrenará a unos cuantos chicos de buena familia. Si no podemos convertir a los boxeadores en caballeros, convertiremos a los caballeros en boxeadores.

James J. Corbett o ’Gentleman Jim’ se convirtió en el primer campeón del mundo de los pesos pesados al derrotar a John L. Sullivan, con unas nuevas reglas llamadas de Queensberry. Pero decimos que Gentelam Jim es una rareza dentro del género del boxeo porque su historia no habla de los ambientes turbios del cine negro, ni denuncia la miseria social ni trata el tema con el realismo sangriento de los combates.

-Pareces que vas a un entierro de quinientos dólares.
-Eso no tiene ninguna gracia, va a boxear con el campeón de Inglaterra.

La influencia de Alicia y Caperucita roja. De los cuentos al cine.

La influencia de Alicia y Caperucita roja. De los cuentos al cine.

-Y aseguraos de volver antes de que el último grano de arena caiga.

 El laberinto del fauno.

Los personajes de Alicia y de Caperucita roja son dos de los iconos literarios más leídos e influyentes en todo el medio cultural y, por tanto, del cine.  Los hemos elegidos para homenajear al mundo literario, coincidiendo con la Feria del Libro. 

Alicia en el país de las maravillas y su continuación, Alicia a través del espejo forman parte del universo de Lewis Carroll, cuyos personajes y situaciones surrealistas, los divertidos juegos de palabras e ironías y locuras, sin concesiones, sedujeron a generaciones de artistas. Durante décadas se han filmado decenas de películas que han tomado prestado las peripecias de una niña, Alicia, en un mundo tan mágico como el País de las Maravillas. 

                       

Sin ser la primera adaptación, la verdad es que la versión de 1933, rodada por McLeod para la Paramount es una de las más conocidas, a parte de cumplirse este año su aniversario. Es fiel al espíritu del original, con un exceso de ortodoxia y una realización, correcta pero algo plana. La película de McLeod tiene un aire teatral, de manera que el diseño de decorados y sobre todo la caracterización de sus personajes sugieren que el propósito no era tanto elaborar un relato fantástico sino, más bien, proponer un acercamiento respetuoso e incluso práctico hacia Lewis Carroll: fue concebida como uno más de los actos conmemorativos del centenario del nacimiento del escritor que se realizaron en Inglaterra y en los Estados Unidos entre 1932 y 1933.

-Contesta a una adivinanza, ¿qué hace un huevo en una mesa de escritorio?

-¿Qué pasa si lo preguntara al revés?

-¿Qué diferencia hay?

-¿Y qué diferencia una cosa de la otra?
Sin embargo, la versión más popular sigue siendo la propuesta de animación de la Disney. Walt Disney estaba obsesionado en plasmar en imagen ese mundo tan particular surgido de la imaginación de Carrol.

Desde entonces, el cine ha contado con una amplísima influencia de sus personajes, en propuestan tan diversas como Matrix, destacando como fuente de inspiración e incluso como parte de remakes. 

 -Si tomas la roja te quedarás en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera del conejo.

 La última versión viene de mano de Tim Burton, quién parece estar más perdido que Charlton Heston en su remake de El planeta de los simios. Desvirtúa al original, muy en la línea del género fantástico actual, e incluso con un guiño a El Señor de los Anillos.  

-¡Cómo! ¡Nos han traído una falsa Alicia!

-¡Que le corten la cabeza!

                         

Caperucita roja es uno de los personajes más célebres y universales de la literatura infantil y de los cuentos de hadas. El personaje es el de una niña ataviada con una caperuza roja, acompañada de un lobo, tal y como lo recogió Charles Perrault en "Historias y cuentos de los tiempos pasados".  El también francés Gustave Doré reflejó en un grabado la esencia del cuento: el erotismo en clave de metáfora fantástica. Una jovencita acostada junto a un lobo, destacándose la enorme la cabeza del animal, cubierta con un gorro de dormir.  

- “El tuyo es fácil, tu serás Caperucita roja”.

- “Gracias, señor Grimm”.

