Blogia

Travelling. Blog de cine.

5 grandes escenas de Martin Scorsese.

5 grandes escenas de Martin Scorsese.

“Las películas tocan nuestros corazones, despiertan nuestra visión, y cambian nuestra forma de ver las cosas. Nos llevan a otros lugares. Nos abren las puertas y las mentes. Las películas son los recuerdos de nuestra vida. Tenemos que seguir con vida”.

Agradecemos que Martin Scorsese hubiera dedicado su vida al cine, porque de no existir, lo hubiéramos inventado. Con mayor o menor fortuna, ha buscado su sitio entre los cineastas más interesantes en la historia cinematográfica de su país, dando lugar a una veintena de grandes películas, algunos documentales espléndidos y algo de televisión. Recordamos algunas escenas que hemos querido destacar.

Nuestra primera gran escena firmada por Scorsese es la secuencia de la segunda cita que tienen Karen y Henry en el restaurante Copacabana, en el film Godfellas (Uno de los nuestros). Un alarde cinematográfico a través de un complejísimo plano-secuencia. Comienza con un plano detalle de Henry dando una propina al aparca coches y continúa llevándose a Karen, hacia  la puerta de servicio recorriendo un laberíntico pasillo que desemboca en la cocina, sorteando todo tipo de obstáculos y que concluye en el comedor.  Pero lo más importante, no sólo es el aspecto cinematográfico y estético del plano-secuencia, sino que Martin Scorsese logra con sus escenas trasmitirnos todo lo que siente sus personajes; lo que veremos en las siguientes secuencias elegidas dentro del particular Top Five de set- pieces del realizador.

                                        

La elección de Scorsese para realizar este plano-secuencia se debe a la necesidad de transmitir al espectador la sensación de sorpresa, que experimenta el personaje de  Karen. Henry reparte propinas, saluda a algunas personas con las que se cruzan por su camino o que fuesen invitados a champagne por una celebridad  en el mismo momento en que fueron acomodados en una mesa. Al mismo tiempo que Karen cae rendida ante la atractiva personalidad de Henry Hill, el espectador queda deslumbrado ante un alarde magistral de cine en poco menos de 3 minutos.

Otra de mis escenas favoritas no es una escena en sí. Los títulos de crédito pueden ser espectaculares, y hay verdaderas obras maestras, pero la que me gusta más es sencilla: en blanco y negro, un boxeador con la cabeza cubierta con una capucha calienta en el ring antes de un combate. Al fondo apenas se adivina el público, oculto por un espesa niebla atravesada ocasionalmente por algún flash. Soledad en medio de una multitud. Y una de las composiciones musicales más hermosas nunca compuestas, el Intermezzo de Cavalleria Rusticana de Pietro Mascagni.

Y lo que venía después de los créditos es aún mejor, "Toro salvaje" de Scorsese, con un inmenso e inolvidable Robert de Niro, destacando la escena de la cárcel.

  -Me llaman animal. Yo no soy un animal, yo no soy un animal. ¿Por qué me tratan así? Yo no soy tan malo, yo no soy tan malo, yo no soy tan malo... Yo no soy lo que creen... Yo no soy lo que quieren...

                                       

Con guión de Paul Schrader, destacamos otro gran momento de Scorsese firmado por el gran Robert de Niro: una escena totalmente improvisada, en la que Travis  Biclke habla consigo mismo frente al espejo en Taxi Driver. “¿Me estás hablando a mí?” “Are you talking to me?”, una Smith & Wesson, mucha rabia contenida y una frase antológica, atribuida al propio Bruce Springsteen, que la solía decir a su audiencia mientras vitoreaban su nombre, en los conciertos. 

-Un día llegará una verdadera lluvia que limpiará las calles de esta escoria.

Las buenas películas las podemos veer, una y otra vez, decubriendo cosas nuevas, por ejemplo, la modernidad hace treinta años. Aquel personaje, Travis, era el ex combatiente de Vietnam, con insomnio, que se hizo taxista nocturno en la ciudad de Nueva York hasta que su ira  y el deseo dejaron paso a una violencia atávica.

