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Travelling. Blog de cine.

Y la muerte lo seguía: un corto con un primer premio internacional.

Y la muerte lo seguía: un corto con un primer premio internacional.

El cortometraje se alza con el Premio al Mejor Corto Internacional en un festival griego, una ocasión para recordar un proyecto muy interesante que viaja por todo el mundo a través de una treintena de selecciones finalistas, desde los cuatro meses de promoción.  

 "Estábamos en un parón del rodaje de La última víctima, Ángel Gómez Rivero, José María Galeano y el director de fotografía Fernando Moleón, empezamos a fantasear a modo de broma. "Tenemos que hacer un western", "yo voy a hacer de vaquero" hasta que de repente empezamos a pensar que por qué no lo hacíamos", recordó Ángel Gómez Hernández. "Los cuatro nos dejamos llevar siendo conscientes de que era muy difícil que aquello saliera".

La historia parte de un relato del escritor y confidente del cortometrajista, Ángel Gómez Rivero, enlazando el western con el terror bajo un concepto que definirían como "westerror".  Ambos eran unos entusiastas del viejo Oeste y del cine de Sergio Leone, lo que les proporcionó la puesta de escena e inclso alguna cita en el diálogo.  Pero también Gómez Rivero adoraba la prosa de Lovecraft, incluyendo en la historia el nombre de Arkham, una de las ciudades estadounidenses que forman parte del imaginario lovecraftiano. E insluo debería existir una relación entre la historia de este cortometraje y su amigo Paul Nashy, quíen habría escrito algunas novelas ambientadas en el Oeste. 

El problema del western es que se trata de un género agotado, prácticamente no se puede hacer nada original y en muchas ocasiones se han limitado a rescatar eso que llamamos “espíritu” y sus escenarios. Ese es el gran hándicap de servirse de decorados mil veces visto, que el cinéfilo se pierde en la historia y se limita a recordar tiempos mejores. Pero pronto comprobamos que más allá del western clásico, hay algo más, dando cabida a elementos fantásticos (Wild Wild West) o de terror (Ravenous). 

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En un episodio de la serie ‘Friends’, Rachel espera impresionar a sus amigos con un postre, pero debido a su particular habilidad para la cocina, prepara una extraña mezcla entre dos recetas. El resultado es un desastre, todos se inventan excusas para no comerlo, excepto Joey.  “¿Cómo no iba a gustarme? La nata, me gusta. La mermelada, me gusta. La carne, me encanta”. Esta anécdota nos sirve para explicar una obsesión del cine, la de reinventarse los género. De hecho, se han atrevido a vulnerar sus fronteras genéricas y ponerlo en relación con otro aparentemente antitético: el terror y fantástico. De esta fusión surge el concepto ideado por ambos de westerror, con gran importancia de la atmósfera, en la frontera entre lo onírico y lo mítico. 

 El terror es un género que cuenta con buenos reciclajes, renovaciones y puesta al día de sus elementos más clásicos, mientras que el western se trata de un género clásico más o menos en desuso. Además de la inspiración y dinámica aventurera, tiene una corporeidad especial (gestos, ropajes, escenarios, acciones) y una relación entre los personajes y el paisaje. “Y la muerte lo seguía” es un western de terror e incluso un thriller de "investigación", con elementos sobrenaturales con un escenario del Salvaje Oeste. El título no se ha escogido por azar, da un gran sentido a la historia. Se ha tomado del Apocalipsis bíblico, pero también tiene relación con uno de los western más interesantes de Clint Eastwood, Jinete pálido. "Miré y vi un jinete pálido, el que cabalgaba tenía por nombre muerte, y el infierno le seguía". 

 El espectador descubre el Salvaje Oeste lleno de sudor y tensión. La historia celebra los elementos más emblemáticos de los westerns canónicos. Fred Carlson recupera la tradición de todos esos personajes movidos por la venganza; otra parte del relato se desarrolla con ‘Centauros del Desierto’ (The Searchers, John  Ford) en mente. Hay un pueblo amenazado por un pistolero violento, saloons, prostitutas, un duelo, e incluso una lucha grupal como elemento hawksiano. 

En este sentido, la escena de presentación es toda una declaración de principios.  Existe una “necesidad de ensueño”, escribía Ortega y Gasset, y el cine ha saciado una sed por contar historias que arrastra el hombre desde que pintaba bisontes en las cavernas. El western podría ser la representación del nacimiento de su propio país. Una visión de su historia, con un sentido épico más que historicista, tal y como se hacían con los Cantares de Gesta o las tragedias griegas. En su historia, se representa una amarga realidad sobre el transfondo de un pueblo convertido en nación a lo largo del siglo XIX, conviviendo en donde el mito, la épica y la aventura tienen su protagonismo, junto con el derramamiento de sangre y la venganza: una nación forjada a golpe de revolver. 

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Prometheus: revival sobrevalorado.

Prometheus: revival sobrevalorado.