                   

Como todo el mundo sabe, los responsables de que hayan llegado hasta nuestros días - no sólo el mito de Caperucita, sino otros muchos cuentos imprescindibles- son los hermanos Grimm. Otros han distorisionado la madura y fiel visión del mundo que planteaba su original, como Walt Disney, siempre empeñado en el propósito de idiotizar a  los niños del mundo y de engañarlos con un universo que nada tiene que ver con el real. Hemos visto propuestas tan diferentes como el cortometraje animado de Tex Avery (Red Hot Riding Hood) o extraños proyectos como Caperucita y Pulgarcito contra los monstruos (Roberto Rodríguez), pero también el personaje de Caperucita ha aparecido en spots publicitarios como el de Chanel nº 5, filmado por Luc Besson, protagonizado por Estella Warren y con la música de Danny Elfman. 

                         

Forma parte de la siempre taquillera y explotada dicotomía entre el mundo del cine y el de los cuentos infantiles, referencias a la caza del gato al ratón pero con un personaje -que parte del medievo- y que sirve de metáfora de la sexualidad, mientras que su inteligencia le permitía prescindir de alguna ayuda para huír de su atacante. En este sentido, ha captado tanta atención de la cámara cinematográfica por parte de numerosos directores que han contado con féminas dispuestas a superar el papel de víctimas.

Dentro de esta orientación, Hard Candy tiene una gran relación con el cuento original aunque le aporta un giro de tuerca. En un brillante esfuerzo por contemporanizar el mito, su director traslada el lobo a la figura de un pederasta que no parece serlo, mientras que la Caperucita es una chica de sobrada inteligencia y de dudosa salud mental. E incluso, su propia vestimenta, la clásica caperuza es uno de los símbolos característicos de esta ópera prima de David Slade. 

Los viajes en el tiempo y sus paradojas en el cine.

Los viajes en el tiempo y sus paradojas en el cine.

Shakespeare llegó a decir que hasta en el día menos pensado, ocurra lo que ocurra, las horas y el tiempo pasan. Si hay algo que el hombre haya querido  controlar desde sus orígenes ha sido precisamene el tiempo, porque el tiempo determina la vida de todos y cada uno de nosotros.  Por eso, las paradojas temporales han sido de lo más cinematográfico, lo que vemos, por ejemplo en la sci-fi, la gran plataforma capaz de transportarnos a todos esos mundos alternativos, ya sean reales o ficticios. Nos lleva a descubrir el universo, las interioridades de nuestra mente a través de los sueños o conocer tiempos remotos.

-¿Qué es?

-Solo se trata de un modelo experimental, para llevar a un hombre se necesita algo más grande.

-Para llevar a un hombre, ¿a dónde?

-Al pasado o al futuro, es una máquina del tiempo. 

Cuando todo horizonte parece estar conquistado, el control del tiempo se ha impuesto como la obsesión de la ciencia-ficción. H. G. Wells fue uno de los escritores que fantaseron con este tipo de viajes,  en su primera novela "La máquina del tiempo". La obra de este visionario autor fue adaptada al cine en multitud ocasiones desde la versión más clásica (El tiempo en sus manos, George Pal), para plantear que  ningún tiempo futuro sería mejor si el hombre no aprendía a controlar su propia época.

-Voy a hacer un viaje, pero sin salir de Londres.

 Veinte años más tarde, el propio H. G. Wells aparecía como personaje de ficción, para usar el ingenio que el mismo ideo en la novela para buscar a Jack el Destripador, en Los pasajeros del tiempo (Nicholas Meyer).  "Tú eres el que no pertenece a este tiempo, tú, con tus absurdas teorías de una sociedad perfecta y justa". El film introducía muchos de los elementos que estas aventuras  temporales nos traerían en el futuro del género. 

-Me llamo H. G. Wells, vine  aquí en la máquina del tiempo que se exhibe en el museo. Dígame que más quiere.

-¡La verdad por encima de todo, no esa serie de disparates!

Terry Guilliam jugó con estos viajes espacio-temporales en su divertida Los heroes del tiempo, uniendo a Napoleón, Robin Hood y al rey Agamenón en una misma cinta, que convertía al mundo como un tablero lleno de agujeros cuánticos.