-Aquí hay un hombre que va a cortar por lo sano, que va a acabar con la chusma, la prostitución, con la basura. Y acabará con todo eso.

Culpabilidad y deseo, las mismas obsesiones de ese gran Travis Bickle, volvía a aparecer en la filmografía de Scorsese en un film con una violencia que estalla de la forma más refinada posible rodada por este director, “el más violento de mis films" (Martin Scorsese, 1993). Hablamos, por supuesto, de La edad de la inocencia.

El personaje central, está encarnado por un ángel, la dulce May, Winona Ryder, un año después del ‘Drácula de Bram Stoker’ (Coppola) perfecta como la tímida manipuladora,  incapaz de matar una mosca pero también de fraguar el destino más adverso a sus semejantes. ¿Y la escena? El propio Scorsese considera como escena clave de la película, en la que Newland (el personaje de Daniel Day Lewis) está dispuesto a tomar la iniciativa de una separación, y ella le comunica su embarazo,  la señal social que sancionará, a la postre, el fin de su vida.

Cerramos este Top Five, con el segmento que Martin Scorsese dedicó a la ciudad de Nueva York como parte de un trabajo común, junto a otros grandes directores: Francis Ford Coppola y  Woody Allen. Nos referimos a Apuntes al natural.  "Whiter shade of pale", de Procul Harum, sonando a todo volumen y un Lionel Dobie (Nick Nolte) barbudo, pinta y bebe, mientras llena la imagen.  

-¿Qué demonios importa lo que yo piense? Es tuyo. Haces arte porque tienes que hacerlo. Porque no tienes opción. No tiene nada que ver con el talento, tiene que ver con no tener opción de no hacerlo. Si te rindes, no tenías que haber pensado en ser artista.”

                                   

La invención de Hugo: Martin Scorsese en su tercera dimensión.

La invención de Hugo: Martin Scorsese en su tercera dimensión.

-¿Dónde están vuestros padres?

-Yo trabajo con Papá George, en la tienda de juguetes, seguro que me ha visto allí. Y este es mi primo que ha venido del campo, Hugo.

La figura de “Papá George” – quien no es otro que George Melié, inventor que acuciado por las deudas se mete en el mundo de la juguetería y de allí, al cine- centra “La invención de Hugo”, el particular homenaje de Scorsese a esa fantasía que fue la invención del séptimo arte.

El cine, -visto como el mayor espectáculo de todos los tiempos, una invención del cual el espectador del siglo XXI disfruta de las más modernas tecnologías- debe tantísimo a Melié y a su particular cine de ficción; pero la película de Scorsese no se queda en esta fundamental figura del cine sino que sirve de homenaje a esa infancia del séptimo arte, desde Buster Keaton a los hermanos Lumiere.

-En 1905 se estrenó una película llamada Un tren llegando a la estación. Cuando el tren corría hacia la pantalla la gente gritaba de miedo, porque creían que corrían peligro por que el tren les arroyase.

No por casualidad, estamos en Francia: allí nació el cine.

Un plano aéreo sobrevuela el París de los años treinta y se cuela sobre los andenes de la estación, pasando a toda velocidad entre vagones, junto a pasajeros y acompañantes, para adentrase en el recibidor principal de la estación de Montparnasse. Allí vive un niño solitario y soñador, manteniendo los grandes relojes hasta que conoce al mayor de los pioneros del séptimo arte, George Melié.

-En las máquinas nunca sobran piezas, siempre tienen las que deben tener, así que pensé que si el mundo era una gran máquina yo no podía sobrar.

Un homenaje a la magia del cine.

Martin Scorsese se reinventa una vez más para regresar al París de los años 30 y lo hace, rodándolo en 3D. Una oportunidad para descubrirnos otra de sus facetas que demuestra la gran versatilidad del director, con su primera película con niños como protagonistas pero sobre todo por ese acercamiento al 3D. Así logra un bellísimo retrato de la ciudad de París, gracias sobre todo al magnífico diseño de producción de Dante Ferretti o la partitura de Howard Shore, son algunos de los detalles que dotan a la película de una enorme entidad cinematográfica que, a pesar de lo que lo que pueda pensarse, se revela como una culminación lógica de su tarea que ha recorrido desde el documental -  “Un viaje personal con Martin Scorsese a través del cine americano” (Scorsese y Michael Henry Wilson), pero también a ese viaje al Hollywood dorado que fue “El aviador”.