Prometheus es el regreso de Ridley Scott a su primer gran título de su filmografía, en un momento en que se espera recrear su universo de Blade Runner, su otro film de referencia de la ciencia-ficción. El hecho de regresar a una franquicia tan conocida como la de Alien, nos sirve de estímulo para conocer las similitudes con la película original, pero también recuperar las referencias de este gran clásico. 

Prometheus parte con un gran handicap, hacerse un hueco dentro de un género que fue catapultado por la película original; solamente el nombre de la nave Nostromos está en la memoria colectiva de todo cinéfilo. Pero Prometheus no es Alien a pesar de las muchisimas semejanzas, una de ellas su esquema narrativo que Ridley Scott repite en el primer episodio de esta secuela de su gran clásico de la ciencia ficción que fue Alien, el octavo pasajero

Nos encontramos con una expedición espacial, encabezada por la Dra. Shaw y manipulada por una gran corporación que oculta sus verdaderos intereses a través de un androide, David. La nave atiende a la llamada que una civilización muy avanzada de origen desconocido ha dejado en forma de pictogramas de diferentes culturas terrestres. Recurso que conecta, por tanto, con la "llamada de socorro" de Alien, el octavo pasajero. La tripulación de la Nostromos se vio obligada a alterar su ruta y marchar hacia el planeta LV-426 (o Acheron). Igualmente esta es una referencia del monolito de 2001: una odisea en el espacio  e incluso de autores como Von Daniken. El conocido ufólogo propuso en su obra: "Los mensajes de los dioses" que ciertos dibujos representados en la roca y algunos jeroglíficos aludían a "mensajes procedentes de las estrellas", dejados por visitantes a la Tierra hace millones de años. Curiosamente, sus conclusiones sirvieron para una serie documental titulada "Ancients Aliens", producida por una empresa de nombre "Prometheus".

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La empresa Weyland aparece citada en la película, a través del personaje Peter Weylend (supuesto fundador de la corporación), quien expone los objetivos de la expedición ante un auditorio, pero también la promoción de la propia película, a través de una webb que explica,  la forma que esta empresa ha hecho habitables los planetas, creando -entre otras cosas- la atmósfera, tal y como se cita en Aliens, el Regreso

-David, sírvete tú también.

-En mi caso se echaría a perder.

-Claro, es verdad, no eres un niño de verdad. 

Otra similitud con la saga es la figura del androide (David, Michael Fassbender) que tiene una capacidad de aprendizaje y alma. 

-¿A qué hemos venido? ¿Qué pasa cuando morimos? Estamos tan cerca de las grandes preguntas que la humanidad se ha planteado.

Scott y el resto de su equipo han tomado la película original como punto de partida para una serie de temas filosóficos que estaban presente en Hall 9000 de 2001 (Stanley Kubrick) e incluso en el replicante Roy (Blade Runner).

-No es nada fácil conocer a tu creador. 

-¿Y qué puedo hacer yo por ti?

 Pero si algo marca de forma definitiva a este personaje es su afinidad por la pelíucula de David Lean, Lwarence de Arabia. No por casualidad el androide se llama David.

-Es una tierra para los beduinos y los dioses, y usted no lo és. Créame, para un hombre normal, el desierto es un horno ardiente. 

- Va a ser divertido. 

Existen semejanzas con este gran clásico que profundiza en la trama de Prometheus, más allá de detalles evidentes, como  por ejemplo que ambos personajes (David y Lwarence) sean rubios o que en una escena de la película reprodujese un diálogo de Peter O´Toole. Ambas historias buscan adentrarse en culturas que le son ajenas, en la primera, entre los beduinos del desierto y en la segunda, con una civilización perdida en los confines del universo: la raza de los "space-jockeys".  

También encotramos reciclajes de ideas rechazadas en otras películas de la saga. Aparece la pirámide- templo y los jeroglíficos que nos recuerda al crossower Aliens Vs Predators (Paul W. S. Anderson) y que estuvo presente en el guión original de Alien, el octavo pasajero, aunque Scott al final lo quitase del proyecto.  Scott lo recupera en "Prometheus", aunque sigue sin comprenderse su origen. Eso sí, parece referirse a una civilización alienígenia totalmente nueva, que nada tendría que ver con la línea argumental seguida por los crossowers de Aliens

Al final, la película no aporta nada, tiene grandes incoherencias en la historia y lo único salvable del filme son ideas ya vistas en los episodios anteriores. Un carísimo espectáculo que seguramente entretenga, sobre todo la primera parte del metraje, pero que en opinión de este humilde cronista no llega a la calidad de las dos primeras entregas de la saga, la de Ridley Scott y James Cameron. Y para colmo cuenta con referencias de "Lost", la popular serie de televisión creada por J. Abrahams. De hecho, uno de los guionistas de "Perdidos" participa en este proyecto. 


Del Toro produce: 'Mamá', la última criatura de Javier Botet.

Del Toro produce: 'Mamá', la última criatura de Javier Botet.

-Encontraron a Victoria y a Lily en condiciones deplorables, sus padres desaparecieron.

