Clint Eastwood forma parte de ese selecto club de cineastas que a pesar de su avanzada edad siguen demostrando un buen nivel, gracias en parte al equipo del que se rodea, para contarnos la vida del soldado Chris Kyle (francotirador de los Navy Seals) que ostenta el record del mayor número de enemigos abatidos en combate, por los Estados Unidos. La película está protagonizada por Bradley Cooper, nominado al Óscar como Mejor Actor en 2013 y junto a él, participan, Sienna Miller, quien toma el rol de Taya Renae Kyle, esposa de Chris Kyle; Max Charles (Colton Kyle), Luke Grimes (Marc Lee), Kyle Gallner (Winston), Sam Jaeger (Capitan Martens), Jake y McDorman (Ryan Job).
Una película que ya está creando grandes expectativas, que cosecha muy buenas críticas pero que –de nuevo- se va de vacío en las nominaciones por parte de la Academia, en esta ocasión de la gala de los Globos de Oro.
Podemos contentarnos con disfrutar del tráiler, a la espera de su estreno el 15 de enero.
Y de un pequeño reportaje, de elaboración propia, con una recopilación de escenas de tiroteos. A tiro limpio.
En El apartamento (Billy Wilder) un donnadie que ejerce de contable en una empresa de seguros, de Nueva York parece haber encontrado el secreto infalible para ascender en su trabajo. ¿Infalible?, bueno, tiene una pequeña pega: Debe ceder su apartamento a los ejecutivos de la empresa para que sacien sus deseos junto a sus citas amorosas. El cine ha reflejado en una multitud de ocasiones tanto el prestigio por el dinero como por el desarrollo profesional y a veces, el esperpento por conseguir un ascenso en el mundo del trabajo, lo que lleva en ocasiones a las situaciones más disparatadas.
- La primera C significa Calvin, la segunda Clifford, pero todo el mundo me llama Buddy. Estoy en la compañía desde hace tres años y cobro veinticuatro dólares, con cincuenta centavos a la semana.
Una comedia genial e imperecedera a cargo del maestro Billy Wilder, aunque inclasificable dentro del género porque este director se caracterizaba precisamente por adornar sus películas con veleidades de tragedia de lo cotidiano y de un sabor agridulce entre sus personajes.
- A propósito he hablado a tu favor con Celdrick.
- ¿Con el señor Celdric?
- Se ha embarcado con nombres para un posible ascenso y le hecho notar tus grandes actitudes, se necesita de gente capacitada para ciertos cargos.
- Te espera un gran porvenir, Buddy, pero tienes poco licor en casa.
Sin embargo, al mismo tiempo que escala en su mundo laboral, su dignidad va deteriorándose.
- ¿Qué le pasa?
- El espejo, está roto.
- Sí lo sé, y no me disgusta, así es como veo yo.
La historia que se cuenta tomó como base un relato que había escrito Noël Coward; texto que influyó en la película de David Niven, Breve encuentro y que a su vez, sirvió de inspiración para el film de Billy Wilder. Tras esta presentación, añadimos el análisis audiocomentado de El apartamento. (Aviso, cuenta con importantes spoilers).
Sin ninguna duda el género de películas de Terror es uno de los más cuestionados del mundo del cine. ¿A qué es debido esto? Básicamente a que en los años 90, después de haber machacado con más de lo mismo y no haber innovado apenas a partir del auge de este género allá por los 70, los cinéfilos amantes de lo visceral acabaron hartos de un cine en completa decadencia. En el Festival de Sitges, el evento por excelencia de este género, comenzaron a verse auténticas bazofias años tras año, todo el mundo daba por muerto un género que tantos buenos malos ratos había hecho pasar al espectador, que es a fin de cuentas lo que busca el amante de este tipo de cine.
Hasta que apareció en cine de terror francés renovando por completo un género en decadencia, a la par que el cine de terror asiático, tan visceral como desagradable: era lo que venía buscando el espectador. Esto fue una bocanada de aire fresco para cientos de directores que empezaron a tomar ideas y a sacar nuevas películas de terror al gusto del personal.