Desde que Georges Franju rindiese un homenaje en su “Le grand Méliès, reconstruyendo el legado gracias a la colaboración de la viuda e hijo del propio Méliè, son muchos los que se han acercado a la figura de este pionero del cine. Christopher Malayov lo interpretaba en un cortometraje de los años ochenta: “Le cauchemar de Melies” y aparecía como personaje en “Klimm”, encarnado por el actor Gunther Guilliam. En esta ocasión, el personaje central es un hombre que de trabajar, poniendo a punto los relojes, terminará mostrando a un niño huérfano la magia del cine, a través de George Melié.

 Una película maravillosa, que sin duda será una de sus muchas rarezas en una filmografía en la que está más acostumbrado a describirnos los mecanismos mentales de unos personajes que pueblan los violentos mundos de la mafia. Aunque, eso sí, en ocasiones se aleja de la temática que cubre gran parte de su filmografía (Nueva York y el tratamiento de la violencia) y se acerca a pequeñas obritas, muy desiguales pero igualmente interesantes.

 -George Melié fue uno de los primeros en darse cuenta que el cine tenía el poder de capturar los sueños.

2013: El cine que nos aterrorizó.

2013: El cine que nos aterrorizó.

Repasamos algunos de los títulos que, por preferencias, hemos querido destacar de este año 2013, una temporada irregular, con algunos filmes más o menos sobresalientes y otros menos interesantes.

La primera película que citamos, The Hauting in Conneticut 2: Goths in Georgia -erróneo título en español (Exorcismo en Georgia)-  reinterpreta un subgénero muy en boga en los últimos tiempos: los fantasmas de la gótica América Profunda. Podríamos culpar a Steven Spielberg de definir las claves del horror doméstico en Something Evil, todo un ejercicio televisivo que sentaría las bases de futuros fantasmas rurales hasta que el Mal se convirtiera en un habitante habitual de viejas casonas de arquitectura colonial (la imponente casa de Amityville, situada en el famoso 112 de Ocean Avenue) o en tranquilas urbanizaciones en donde jugar a los giros argumentales en los filmes de James Wan.

La verdad es que la historia cuenta con elementos ya vistos en el cine (una puesta de escena que recuerda tanto al horror con sello asiático e incluso a la española Filmax, y cuenta con un “hombre del saco” muy próximo a Candyman). Todo para contarnos una historia con trasfondo real, para acercarnos al terror a través de un estilo que, en ocasiones,  se acerca al documental.

Mucho más interesantes son dos películas que comparten una influencia del clásico del género Devil Dead (Sam Raimi): The cabin in the Woods y el remake de Devil Dead, a cargo por el uruguayo Fede Álvarez.  Pero si habría que destacar un nombre asociado al terror es el Blumhouse, que va demostrando  ser una  de las grandes industrias del cine de género con algunos títulos sobresalientes, como Dark Skies (sobre las abducciones extraterrestres),  The Conjuring e Insidius: Capítulo 2, ambas dirigidas por James Wan.

-Hoy es 1 de noviembre de 1971, estoy apostado junto a Carolyn Perron quién, junto a su familia, está viviendo todo tipo de fenómenos paranormales.

 Con Expediente Warren: The Conjuring, el australiano James Wan intentó repetir la fórmula con la que triunfó con Insidius: “Tenemos una familia que debe hacer frente a un problema en casa, algo con el que solemos simpatizar”. De hecho, el cineasta se siente cómodo con este tipo de películas que se desarrollan casi íntegramente en un espacio reducido. La historia está basada en uno de los hechos reales más inquietantes al que se hayan enfrentado los Warren, un matrimonio especializado en investigar casos paranormales.