"Me sorprende lo frágiles que podemos ser". Abrimos el análisis de la película con unas palabras del actor protagonista,  Nicolaj Coster-Waldau, durante su visita a la premiere en Madrid. "Mamá", del debutante Andy Muschietti , es la última producción del gran padrino del cine fantástico y de terror de los últimos años, Guillermo del Toro.  El prestigio del que goza el cineasta mexicano como pope del cine de género está por encima de los logros de su propio trabajo. Según una oponión personal, películas como El laberinto del fauno o El orfanato son superiores a las irregulares Mimic o El espinazo del diablo. La imaginación visual de Del Toro, capaz de mostrarnos mundos oníricos y macabros con esos seres que pueblan sus películas, son imágenes que no llegan a cuajar porque el cineasta logra exagerar las texturas, que están  vacías de contenido. Sin embargo, como productor se desmarca con títulos que evocan locura y maldad, apadrinando a jóvenes promesas en su debut, con niños que cobran protagonismo, en algunos casos. Así sucedía en "No tengas miedo a la oscuridad" (Dont´t be afraid of the dark) (Troy Nixey), que a pesar de su reparto encabezado por Guy Pearce y Katie Holmes, el centro de  la acción se desplazaba hacia la hija de él. Lo mismo sucede con la película "Mamá".

-Victoria, despierta que tenemos que irnos. Mamá ha vuelto.

                 

Un consejo que hemos tomado del equipo de la película es que si se hace una historia de fantasmas, mejor creer en ellos. "Si no tiene miedo no puede no hacer una película de miedo", sentencia el director. "Tengo recuerdos de largas noches sin dormir por pensar que había fantasmas en la casa". En el film, es el personaje de "Mamá", interpretado por Javier Botet, quien nos quita el sueño.  "Su aparición fue de pánico colectivo". Es, por eso, por lo que nos adentramos en contar los secretos del rodaje para crear un ambiente de terror. La productora de la película, : "usábamos música en el mismo set y en esos momentos nos ponían los pelos de punta". También se utilizaron títeres para imitar los movimientos extraños del personaje de Botet. El debutante en la dirección parte de un cortometraje que atrajo el interés del propio Del Toro, aupándose la película al número 1 en la taquilla amaricana. "La historia de Mamá es una versión torcida de un cuento de hadas. Dos niñas se pierden en un bosque y cuidadas en una cabaña abandonada. De esta situación crea muchos interrogantes, cómo pudieron sobrevivir, quién las cuidó y las respuestas son aterradoras".

-Soy el hermano de papá, ¿te acuerdas? El tío Lucke. 

El reparto.

La película, -que fue rodada en Toronto- es una coproducción canadiense-española, con un reparto internacional en donde sobresalen sus protagonistas:  Nicolaj Coster-Waldau y Jessica Chasstain. "Leí las primeras diez páginas del guión y creí que Mamá era un drama doméstico, luego se transformaba en algo muy diferente. Mi personaje, Lucke, es el tío de estas niñas que la acojen después de aquel episodio traumático y las ayudamos a volver a la vida normal";  comentaba el propio Nicolaj Coster-Waldau.  El protagonista masculino de esta historia de fantasmas es un actor conocido principalmente por su personaje en “Juego de tronos”, Jaime Lannister. También encontramos en el reparto al español Javier Botet (en el personaje de Mamá), compañero de equipo en un corto que produje ("Y la muerte lo seguía", Ángel Gómez). 

Habría que destacar la participación de la actriz de moda, la francesa Jessica Chasstain. Actriz que comenzando en breves apariciones en series de televisión (Una abogada en Ley y orden y la acompañante de un enfermo en Urgencias), terminó triunfando -en parte- gracias al nombre de uno de sus personajes: Jolenne. El protagonismo en esta película independiente que, sin obtener grandes réditos en taquilla, sí logró atraer la atención de Hollywood y de la crítica. Después del film La deuda, la actriz se coronaría como de las intérpretes con más éxito en títulos como la reciente Coriolanus, mientras que uno de sus papeles más interesantes sería a las órdenes de Terence Malinck, en El árbol de la vida. Su personaje, Anabelle, es una de las piezas importantes del film, al creer que alguién cuidó a las niñas en el bosque, y resulta que tiene razón. "Su personaje empieza a querer a las niñas y ellas se dan cuenta que es cariñosa, que les da algo que jamás habrían conseguido de mamá, lo que rovoca que se desate el infierno en la casa".

-Las niñas no están preparadas para este cambio y yo tampoco estoy preparada.

Sin embargo resulta entretenida y logra mantenerte en tensión con este cuento macabro, con un fantasma muy peculiar y dos destacadísimas niñas que nos encogerá en la butaca hasta el final. 

                      

Breve encuentro en un tren al estilo Hichtcock.

Breve encuentro en un tren al estilo Hichtcock.

- ¿Lee novelas de espionaje? Soy una mujer misteriosa montada en un tren. Dígame cual es mi historia.