                             

Los viajes y paradojes temporales han dado pie a más un centenar de películas y producciones televisiva; no es el propósito de este reportaje abordar todas ellas, sino aproximarse a la temática. Los viajes en el tiempo era, junto con la vida artificial, los universos paralelos o la la visión apocalíptica del mundo, las principales temáticas de la serie de culto "Dimensión desconocida". El tema del reportaje se hallaba presente en el capítulo de la primera temporada "A Stop at Willouguihby" (Robert Palmish). El protagonista (James Daly) sentía tanta la nostalgia de los tiempos pretéritos que terminaba yendo a vivir a un pueblo, mágicamente anclado en el siglo XIX. En otro episodio, "No time a like the past", el personaje interpretado por Dana Andrews viajaba al pasado con el propósito de resolver los "errores" de la Historia, como la escalada bélica de Adolf Hitler o el hundimiento del Lusitania. Estos dos capítulos sirven para ejemplificar cómo el cine ha visto en los viajes en el tiempo la forma de revivir tiempo pasados, dando aliento a la nostalgia, como el personaje del citado episodio o la aventura onírica vivida por Owen Wilson en Midnight in Paris (Woody Allen), pero también para resolver los "errores".

 Es dentro de esta gran temática, donde la ciencia-ficción ha dado un gran juego a estas paradojas temporales. La Jeteé, de Chris Marker, proponía viajar en el tiempo, su protagonista intentará cambiar el futuro desde el padado, en una de las las obras maestras de ciencia-ficción.

-Viajará al pasado para hecar unas obsercvaciones imorante, hará una gran contribucción para salvar el planeta. 

Terry Guilliam adoptaría la misma propuesta de La Jeeté, en Doce monos, con dos ideas fundamentales: el terrorismo y la guerra bacteriológica. 

-Voy a crear un virus que acabe con toda la humanidad y al resto de los animales y los árboles. 

Los viajes en el tiempo eran parte del argumento de la saga Terminator (James Cameron). En la primera entrega, un Terminator (Arnold Swarzeneger) viajaba al pasado para matar a la madre de quien iba a ser el líder de la resistencia, John Connor, pero con él iba también un soldado dispuesto a todo por salvar a aquella mujer. 

-¿Qué se siente al viajar en el tiempo?

-Luz blanca, dolor. Es como nacer.

Una de las propuestas más originales es El efecto mariposa, película que toma en su argumento un principio de la teoría del caos, basado en el conocido aforismo: "el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo".

Cerraremos con un par de títulos emblemáticos más, porque sino se haría la lista demasiado extensa, en los cuales la influencia  de la paranoia antiterrorista, tiene mucha importancia. Destaca una aparatosa y sofisticada puesta de escena del "viaje", en historias bastante convencionales, como Deja vù (Tony Scott) o Código fuente (Duncan Jones).

En la primera Denzel Whashington tratará de envitar una masacre con la ayuda de una de las víctimas: "Si supieran una cosa que le quisieras contar a la persona más importante, pero que no te va a creer, ¿qué harías?", mientras que Código fuente, parece como si se tratase de una variante del anterior film. Jacke Gilanhole tiene ocho minutos en cada viaje para evitar la bomba de un terrorista en un tren. La curiosidad es que la película aparece planteada como un thriller al estilo "Atrapado en el tiempo" (Harold Ramis), porque en cada ocasión muere a causa del atentado, pero "despierta" con el rostro de una de las víctimas. 

Hay muchas, muchísimas propuestas más: la taquillera trilogía de Regreso al futuro (Robert Zemeckis), la española Los cronocrímenes, la interesante El sonido del trueno o la versión "Van Damme" de Timecop, ambas dirigidas por Peter Hyams, para demostrar cómo los viajes en el tiempo es uno de los subgéneros más cinematográficos. 

                              

                      

El Hombre sin edad: Coppola lleva al cine una obra de Mircea Eliade.

El Hombre sin edad: Coppola lleva al cine una obra de Mircea Eliade.

-El 8 de enero cumplo 70 años. Mi país natal, Rumanía, ha hecho un pacto con el Diablo, Adolf Hitler y pronto puede estar bajo asedio.

Podría resultar una simple anécdota o un ejemplo de cómo funciona este oficio en nuestro país, pero resulta llamativo que un cineasta como Francis Ford Coppola -todo una referencia en el séptimo arte- estrenase en España, directamente en el formato del DVD, sin pasar antes por las salas de cine. Este es el caso de El hombre sin edad (Youth without Youth).