-Son las nueve y veinticinco, vamos a bajar al sótano. La puerta se ha abierto sola. Haznos una señal si quieres contactar con nosotros.

-Sistema de transmisión de emergencia anunciando el inicio de la purga anual.

Otro de los filmes de la casa Blumhouse de este 2013 es la irregular The purgue, película que parte de una idea previa: ¿qué sucedería si el crimen fuera legal 12 horas al año? Estamos en un futuro próximo, en un país –Estados Unidos- que alcanza su índice más bajo de desempleo y violencia, a cambio de que una noche al año “La purga” se desate el crimen como forma legal.

Sorprende que la película encontremos el nombre de Michael Bay entre los productores, cuando no encontraremos nada del estilo del blockbuster explosivo, sino contención y buenas ideas. Lo que resulta raro en estos tiempos que corren. Buenas ideas del guión (el detalle del robot o las intenciones ocultas de los vecinos y otros personajes) y sobre todo esa peculiar América del futuro, en donde la violencia está controlada por el gobierno de forma curiosa.

The Purgue: La noche de las bestias está centrado en la historia de una familia acomodada en un barrio tranquilo y protegido durante la violenta noche. Una familia encabezada por James Sandin, el personaje interpretado por Ethan Hawke: “Mi personaje es un hombre que gana mucho dinero con la “purga” pero como muchas personas que ganan dinero con algo no del todo lícito, deciden no ver sus aspctos negativos. Es como un vendedor de cigarrillos o de whisky, prefieren obviar los datos negativos”.

-¿Por qué no lo hacéis vosotros?

-Por qué no tenemos necesidad de hacerlo.

Otra familia, asediada en casa, es la que protagoniza otro film de terror de la temporada: Tu eres el siguiente (Adam Wingard). un matrimonio se reúne con sus hijos y sus respectivas parejas y todo transcurre de forma normal hasta que empieza un brutal ataque por parte de unos desconocidos, de forma injustificada, en su propia casa. Sin escapatoria y con el instinto como única forma de defensa, uno a uno van asesinando a toda la familia, aunque habrá una sorpresa para el grupo de asesinos con la presencia de Erin, la heroína de la historia. Una chica entrenada en la supervivencia extrema, interpretada por Barbara Crampton, única actriz destacada del reparto.

-Padre Celestial bendice estos alimentos con palabras amables y buenas intenciones.

Adam Wingard firma un film que comienza como una película de terror de corte muy clásico, pero un giro de trama lo convertirá en cine de supervivencia. De ahí que lo interesante de Tú eres el siguiente es la forma de plantear convenciones del cine de terror con otras propias de otros géneros, lográndose una película altamente sugestiva.

-¿No estabas arriba?

-No, estaba en el sótano.

-¿Has oído eso?

Por ahora hemos destacados a especialistas del cine de terror de bajo presupuesto, hecho con imaginación; por qué, sin embargo ¿habría que primar la técnica sobre la historia? Una pregunta que se está haciendo eterna, pero necesaria en los tiempos que corren y que se enlaza con uno de los proyectos que más tinta han corrido de este 2013, el remake del Carrie de Brian de Palma, a cargo de Kimberly Pierce para contarnos, con mucho más presupuesto pero mucha calidad y enfoque la historia de aquella adolescente de nombre Carrie, sometida a los rigores religiosos de una madre y a la crueldad de sus compañeros de clase, le despierta el poder sobrenatural de la telequinesis con el cual ejecutará una terrible venganza.

-Ya estás echa toda una mujer.

-¿Por qué no me dijiste nada, mamá?

Evidentemente  no está todo lo que dio de sí la temporada, hay ausencias muy destacadas pero estos son los filmes que hemos querido señalar. Se han dejado enlaces con otras películas para así hacer una visión del género más completa.

Te puede interesar.

Insidius: Chapter 2.

Retornados: Zombies al estilo de Robin Cook. 

Devil Dead: El uruguayo Fede Álvarez vuelve a la cabaña del bosque.

The cabin in the woods: puro terror mainstream.