A continuación dejamos una lista de las 10 mejores películas dvd de terror de la historia, según la puntuación dada por los amantes el género con su respectivo trailer:
1- Déjame entrar (Año 2008, Director: Tomas Alfredson)
2- The Descent (Año 2005, Director: Neil Marshall)
3- Mártires (Año 2008, Director: Pascal Laugier)
4- La Niebla (año 2007, Director: Frank Darabont)
5- REC (año 2007, Directores: Paco Plaza / Jaume Balagueró)
Amacord, dirigida por Fellini y que forma parte de un estilo definido como "felliniano" es un regreso a los recuerdos por parte del director. Los recuerdos de una infancia en el pueblo de Rimini en donde se mezclan los sucesos reales con los oníricos, propios del cine de este particular realizador.
Sus personajes característicos, las más variopintas anécdotas y la música, siempre la de su inseparable amigo Nino Rota, formarán el friso de este carnaval cinematográfico que nos hace suspender en un sinfín de emociones y de un humor que a veces roza lo familiar como lo absurdo.
Tras esta breve presentación, nos encontramos con el análisis audiocomentado de la película. Espero que os guste. (Aviso, cuenta con importantes spoilers).
“Me llamo John Ford y hago películas del Oeste” de esta forma humilde se solía presentar John Ford, alguien que un día como hoy del año 1952 pudo sacar adelante uno de sus proyectos más queridos, que llevaba casi dos décadas en el tintero. El hombre tranquilo supuso su cuarto y último Oscar a la Mejor Dirección, tras El delator, Las uvas de la ira y ¡Qué verde era mi valle! (1941); también tuvo la nominación en La diligencia (1939). Como vemos, ya hacía once años que dicho premio se le resistía.
Si es verdad que John Ford los emparejó por primera vez, unos años atrás en Río Grande (la película que cerraba su famosa Trilogía de la Caballería) fue El hombre tranquilo el que consolidó esta unión no sólo como una de las parejas cinematográficas con más química en pantalla sino también por reflejar las dos grandes pasiones de su director: Irlanda y el amor secreto que sentía Ford por Maureen O´Hara. John Ford es John Waye, por supuesto a lo largo de toda su carrera, pero sobre todo en esta película. Es Ford quién regresa , esa Irlanda y será Ford, también quién se enamore de Mauren O´Hara, esa pelirroja de gran temperamento, la “llamada Reina del Tecnicolor”.
John Ford llenó sus películas de personajes y de todo tipo de detalles irlandeses. Canciones y tonadillas irlandesas sonaron a lo largo y ancho de su filmografía, mitos irlandeses o temas puramente de Irlanda, como la presencia del Ira en El delator, demostraron el interés de este director por esa lejana tierra. Aunque fue en El hombre tranquilo, donde llevó esas historias, estilos y sus amigos a un ambiente cien por cien irlandés.
Una película de la que es muy difícil sacarle punta porque es un clásico del que se suele hacer una multitud de referencia, pero hasta ese pueblo de ensueño llamado Innisfree hemos querido ir. Uno de sus trabajos más emblemáticos para su director y uno de los más queridos por los cinéfilos. Dejémonos seducir por las verdes praderas y su alegre gente, por ese pueblo por el que no parece pasar el tiempo y por sus espléndidas peleas, curadas al calor de la cerveza de un buen bar. Sintamos el temperamento de una “diosa pelirroja” y de sus personajes peculiares como el propio John Wayne, un boxeador retirado que vuelve a su Irlanda natal; Will, el hermano de su prometida, con quién mantendrá no pocas peleas y el pintoresco Michaleen Flynn. ¡Homérico!.
Como es costumbre en nuestros últimos artículos, os traemos un reportaje audiocomentado de la película. (Aviso de importantes spoliers).