Un turista americano llega por primera vez a Europa, quiere olvidarse del fracaso de una relación amorosa. En el viaje conoce a una bella y misteriosa mujer, Angelina Jolie, para más señas. El viaje promete cualquier cosa, menos aburrimiento, pero al final se verá involucrado en una trama, con el telón de fondo de Venecia. Nos llama la atención de la trama por ser muy reconocible en el séptimo arte. Un hombre sin una clase de cualidades llamativas, con quien cualquiera puede identificarse. 

 - Perdone, ¿podría hacerle una pregunta?

- Adelante.

- ¿Por qué se ha sentado aquí?

 - Porque usted es mi tipo de hombre.

Tourist es el remake americano de una película francesa, El secreto de Antonhy Zimmer, en la que un traductor se ve repentinamente descubriendo su propia versión del anuncio de Martini; ella era Sophie Marceau, con el destino de la costa azul francesa, la ciudad de Cannes. 

- Por la suerte que he tenido por sentarme aquí.

- La suerte no ha tenido nada que ver con ello.

- ¿El destino?

- Los cinco dólares que les he dado al maitre por si venía a sentarse aquí.

- ¿Es una declaración?

- Nunca hablo de amor antes de comer.


Ambas películas terminan infuenciadas por algunas películas del celebérrimo maestro del suspense, y en concreto por una cinta en especial, Con la muerte en los talones (North & Northwest). Se tratan de thrillers con toques romáticos, con el tema de las  falsas identidades y el protagonismo de un tren. El romance y la acción en un ambiente al estilo Hichtcock es lo que ha hecho que muchos de los momentos cinematográficos nos dejen con una sensación de "ya visto". 

               

El tren ha sido un protagonista indiscutible en la historia del cine. Una de las primeras imágenes que tenemos del celuloide nos presentaba a un tren aterrorizando a los espectadores de un café de Lyon y la construcción del ferrocarril acompañaba al western, un género cinematográfico muy americano. En un tren se han dado lugar historias de todo pelaje y condición, y sirvió para uno de los grandes cineastas de todos los tiempos.

- Perdóname, ¿no es usted Guy Haynes?

- Sí.

- Le vi derrotar a Faraday en el Southforat en la temporada pasada, llegó a la semifinal, ¿verdad? Admiro a las personas que hacen cosas. Por cierto, me llamo Bruno, Bruno Anthony.

Pero Hicthchok, ya repitió el mismo esquema en otras películas, por ejemplo, en Extraños en un tren. Dos desconocidos, que se encuentran viajando en tren, conversan sobre el asesinato perfecto.

En este sentido, la última parada es Código fuente (Duncan Jones).


- ¿Hasta qué punto me conoces?

- No demasiado, parece.

- ¿Me conoces lo suficiente como para que te pidiese hacer algo extraño o peligroso, y confiaras en mí, y lo hicieses?

- No.

- Joder, qué sinceridad.

El piloto de helicópteros Colter Stevens (Jake Gylenhaal) se despierta viajando en un tren camino a Chicago y a los ocho minutos el transporte estalla víctima de un ataque terrorista. Es entonces, cuando vuelve a despertar, con el objetivo de volver al mismo tren y evitar la bomba.

- ¿Se hace idea de la gente que moriría si hubiera una explosión en la ciudad?

- Nos queda muy poco tiempo, los relojes sólo se mueven en ese único sentido.

La Lista de Shindler: humanidad y drama en el Holocausto nazi.

La Lista de Shindler: humanidad y drama en el Holocausto nazi.

-Esta lista es la vida, más allá de sus márgenes se abre el abismo.

Steven Spielberg se pasó veinte años cosechando éxitos de taquilla, cuando se alzó con su primera estatuilla del Oscar como Mejor Director con un film que le auparía a la cima como cineasta de gran prestigio. 

-Las niñas son esenciales, las niñas pulen con los dedos el interior de las cápsulas. ¿Cómo quieren que se pule una cápsula de 45 mm?

Este año se celebra el veinte aniversario del estreno de una de las grandes películas de Steven Spielberg, aquella con la que obtuvo su primer Oscar, más allá del enorme éxito taquillero y de crítica que ha acompañado su carrera. Pero La lista de Shidler también es una de las producciones más sobrecogedoras sobre el tema del genocidio judio, en tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Con anterioridad a esta película, se dieron producciones cinematográficas que trataban el Holocausto, que no terminaban de explorar con profundidad el tema. Eso sí, hubieron algunas excepciones entre las que destacamos Shoah, el documental de más nueve horas de duración, que supuso doce años de producción a su director, el francés Claude Lanzmann, la obra maestra absoluta sobre el Holocausto. 

-Estamos en la calle Cheroka, que durante años fue el centro de la vida judía de la ciudad de Cracovia. Spielberg decició rodar en este barrio -el Karzimierz- porque se conservaban casas antiguas, mientras que en el guetto judío -que los nazis crearon a las a fuera de la ciudad- no quedaba practicamente nada en pie. 