Carrie: Remake de un clásico de Brian de Palma.

Retornados: Zombies al estilo de Robin Cook.

Retornados: Zombies al estilo de Robin Cook.

-Hace treinta años que soy un retornado.

Manuel Carballo, -quien debutó con El último justo y dirigiese La posesión de Emma Evans-, vuelve a la dirección con Retornados, película que aporta una variante al explotado subgénero del cine zombie con una idea brillante, resuelta con poco pulso.

Encontramos el virus que los transforma en muertos vivientes caníbales, pero con la novedad de un vía abierta a la esperanza a través de una vacuna que impide a los infectados convertirse en zombies. La relación entre un virus y su vacuna, dentro de esta temática, es la que parece tener mayor aceptación entre las principales propuestas. Lo vemos tanto en 28 days later (Danny Boyle) o en la saga Resident Evil, como en la española Rec (Jaume Balagueró y Paco Plaza). Pero este no es survival-zombie al uso.

Retornados Imagen 9

De hecho, la película no lo presenta como zombies sino como enfermos, infectados de un virus, que mantienen su humanidad gracias a una vacuna diaria; haciéndose una interesante analogía con el VIH del Sida.

-Hace falta valor para cuidar a esos zombies.

-No son zombies, son retornados.

Pero después de muchos años, la sociedad comienza a tener problemas con los retornados.

-Esta gente son bombas de relojería, sin dejan de tomar una sola dosis, ya no hay vuelta atrás.

La doctora Kate, interpretada por Emil, es la protagonista de esta historia, forzada a encontrar una cura debido a que su novio está entre esos llamados “retornados”, el último giro novedoso dentro del cine de zombies. Pero el punto de vista de la película, nos hace que sintamos una mayor simpatía hacia los retornados, incluso cuando se convierte en criaturas antropófagas.

-Ya no puedo ayudarte.

-Entonces, ¿qué quieres que haga? Que me quede quieta y ver cómo mueres.

 Es uno de los atractivos del filme de Carballo: los verdaderos monstruos son aquellas pequeñas cedulas dirigidas a exterminar infectados, tanto como el hecho de que se deje de investigar, con el fin de ingredar a los retornados en centros militares hasta que se den con la proteína que impida su transformación. De ahí, que la pareja protagonista decida huir y buscar la manera de sobrevivir, con el fin de que siga vivo.

-No piense que su familia es inmune, cuando hablamos del fin de la humanidad.

La verdad es que la propuesta que presenta el director, en Retornados podía haber sucedido años después que Guerra Mundial Z, como si fuese un apéndice del film de Marc Foster. Nada tiene que ver como George A. Romero, e incluso con 28 días después, no hay zombies catatónicos sino muy reconocibles como personas normales, lo que seguramente pueda relacionarlo con la inquietante Les revenats (Robert Campillo), película que mostraba a los zombies con la misma apariencia con la que habían muerto. 

Es decir, una vez más el cine de género sirve como vehículo para reflejar el mundo en que vivimos, con un tema social. Dice el director: “El zombie, como icono del fantástico, es una figura fundamental de la sociedad moderna. Su naturaleza del devorado del prójimo y su comportamiento de autómata, está presente en una sociedad que se destruye así misma”. De ahí que Retornados no sea una película de zombies al uso, es más un thriller médico –al estilo de Robin Cook- y un drama romántico: “Mis referentes –señala el propio Carballo- no es George A. Romero sino los thrillers hospitalarios al estilo de Coma o las películas de la primera etapa de Cronemberg  como Cromosoma 3 o Scanners. De ahí la analogía con el VIH, mostrando un presente paralelo en el cual hubiéramos sufrido una epidemia hace veinte años”. Los zombies de esta película, adquieren un grado de marginalidad similar al de los enfermos de Sida, como vemos en este diálogo tomado de Philadelfia (Jonathan Demme).

Retornados Imagen 10

Retornados Imagen 11

Retornados Imagen 14

Retornados Imagen 17

 

Insidius: Chapter 2.

Insidius: Chapter 2.