-Pienso que no eres mía, que no estás conmigo, que eres de otra época. Y bien. Que al contrario de lo que pienses, sí me interesas, que no está bien encerrarte en tu mundo ajeno, en el que no puedo entrar.

Protagonizada por un actor todoterreno como Tim Roth, está arropado por un reparto de gran renombre con Matt Damon o Bruno Gantz y Alexandra Maria Lara, actores que coincidieron en la película El hundimiento, con el rol de Hitler y su secretaria, respectivamente. El hombre sin edad es una atípica propuesta, adaptación de una novela de Mircea Eliade; conocido filósofo, ensayista e historiador de las religiones, autor de ciertos relatos, como el que se adapta en esta película con puntos en común con la filmografía del cineasta. Una novela que fue publicada en España con el título de Tiempo de un centenario (Alianza Editorial, colección El Libro de Bolsillo / Literatura contemporánea), que recomiendo conocer y así descubrir a su prestigioso autor.

                                                      

Eliade es uno de los historiadores de la religión más reconocidos del siglo XX, con una obra maestra "El mito del eterno-retorno" y otros mil títulos más, que incluye una bibliografía -La nuit bengalí- adaptada al cine por el francés Nicholas Klotz y protagonizada por Hugh Grant-.

-La fórmula del doble es correcta y útil, pero no tengas prisa en contársela al profesor.

En la película de Coppola aparerecen muchos temas del gran Mircea Eliade como son la teoría del doble, el origen del lenguaje, la pasión espiritual o el mito del eterno-retorno. Por eso, tendría que hacer un aviso a navegantes, el film de Coppola cuenta con una transcendencia filosófica y casi fantástica en su historia.

-A veces admito que no pueda acabar la obra de mi vida.

El profesor Dominic Matei (Tim Roth), trata de escribir una obra a la que ha dedicado toda su vida, pero frustrado por la imposibilidad de acabarla, viaja a Bucarest para suicidarse. Allí le sucederá algo extraordinario que le cambiará la vida. A partir de entonces, recorremos con él importantes episodios históricos, desde el nazismo a la guerra fría, presentado como un personaje peculiar, un estudioso obsesionadado por conocerlo todo, especialmente interesando por el origen del lenguaje. Un personaje que sufrió el impacto de un rayo, que lo destroza y lo regenera.

-Es la aterradora e intrigante verdad de que soy un mutante, como un personaje de ciencia-ficción, soy un extraño Superman del futuro. Tengo acceso al conocimiento inalcanzable por la humanidad.

El hombre sin edad puede recordar a aquella película de El increíble caso de Benjamin Button, rodado más tarde que el de Coppola pero estrenado mucho antes. El paso del tiempo y las dificultades por controlar lo efímero, ha sido una temática recurrente en la filmografía de este cineasta, formado a las órdenes de Roger Corman.

- He cruzado océanos de tiempo para encontrarte.

Desde Drácula, en su versión del relato de Bram Stoker, hasta Peggy Sue se casó -que trata sobre un viaje en el tiempo- a El padrino -saga de una familia mafiosa a lo largo de medio siglo- el tiempo y la percepción que tienen de él sus personajes, es una de las referencias temáticas del director. Hay una mirada al pasado con nostalgia. Podemos recordar la gran parte de El padrino II, protagonizada por Robert de Niro, como parte de la juventud del gran mariscal de los Corleone o el amor trágico del personaje de Dracula que pretende recuperar siglos después con Mina. Por eso, el juego entre la juventud y la pérdida de esta juventud -presente en El hombre sin edad- es recurrente en Coppola, con un importante interés por volver a las ilusiones juveniles (Rebeldes). E igualmte aparecen otros temas muy Coppolas: el amor imposible o trágico (Drácula, El padrino), la guerra (Apocalipsys Now, Jardines de piedra o el propio El padrino -la guerra entre familias mafiosas-) el mundo del espionaje (La conversación) y la figura de un personaje central que representa una época histórica (Cotton Club; Tucker, un hombre y su sueño; El padrino).