                                 

El proyecto de llevar al cine el libro El arca de Schindler fue ambicionado por grandes cineastas, como por ejemplo, Billy Wilder -quién perdió parte de su familia en Austwitz- antes de que los derechos cayeran en manos de Steven Spielberg. Pero él, pensó en ceder la responsabilidad de dirigirla a otros directores: uno de ellos fue Stanley Kubrick, quién sentiría alivio tras abandonar el proyecto y Roman Polanski. El cineasta polaco revivió la historia de primera mano, pues él mismo vivía en Cracovia durante la guerra y fue una de los supervivientes, mientras que su madre, no. Tuvo que transcurrir casi diez años para empezar a afrontar su infancia en el cine, naciendo el proyecto de El pianista, otro de los grandísimos títulos sobre el genocidio hebreo. 

-Utensilios de campaña. Una vez terminada la guerra, se acabó, pero ahora podemos ganar una fortuna, ¿no le parece?

-Lo que me parece es que ahora la gente tiene otras prioridades.

Un apunte de historia.

-Durante seis siglos, ha habido una Cracovia judía, pensadlo bien. Esta noche, esos seis siglos serán solo un rumor.               

La película cuenta los esfuerzos de un empresario nazi que, organiza una empresa de suministros del ejercito con mano de obra judía, para salvarlos del Holcausto.  Más allá de ser uno de los dramas humanos mejor llevado a la gran pantalla, se trata de un episodio de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y Spielberg logra conseguir una estética impresionante al  decidir rodarla en blanco y negro, como el metraje de los noticiarios e imágenes de archivo de la época. Lo que sucede es el enorme dramatismo y el exceso de emociones que el cineasta despliega, algunas veces de forma excesiva, otras con detalles muy interesantes, como el de la niña que vaga perdida por el desalado panorama aportando una nota de color ante tanto blanco y negro.

Como historia, cuenta las vicivisitudes de algunos personajes reales que acompañaron a Oskar Schindler, entre los que destacamos al oficial de las SS Amon Leopold Goeth, interpretado por Ralph Fiennes, y el contable de Schindler, Itzhak Stern (Ben Kingsley).

                     

 Del mismo modo, La lista de Shindler supuso el inicio de un género absolutamente trillado, el cine del Holocausto. Este comparte con la película de Spielberg algunas similitudes, como por ejemplo, representar las matanzas de los nazis, escuchándose música clásica y otras mil convenciones dramáticas e ideológicas. Y muchas películas "sitúan la acción en los campos de concentración, donde todos y cada uno de los guardianes son monstruos dementes y sádicos que se complacen en machacar los cráneos de los recién nacios judíos". (Norman G. Filkenstein, "La industria del Holocausto: reflexiones sobre la explotación del sufrimiento judío". El cine recogió el testigo y se hizo eco de los terribles testimonios que han quedado reducidos a imaginarios debido al abuso de la llamada "ética de la cruedad", tal y como señaló José Ovejero. 

                         

                      

El Resplandor: Kubrick desciende a los infiernos, adaptando un relato de Stephen King.

El Resplandor: Kubrick desciende a los infiernos, adaptando un relato de Stephen King.

Un cuento de horror excéntrico y fantasioso que se conviente en una pesadilla sangrienta, con la opulencia visual de estilo gótico contemporáneo. Nunca antes habían provocado tanto miedo el ruido de una máquina de escribir o el de un triciclo, en esta vuelta de tuerca del cine de terror. Es el imperio del mal que te invita a su fiesta de muerte y desolación: "Es una bonita fiesta, ¿no?".

Stanley Kubrick probaba suerte con este largometraje, dentro del género de terror, ya que buscaba algo nuevo, tras su malograda película que resultaba ser Barry Lyndon. Para ello se basó en el relato homónimo de Stephen King, un escritor en auge que dio el salto a la fama gracias a otro dierector. Brian de Palma, con su versión cinematovráfica de CarrieSin embargo, en esta ocasión no quedó satisfecho po rel resultado de El resplandor, devido a la clausula de los derechos de Kubrick, al crear el guión con la ayuda de Diane Johnson. Incluso cambió el título de la obra por el largometraje y decidió que la versión española fuera mal dirigida por Carlos Saura. Pero existen otras diferencias: la figura princiipal residía en el escritor, no como ocurría en el original, cuya importancia se encontraba en su hijo Danny. La historia de un niño con visiones constantes e incesivas que le aterrizan dentro de un estado de terror permanente. 

Este largometraje lo podemos incluir dentro del llamado cine de "casas malditas", pero no posee una serie de particularidades que las diferencia de otras, como Polstergeist (Steven Spielberg) o House Hill (Robert Wise). El terror no aparece de forma implícita en la pantalla y el director lo desaroolla de una forma sugerida para que parezca una neurosis del personaje, unas cuantas imágenes ilusorias como consecuencias a la sed de alcohol y al aislamiento, al habitar un impresionante hotel vacío durante los meses de invierno.  Pero el ritmo de la película se asemeja a otras cintas del género (hay una explicación del origen de la maldición del hotel, al haberse construido sobre un antiguo cementerio indio, muy al gusto del escritor; y hay evidencias de la presencia diabólica, en la pelota que llega a Danny, mientras juega en la alfombra).