Hablar de Insidius nos lleva a hacerlo de una de las películas que marcaron a fuego a toda una generación de cinéfilos, amantes del terror, hace treinta años: Polstergeist (Tobe Hooper, 1982). Podríamos culpar a Steven Spielberg de definir las claves del horror doméstico en “Something Evil”, todo un ejercicio televisivo que sentaría las bases de futuros fantasmas , aunque sea Tobe Hooper quién firmaría la principal referencia de este subgénero (eso sí, con la sombra de Spielberg no muy lejos).

-¿Qué pasó cuando su hijo despertó?

 Ahora regresamos a los terribles sucesos que vivió la familia Lambert en “Insidius: Chapter 2” (2013), secuela de un argumento que parecía no tener continuación, tres meses después del estreno de la exitosa “The Conjuring” (2013), en mi opinión, mucho más interesante. Una película de atmósfera desasosegante que no aporta gran cosa al original, aunque complete la historia, contándonos lo sucedidos desde otros puntos de vista. Para empezar, contamos con el final de “Insidius” como punto de partida. La familia tratará de volver a la normalidad, se trasladan a la casa de la abuela –otra con grandes expectativas para el terror- pero pronto empiezan a producirse fenómenos terroríficos. Desde entonces, el argumento aparece estructurado en tres tramas narrativas, con un desarrollo atropellado y algo incoherente, en las cuales el guionista ha querido volcar un sinfín de referencias del género, partiendo de ese clásico de Tobe Hooper.

Cuando vi Polstergeist me impacto y quise hacer una película que respirara el mismo espíritu. Es una película que recreaba la atmósfera del terror de las casas encantadas de los años cincuenta como The Haunting (Robert Wise). Pero si Polstergeist marca el terror de los ochenta, yo quería hacer el Polstergeist de las nuevas generaciones”. A nivel conceptual recuerda a la película, apadrinada por Spielberg, -como también a The fog (John Carpenter, 1982): Tanto la hija de la familia de Polstergeist como los habitantes de Antonio Bay (The fog) eran víctimas inocentes de un crimen pasado, ocultado en una perspectiva de progreso.

Rose Byrne en Insidious: Capítulo 2

-Ha estado persiguiendo a mi familia y no ha acabado aún con nosotros.

Película tras película, y van siete, el realizador malayo –criado en Australia- está demostrando un talento para envolvernos en atmósferas desasosegantes.  Desde Saw, James Wan se ha convertido en una referencia del género y logra el prestigio tanto de crítica como público que ha acompañado a su carrera. A parte alcanza enteros en una temporada que le está saliendo redonda: con uno de sus principales trabajos –la interesante The Conjuring (2013)- y apuntándose un tanto en otra liga con la séptima entrega de Fast and furious.

Tampoco podemos olvidar que Insidius está apadrinada por el mecenas Jason Blum y su productora, Blumhouse, marcado por producciones de bajísimo presupuesto, pero extremadamente rentables, y por la libertad creativa y autoral. De hecho, Blumhouse está detrás de algunas películas fundamentales del género de los últimos años, como la saga Paranormal Activity, Sinister (Scott Derrickson), The lord of Salem (Rob Zombie), The purgue: La noche de las bestias (James DeMonaco) o Dark Skies (Scott Steward).

Una vez más, James Wan ha creado un film con todos los ingredientes del género, una buena ración de sustos y ciertas dosis de humor. Si es verdad que habrá una tercera entrega de Insidius, nosotros lo celebraremos igualmente.

-Ya sé lo que pasó, entré en ese lugar para recuperar a nuestro hijo y algo oscuro me atrapó.

Te puede interesar:

Blumhouse: La casa de los horrores.

Insidius: El Polstergeist de la nueva generación.

Devil Dead: El uruguayo Fede Álvarez vuelve a la cabaña del bosque.

Devil Dead: El uruguayo Fede Álvarez vuelve a la cabaña del bosque.