A parte de ser un referente dentro de la filmografía de su director y de su propia temática, uno de los grandes logros de Psicosis fue el crear un estilo que a la sombra del motel de Noman Bates llega incluso al actual cine. Así queda constancia en ese hotel en donde se desarrollan películas como Identidad o Habitación sin salida. Pero esa influencia empezó a verse en su propia época con grandes clásicos como el que estamos presentando.
¿Qué fue de Baby Jane? -que sólo obtuvo el Oscar al Mejor Vestuario en una película en blanco y negro, de sus cinco nominaciones- estaba dirigida por uno de los "directores malditos": Robert Aldrich. Su animadversión hacia la Academia y los grandes estudios hizo que uno de sus temas recurrentes fuera el retrato de Hollywood como una fábrica de pesadillas. Un lugar físico y mental, como si de una moderna Pandora se tratase, observando el mundo de la televisión y el cine desde el dolor de la víctima -por lo general actrices- convertidas en seres artificiales y despreciables.
Para el análisis queda el siguiente audiocomentario de la película. (Aviso de importantes spoilers).
Estábamos acostumbrados a ver a Clint Eastwood luciendo poncho en el desierto de Tabernas, sus duelos característicos o ese paisaje del Monument Valley de gala, décadas después del cine del gran John Ford. Entonces, llegó esta inmensa película que supuso el broche final de una filmografía breve pero muy intensa, a la que sólo se podría poner como pega ese “naufragio en el Oeste” que fue Agáchate maldito.
Érase una vez en América contó con poco éxito comercial en Estados Unidos, mientras que triunfaba en Europa. Desde su país le reprocharon un ritmo lánguido, su estructura laberíntica, su protagonista sumamente anti-heroico, y su historia ambigua y con un sentido confuso. Mientras que la crítica y los espectadores del Viejo Continente, supieron ver la maestría del cineasta, con esa historia narrada en tres tiempos para contarnos sobre el mundo del hampa en el cine de Sergio Leone.
La película adaptaba la novela "The hoods" de Harry Gray, pero de por si fue compleja porque estuvo escrita, al alimón, entre seis coguionistas, -todos ellos italianos y algunos, de gran presitigio,- entre los que reconocemos a Enrico Medioli (habitual de Luchino Visconti, Rocco y sus hermanos, El gatopardo), Franco Arcalli (habitual de Bertolucci, durante su etapa italiana, El último tango en París) o Franco Ferrini (autor de algunos librettos de películas de terror de Dario Argento, Phenomena).
Para comentar esta película no vamos a hacer lo que suele ser habitual, sino que hemos preparado un reportaje audiocomentado de la película. Espero que os guste, para así animarnos a combinar ambos métodos, en un futuro. (Aviso: el reportaje presenta spoilers).
Es una pequeña selección del cine que se estrenará próximamente. Como pueden comprobar, cine para todos los gustos. Vayan al cine.
Autómata.
¿Antonio Banderas en una película de ciencia-ficción con el tema de la robótica... y española? Eso parece. El "culpable" es Gabe Ibáñez –director de esa película de título “Hierro”- que pretende revolucionar la estética de la ciencia-ficción, procedente de nuestra querida tierra, pero limitándose a una iconografía propia del género, lastrada por mil referencias cinematográficas, donde destaca la figura literaria de Phillip K. Dick y su Blade Runner. Eso sí, sin olvidarnos que desde su primera película citada, Hierro, cuenta con una personalidad propia más allá de las referencias. Quizás, el principal impedimento sea que ésta lo inserta en una historia que no se encuentra a la altura de las circunstancias.
Silent Heart.
Hacía tiempo que el realizador danés Bille August no hacía por acercarse al cine de sus comienzos, esas pequeñas grandes películas con las que ganó tanto prestigio, antes de lanzarse a su aventura de Hollywood. Hablamos de películas como Pelle, el conquistardor. En su último trabajo, August vuelve la mirada a las miserias de una familia, que esta vez se reúnen para despedir a la matriarca, que ha decidido evitar el infierno de una larga enfermedad para morir con dignidad junto a los suyos. A pesar de una puesta de escena propia del clasicismo más académico y un punto de vista algo convencional, cuenta con una estructura narrativa que recuerda, por momentos, a Celebración, aunque no recurra a los estilemas estilísticos propios del movimiento que surgió en torno a Lars von Trier. También hay elementos de conexión con el genio báltico, Ingman Bergman, aunque no llegue nunca a la altura de su cine.