                      

 Hay escenas de pura tension y sobresalto, destacando la secuencia del baño, en la que Nicholson observa una mujer muerta, en el momento de mayor erotismo y desolación del film, pero no hay mucha violencia física. En este tipo de escenas, observamos cómo Kubrick explota la raiz poética del terror y las zonas oscuras de la psicología humana en torno al erotismo y la sensualidad, tema clave en la filmografía del director -Lolita, Eyes wide shut, La naranja mecánica- mientras que en las relaciones íntimas Nicholson-Duwall apenas hay un mínimo roce. El erotismo también queda reflejado en la película en relación homosexual que descubre el personaje de Shelley Duwall durante la fiesta fantasmal. 

Otras diferencias con respecto a la novela es que se han suprimido cualquier indicio de bondad con respecto a los personajes y la trama. Desaparece el personaje del pediatra y el rescate final a manos del negro Halloran. E incluso, el único momento de la película en el que observamos un cierto amor padre-hijo, se contempla desde el lado del Mal: ¿Te gustaría quedarte en el hotel... para siempre?

Reparto.  

Jack Nicholson estaba encantado con el libro de King, pues correspondía con el perfil de personaje que le gustaba interpretar, un hombre con dobleces morales como había hecho en Alguien voló sobre el cuco o Chinatown. Gracias a Peter Fonda y Dennis Hopper, dio su salto a la fama en Easy Ryder (Buscando mi destino), filme con profundos matices socials, que incidía en los prejuicios de la sociedad y reflexionaba sobre la libertad y el consumo de drogas.

                     

 Antes de El resplandor, Kubrick había pensado hacer con el actor una versión moderna de la vida de Napoleón Bonaparte aunque al final, el proyecto quedó abandonado. Al mismo tiempo Nicholson demostraba su importancia con el director al ser uno de los pocos actores que lograron introducir en algunas escenas ideas propias: "Aunque no oigas el tecleteo de la máquina, no quiere decir que no estoy trabajando", lo que remite a su época en la que tuvo que sobrevivir como guionista, reprendiendo de esta manera a su primera esposa. La otra aportación del actor es la expresión: "¡Aquí está Johnny!" (en el original) frase que usaba un conocido showman televisivo de la época. 

Shelley Duwall es una actriz sacada de la firma de Robert Altman, director independiente con un gran interés por la crítica social (Nashville, MASH). Una actriz secundaria que aparece en películas suyas como la mediocrísima Popeye, pero también en clásicos como Cabaret.

Stephen King, un autor de bestsellers de terror. 

Stephen King no quedó satisfecho con la versión de Kubrick, pero para compensarle, el cineasta se encargó de hacerle algún que otro guiño. A Stephen King no le gustó la película, sobre todo la elección del actor, y tuvo que esperar a una versión para la televisión, dirigida por Mick Garris (director que se especializaría en obras del escritor), protagonizada por Rebecca de Mornay, para ver algo mejor adaptada su novela. Este escritor es, según palabras suyas, "para la literatura lo mismo que McDonalds, para la gastronomía". Sus relatos suelen ser éxito de ventas y muchas de su bastísima producción ha sido adaptada al cine. Pero al hacer referencia a King y al personaje de Jack Torrance, es inevitable pasar por alto el hecho de que Stephen King escribe, fundamentalmente sobre escritores. Uno de los temas que a él más le gusta es él mismo. Destacando Paul Sheldon, quien fuese secuestrado por la psicópata enfermera, en Misery; Mort Rainy, de La ventana secreta y Jack Torrance. El otro tema clave en la literatura del escritor es el protagonismo del Mal, de las "casas encantadas" y los fantasmas.

- Eres el barman más cojonudo desde Tombuctú a Portland, Maine.  

Porque allí, en Portland, es donde nació y se crió el escritor.

  

                    

-¿Dices que los fantasmas no existen?

-He dicho que nunca he visto uno, no hay nada en este mundo que el deseo de ver un fenómeno paranormal.

"Eres porque lo he escrito, como este lugar, no existia nada antes que yo", dice el personaje de En la boca del miedo, película de John Carpenter que comparte algunas similitudes con el filme de Kubrick, sobre todo en el acto de la creación como el lugar perfecto para todos esos monstruos que se esconden en nuestro interior, sirviendo de metáforas de los conflictos más cotidianos. Aparecen como herramientas usadas por las criaturas del más allá, para unir los dos mundos, el suyo y el nuestro. A veces el horror surge del propio artista, miedos e inseguridades, con el siempre inestable ejercicio profesional, conectando con este tipo de géneros que relaciona a escritores y cineastas,  portadores de un ego que les hace vulnerables. 

-Cada vez que vienes aquí me interrumpes y pierdo la concentración, entonces me distraigo y pierdo mucho tiempo en volver a coger el hilo. 