¿Por qué, entonces, esta película ha contado con el rechazo de la distribución en el cine y una peor crítica que otros de sus trabajos? Podríamos sospechar que se han mostrado reticentes por su profunda carga "intelectual" que imprimen sus imágenes y sobre todo por tratarse de una obra de un ensayista de referencia. Pero también habría que tener en cuenta que El hombre sin edad es una película de producción modesta -e incluso ridícula, en relación con los stándares de Hollywood (cinco millones de presupuesto frente al veinticinco de otras anteriores)-, entendiendo que es un director con algunos grandes encargos con personalidad (El padrino I, Drácula; Tucker, un hombre y su tiempo).

                    

                             


¿Quieres ser millonario? Los ricos en el cine de Hollywood.

¿Quieres ser millonario? Los ricos en el cine de Hollywood.

¿Eres de los que ponen un ojo en la Bolsa y otro en la pantalla o acaso no has leído nunca  las páginas salmón? Si eres de los que creen que Gordon Gecko es más que un gurú y  el mayor villano Michael Moore, o esperas comprar acciones de la Corporación Weyland Yutani, este es tu reportaje, o no. Así que si quieres ser millonario deberías parecerte a uno de estos que te dan una buena lección del poder del dinero en el cine. 

 Uno de los grandes potentados es el personaje principal de Ciudadano Kane, Charles Foster Kane alter ego de  William Randolph Hearst, magnate de la prensa interpretado por Orson Welles. El auténtico Hearts tenía pocas razones para apreciar el film, pues Orson Welles -no contento con basar la película en su vida-, utilizó Rousbeud en la historia: El nombre con el que llamaba cariñosamente las partes íntimas de una de sus amantes, la actriz Marion Davies. 

Muchas veces es tan importante el dinero como el poder, ser "The Boss". Así se titula, la última gran serie que nos trae las ambigüedades de un personaje perverso y la fascinación que ejerce sobre cualquiera. Thomas Kane es el ambicioso, corrupto y manipulador alcade de Chicago, de la serie apadrinada por Gus Vant Sant, interpretado por Kelsey Grammer. Eso sí, un personaje con muchas referencias desde el mafioso de Los Sopranos o el propio Presidente Made in USA, en El ala oeste de la Casa Blanca. Gran mandatario donde los haya que incluso ha librado batallas contra los aliens (Independence Day, Roland Emmerich) o contra terroristas (Air force One, Wolfgan Pettersem).  

 Pero quizás el cine se ha querido identificar más con el poder y el dinero que surge de traumas del pasado, con el personaje de Batman, superhéroe enfundado en látex de ese hombre que llegó a representar el mejor logro del Sueño Americano que fue Bruce Weinn. Salvar tanto al mundo y sin descanso puede que te haga perder interés por la prensa financiera, aún así podemos recordar el nombre de otro de estos personajes que han aparecido en la prestigiosa Forbes, en pantalla: Tony Stark. Eso sí, el mecenas tuneado de Iron Man venía acompañado de uno de los gurús del periodismo financiero, en forma de cameo: Joseph Nocera. Si no le conoces, es que estás por el buen camino; aún no te ha pervertido Wall Street. 

Existen auténticos clichés siempre que nos referimos a un rico de cine, la avaricia del banquero como el personaje de Potter en ¡Qué bello es vivir! (Frank Capra); la extravagancia apoyada por una gran fortuna (el personaje de El aviador), esos particulares retratos a tres cuartos que preside el despacho de todo rico en potencia; y los trajes ejecutivos de El Corte Inglés, con sus tirantes (y que no falten) del tiburón de las finanzas. Wall Street fue como se tituló uno del films emblemáticos sobre las bambalinas del propio sistema financiero a través de un Mefistófeles del mundo bursátil: Gordon Gecko. Una de las mejores películas de su director, Oliver Stone. 

                                 

 - El 90% de los americanos tienen muy poco, yo no creo riqueza, yo poseo. Nosotros ponemos las normas, pon el hambre, la paz en una hoja de papel. Nosotros somos los que sacamos el conejo del sombrero, mientras que los demás están sentados preguntándose cómo lo hacemos, ¿no serás tan ingenuo de creer que estamos en una democracia, Buddy?