Mapas a las estrellas.
Con Mapas a las estrellas (Maps to the starts) Cronemberg pretende superar el espacio constreñido de su última película (Cosmopolis, que tenía como principal escenario una limusina por la que el personaje de Robert Pattinson se movía por la ciudad) pero no tiene nada que ver con Interstellar (Cristopher Nolan), por ejemplo. Las “estrellas” de su título son mucho más terrenales, se refieren a aquellas surgidas del mundo del celuloide. Se trata de una sátira sobre Hollywood en la cual, el cineasta canadiense se dispersa en múltiples direcciones para contarnos el funcionamiento de la fama alrededor del cine. Eso sí, se centra en personajes dislocados y tramas rebuscadas, como si se tratase de una visión bizarra de un clásico del género: El juego de Hollywood (Robert Altman).
En un guión escrito por Bruce Wagner se entrecruzan personajes, a la deriva, de este sector profesional: la chica, Agatha (Mia Wasikowska) que llega a Los Ángeles, dispuesta a comerse el mundo. Atentos al guiño a la anterior película de Cronemberg, porque será recogida por el chófer de una limusina, interpretado por Robert Pattinson. El joven Benjie (Evan Bird), la estrella ascendente, de carácter despótico y caprichoso, tutelado por unos particulares padres: un gurú de las terapias (John Cusak) y su mánager (Olivia Williams). Pero sobre ellos, destaca una inmensa Julianne Moore, que ya ha sido reconocida con el premio a la mejor interpretación femenina en el Festival de Cannes.
Mr Turner.
Mr Turner, el título de la última película del británico Mike Leigh, no es otro que el pintor romántico inglés William Turner, pero es mucho más que eso. Aunque la importancia del personaje supera a la de su obra, Leigh transcede las influencias vitales del artista para adentrarse en su estilo creativo, a través de una cuidada interpretación por el siempre interesante Timothy Spall –habitual secundario de lujo, en mil películas- cuyo trabajo ha sido recompensado con el premio al mejor actor en Cannes.
Como sucede en otras películas con artistas como protagonistas, la fuerza que imprime la fotografía –en este caso de Dick Pope- es excelente, con la que se alcanza el espíritu del pintor, precursor del impresionismo, artista polémico por su uso y concepto de la luz. “El sol es comparte con otros grandes genios de todos los tiempos un carácter gruñón y despegado de su entorno –su esposa e hijos, a quienes apenas ve-.
La película se centra en sus últimos 25 años de vida del pintor, sin recurrir a un ortodoxo biopic ni al desarrollo teórico del artista, sino a través del Turner como hombre, más allá de su talento. Se relaciona, por tanto, con la vida de otros mil artistas de quienes el cine ha dado buena cuenta, con mayor o menor fortuna.
La chambre bleue.
En su cuarta película, el actor y director galo Mathieu Amalric propone una lectura de la novela homónima de George Simenon. Un film en las antípodas de su anterior trabajo, Tourneé, en la que daba riendas a una exuberancia visual y narrativa.
En esta ocasión, apuesta por la austeridad de las formas, para adaptar el estilo del autor en celuloide, escritor francés de género negro, cuya escritura desprovista de florituras y con un tono seno, está apoyado en unos afilados y escuetos diálogos. También toma de Simenon parte de su estilo a la hora de estructurar la obra: la mezcla de tiempos. Desde la secuencia en la que Julien (Mathieu Amalric) está con su amante en la habitación azul y huye cuando hace aparición su marido; al juicio al que es sometido tras una sospechosa muerte; y el regreso al inicio del amor de ambos personajes, momento en el que es sometido por la seducción de esa mujer.