El Mal está muy presente en las novelas de Stephen King, y en sus diferentes adaptaciones, y cobra protagonismo en El resplandor. La esencia del Mal y del terror aparece en la secuencia de créditos de la película, acompañando al voslwagen por el sendero de la montaña (tomadas de las secuencias descartadas de Blade Runner, Ridley Scott) junto al quinto movimiento de la Sinfonía Fantástica de Berlioz. Un detalle intesante lo encntramos en la fotografía de una fiesta de 4 de julio con la presencia de Nicholson, detalle que evoca el caracter sempiterno del Mal, pero destacaría al Hotel como ese Mal en estado puro. 

-[El Señor Ullman] No conozco a nadie con ese nombre. El director es el hotel, señor, creo que no se ha dado cuenta de quién le ha contratado a usted. Al final nos encontramos con una de las películas más sobresalientes del cine de terror, en donde destaca el pulso de uno de los mayores cineastas, hasta convertirse en una referencia del género. Una obra maestra, indiscutible. 

                   


Atrápame si puedes: Perseguidos y juegos de supervivencia en el cine.

Atrápame si puedes: Perseguidos y juegos de supervivencia en el cine.

Perseguido y perseguidor, el cine nos ha mostrado el juego por la supervivencia que sale de este tema. El western ha sobresalido, por ser el género que mejor supo adecuar a la figura humana en la inmensidad de los paisajes. 

La persecución implacable, al igual que la caza del hombre, se encarrila en la mayoría de las veces por dos causas invariables. Por una parte, encontramos el deseo de vengaza o la búsqueda constante y obsesiva de alguien o algo.  El título de referencia de este tipo de argumentos es Centauros del desierto, de John Ford, un clásico entre los clásicos en el que se ponen en relevancia dos ideas, el deseo de rescatar a una víctima inocente y el de preservar las señas de identidad frente a otra comunidad hostil, con las que el personaje que encarna John Wayne establece nítidamente las diferencias.

- Pero, ¿creo que usted que hay posibilidad de encontrarla?

- El indio, tanto cuando ataca como cuando huye, es inconstante, abandona pronto. No comprende que se deba perseguir algo sin descanso y nosotros no descansaremos.

En el western, el otro desencadenante habitual de este tipo de persecuciones suele ser la ambición, con frecuencia dirigida a cobrar la recompensa que la justicia ofrece por la captura de un presunto delincuente. De una manera o de otra, este tipo de historias pueden encontrarse en muchas películas de los grandes  del género, como Anthony Mann o en la mayoría de las que protagonizó el actor Rundolph Scott a las órdenes del director como Budway Buyticher. Pero también, muchos de los llamados "spaguettis-western" tenían como protagonistas, cazarrecompensas. A parte del western, otros géneros sabrían sacar partido de este tema.  La ciencia-ficción (La isla, La fuga de Logan), el cine de acción (Blanco humano, John Woo) o el género policiaco (El fugitivo), presentan la persecución obsesiva, como principal argumento.

- Manos arriba, sobre la cabeza. Richard, ¿quiere que le pegue un tiro?

- ¡Soy inocente, soy inocente!

- ¡No me importa!

Por cierto, Harrison Ford fue un actor que fue perseguido, pero también perseguidor. Si lo recuerdan en Blade Runner (Ridley Scott) era un policía llamado Rick Deckard que tenía el dudoso trabajo de perseguir a unos replicantes más humanos que los propios humanos. 

El título del reportaje "Atrápame si puedes", lo hemos tomado de una divertida comedia de Steven Spielberg, con Tom Hanks y Leonardo Dicaprio, como perseguidor y perseguido, en esta historia basada en hechos reales. Tema que aparece en muchas de las películas del conocido cineasta americano (desde El diablo sobre ruedas a E.T), como también fue seña de identidad de otros grandes directores. Alfred Hitchcock jugó al gato y al ratón en numerosas películas, desde su etapa del cine inglés (39 escalones), aunque logró la genialidad en ese juego de "Atrápame si puedes" en la obra maestro del género: Con la muerte en los talones.

-Una persecución auténtica, una víctima auténtica, un asesinato auténtico. 

Otra película clave fue la italiana "La víctima número 10" (Elio Petri). En un mundo futuro, ciertas personas que adoran la violencia practican "La Gran Caza": diez jugadores se matan entre sí.  Es la adaptación de una novela de Robert Sheckley en la que se planteaba el esquema de la caza del hombre desde una perspectiva futurista que muchos films posteriores también adaptarían: "El precio del peligro", "Perseguido" o "Battle Royale". Pero si tuviera que destacar un título sería El malvado Zaroff, todo un hito en este género del cine de supervivencia. 



Ciclo de cine y automovilismo. Quemando asfalto en el celuloide.

Ciclo de cine y automovilismo. Quemando asfalto en el celuloide.