Aunque su personaje compartiese profesión, no tiene nada que ver con el otro millonario interpretado por Michael Douglas en The Game (David Fincher) o el que nos resulta simpático, por ser una versión de la clásica Cenicienta, Pretty Woman. El personaje de Richard Gere, en el fim de Garry Marshall, vivía gracias a un negocio muy lucrativo y de actualidad, partizar empresas en bancarrota. 

Quizás te veas más reconocido con el protagonista de Sllumdog Millioner. Un chico de la calle consigue salir de la pobreza gracias a la versión hindú del concurso 50x15. Nada que ver  con el repelente potentado prepúber de Niño Rico. El personaje fue el principio del fin de la carrera de Macauly Culkin, pero le proporcionó la ocasión de tirarles los tejos a toda una supermodelo como Claudia Shiffer. 

 La extravagancia y el ser rico eran un must para otros personajes de ficción como el pato animado Tío Gilito, Mr Scroogh de Cuento de Navidad (versionada en el cine en una multitud de ocasiones), el patriarca vampiro de Crepúsculo -Carlise Cullen- o todo villano de la saga de James Bond. 


Asaltantes en el cine.

Asaltantes en el cine.

Funny Games (Michael Haneke), Los extraños (Bryan Bertino) o la inédita El interior (A. Bustillo) son solo algunos ejemplos del cine más reciente que tiene en estos peculiares personajes, amantes de lo ajeno, los protagonistas de este reparto.

Se amoldan a un género muy concreto, las películas de asalto doméstico. Existe desde lo general a lo particular una tendencia por protegernos: si el 11S trajo la llamada "patriot act" a la gran potencia de Estados Unidos,  a nivel doméstico, nos aislamos del exterior detrás de gruesas puertas de seguridad, aparentemente inexpugnables. La filosofía capitalista-consumista, así como la adquisición de riquezas, hace que cualquier hogar sea objetivo apetecible por los "amigos de lo ajeno". Por otra parte, el individualismo que ha ido en raizándose en nuestra sociedad, ha dado la espaldado a la sensación de comunidad, lo que ha permitido que cuaje "un modelo de vida cotidiana, centrado en la claustrofobia doméstica, con su correlativo negativo de agorafobia pública que llega a ser psicológica y socialmente patolígica. El exterior urbano es percibido como un peligroso espacio de crimen e inseguridad, de contaminación e incluso de contagio, avalado por el neopuritanismo". (Roman Gumbarg, "Eros eléctrico" Col. Pensamiento, Ed. Taurus).

En este contexto, situamos una multitud de películas e incluso tendencias cinematográficas. La amenaza exterior de los 80, sentimiento renovado con el 11S, explican al personaje de Dennis Hoper en Tierra de las muertos (George A. Romero) que se encierra en su "torre de marfil" mientras las oleadas de zombies acampaban a su anchas, a su alrededor; e incluso "la habitación del pánico", en donde se refugian madre e hija, en la película de David Fincher.

Pero existen tantas motivaciones como films. En Secuestrando a Mrs. Tingle, el guionista Kevin Williamson (responsable de los libretos de la saga Scream) eran unos adolescentes que secuestraban a una tiránica profesora de Historia (Helen Mirren), decididos a mejorar su rendimiento académico.


Aunque es la realidad lo que más influye, pues en las noticias de sucesos abundan los asaltos a fincas privadas, resultando lógico el miedo a la invasión del hogar, por unos intrusos con claras intenciones criminales. En estas películas, "el ropaje claustrofóbico" deviene hacia una relectura de ciertos elementos domésticos. Una frivolidad como tener un ascensor interior se convierte en un escondite para los personajes, de la misma manera que una pieza de arte contemporáneo se convierte en un arma de cuerpo a cuerpo.

Algunas películas como Secuestrados (Miguel Ángel Vivas) sorprenden por la violencia física y psicológica, y comparte con títulos como Funny Games, una brutalidad insólita en el marco del nuevo cine de tema doméstico. El filme estructura en doce planos secuencia la pesadilla de una familia torturada en su propia casa.

-Solo tengo que hacer una llamada matarán a tu mujer o a tu hija, o a las dos. Pero también hay un mensaje socio-económico.

Los richachones de muchas de estas historias suelen salir indemnes, salvo de heridas físicas y el orgullo dolido mientras que los asaltantes son trazados con un aire proletario, más cercano a nosotros, y que asumen las consecuencias más graves.