Desde sus inicios, el cine ha tenido una estrecha relación con la velocidad, por eso el automovilismo como expresión de cinética pura ha resultado ser uno de los transfondos idóneos para la superación personal, la tenacidad o sobre los egos en las luchas fratricidas. Repasemos algunas producciones cinematográficas y escenarios. El infierno verde, el circuito alemán de Nubum Green, cuando todavía medía unos pocos treinta kilómetros es el escenario de Hombres temerarios (Henry Hattaway), disección de las competencias dentro del equipo Ferrari. La lucha entre sus pilotos deja en una riña de colegio la competencia entre Alonso y Hamilton. En Gran Prix, John Fankenheimer recorre las interiordades de la Fórmula 1 y a las rivalidades entre compañeros, se suman las infidelidades de sus esposas. Culebrón a parte, lo mejor de Gran Prix son las tomas de los circuitos de Mónaco y Gran Bretaña.

- Fran Capua es el quinto piloto que intenta clasificarse en este tercer día de pruebas de cronometraje, en Indianápolis, Indiana.

        

Paul Newman, piloto aficcionado y patrón de un equipo de fórmula indie, intrepretaba al piloto Fran Capua en 500 millas (James Golding). En parte, rodada en el circuito de Indianápolis, la película funcionaba como retrato de una obsesión, pero también de un actor entregado a su aficción. El propio Paul Newman conducía el bólido, sin necesidad de dobles. Unos años más tarde, Steve McQueen hizo la réplica de Newman en Las 24 horas de Le Mans. Rozando en muchos casos el documental, la película de Lee H. Hatzing, posee escenas deslumbrantes por su realismo, así de una de las salidas más soberbias jamás rodadas. Sin embargo, esta película pondría fin a la edad de oro de la relación entre cine y el automovilismo. Días de trueno, recogerá el testigo, pero la fórmula Nazda, jamás tuvo el glamour y el romanticismo de las competiciones de Viejo Continente.

                         

Sin embargo, más allá del cine de las competiciones automovilisticas, destacamos también la proeza doméstica consistente en construir los coches campeones en el garaje familiar, algo que ahora se conoce como tunning y que ahonda sus raíces en la sociedad norteamericana de finales de los años sesenta.

- ¿Roy qué haces ahí metido? ¿Va a correr contigo?
- No te metas en lo que no te llaman.
- Sí, ella va a correr conmigo.

 Las carreras ilegales de coches ha servido para retratar la pulsión adolescente o la confusión de una sociedad desencantada, como nos lo contaba Coppola en American Graffiti. En este aspecto, merecería citarse algunos títulos significativos como rock movies, entre las películas malditas de los setenta Carretera asfaltada en dos direcciones y Cannowal. Con David Carradine como actor fetiche, Cannonball narraba una carrera ilegal entre Los Ángeles y Nueva York. Un alocado remake y una disparata secuela, convirtieron a esta película en un rock movie de culto. Al menos, estéticamente, Death Proof es deudora de la Cannonball original, como también de una serie televisiva que aquí en España tuvo el nombre de Locos en el asfalto. Serial lleno de carreras, que tuvo una miserable adaptación cinematográfica. Lejos de todo esto, Speed racer parecía la repetición de una videoconsola, con una expresión cromática que resulta decididamente pop, transpirando la frialdad de un videojuego. Lejos del glamour del Meteoro televisivo, la última película de los hermanos Wachowsky respondía a la audacia teconógica y al ego creativo.

 - ¿Ve usted ese brazo?, dentro encontrará los mecanismos de defensa. Cortina de humo, chorro de aceite, pantalla posterior a pruebas de balas y ametralladora a derecha e izquierda de los guardabarros.

 Como James Bond, Meteoro dispone de una serie de modificaciones que van de una capota a prueba de balas a unas puas que le permiten al Match 5 discurrir por terrenos escarpados.

- ¡Indios, indios!. ¡Vienen a por nosotros!

- Cortinas de humo, conecta el dispositivo. ¡Rápido!

 Algo menos efectivos y más naïf son los gadchets del profesor Face, en esa desquiciada expresión del universo de Blacke Edward que fue La carrera del siglo. Filme que introdujo el juego sucio y el coche trucado como forma de competición, algo que ya existía en la serie de animación americana Los autos locos: "Arrancan, pero ¿qué es eso? Cielos han sido atados han poste por el fiero Pier Nodoyuna. Y ahora, sí, arrancan los loquísismos Autos locos". El profesor Fate, Jack Lemmon, tiene su alter ego en Pier Nodoyuna, pero también en Snake Oiler, uno de los competidores más sucios de Meteoro, que nos trae a la mente al villano Zorday, el enemigo de Herbie en su primera entrega.

La última gran referencia cinematográfica es la saga de Fast and Furious (A todo gas), una franquicia que ha materializado los deseos de varias subculturas en una sola ficción: los tuneros, el reggeton o el mundo del gimnasio. Pero es un actioner de muy elemental composición: tipos duros, tías buenas, espectaculares persecuciones automovilísticas y ruidosas peleas. Saga que ha influído en la española Combustión, el último trabajo de Daniel Calparsoro, director ha llevado a las calles de A Coruña un intento por emular las persecuciones de la banda de Toretto.