En los años ochenta, un grupo de amigos se fueron a una cabaña en medio del bosque para rodar una película de terror. Pocos imaginarían que iban a inaugurar uno de los films más escalofríantes del género. Varias décadas más tarde, volvemos la mirada a la misma historia, apadrinada por Sam Raimi y Bruce Campbell, director y protagonista de la cinta original, en una película que gustará a los amantes de la saga.  La película parte de una idea sencilla, que sería una de sus virtudes: Cinco amigos aislados, en una cabaña en medio de un bosque, vivirán una pesadilla cuando descubren el conocidio libro del Necronomicon.  La simplicidad de su argumento es su principal acierto, con un terror tan básico como efectivo, que ha sido imatado y copiado hasta la extenuación. La última vez que lo hemos visto en la gran pantalla es en The cabin in the woods (Drew Goddard y Josh Whedom, 2012), proyectada en el festival de Sitges y que contaba con la presencia de un grupo de amigos, en una cabaña del bosque y el libro del Necronomicon, en el argumento. 

La difusión en video convirtió a “Devil Dead” (Sam Raimi) en una película de culto, junto a sus dos continuaciones que convirtieron a su protagonista en una de las referencias del género. Nash, interpretado por Bruce Campbell, tuvo que enfrentarse a las fuerzas del mal en Devil Dead, armado de una motosierra en Terroríficamente muertos y acabando perdido en la Edad Media, luchando contra El ejército de las tinieblas. Convertida en clásicas por legiones de seguidores, la particular trilogía ha dado lugar a homenajes y referencias cinematográficas que han ido continuando la historia de los personajes creado por Sam Raimi. Bruce Campbell protagonizó una cinta de serie B, homenaje a su carrera, donde -ya viejo- acude a un pueblo para salvar a sus habitantes de una maldición. Y si no fuera poco, Devid Dead conoce una divertida versión musical.

Más de treinta años más tarde, el urugayo Fede Álvarez debuta en el largometraje, después de un recorrido por el corto, destacando su obra “Ataque de pánico” que atrajo la atención del propio Sam Raimi. Un cortometraje en el que supo mantener la tensión de la historia contando con buenos efectos especiales de bajo presupuesto. Pero la historia escrita por el propio Fede Álvarez, ayudado por el Diablo Cody, pretende ser un ejemplo fiel a los remakes de la posmodernidad. No pretende ser una copia del original, sino tomarlo como base para crear una película nueva. El  realizador uruguayo  nos habló de su proyecto: “En la película no se ven muchos efectos sobrenaturales como gente flotando ni cosas de magia, que puedan parecer obvias. Así que no quería mostrar ningún efecto sobrenatural al principio de la película, para acabar con el dilema. Los personajes luchan por entender lo que pasa en la historia. Piensan que están locos o infectados de un virus. No lo saben”. 

Despojada del humor del original, Devil Dead en su versión de 2013 parece estar dominada por las convenciones modernas del cine de género. Se llena la cinta de litros de sangres y miembros apuntados, fantasmas y zombies. Pero también demuestra que el cine de terror sigue haciendo caja de retroalimentaciones, sobre todo cuando a Hollywood le escasean las ideas.

Posesión infernal: Evil dead

Posesión infernal: Evil dead

Posesión infernal: Evil dead (2013)

Carrie: Remake de un clásico de Brian de Palma.

Carrie: Remake de un clásico de Brian de Palma.

 ¿Habría que primar la técnica sobre la historia? Una pregunta que se está haciendo eterna, pero necesaria en los tiempos que corren, por ser una reflexión que deberían hacerse algunos directores, como James Cameron o Peter Jackson–cada vez más obsesionados por revolucionar en los aspectos técnicos que en los narrativos: con Avatar o la nueva saga de El Hobbit, respectivamente- y los responsables de muchos de los remakes o revisiones de films de culto.

Esto viene a cuento para la película que nos ocupa, Carrie  (Kimberly Pierce) versión modernizada (que no mejorada) del filme homónimo de Brian de Palma. El Carrie de 2013 gana en credibilidad en detalles como la sangre, que ya no es artesanal a base de tomate, pero pierde en alma con respecto la primera versión. Esto mismo podría decirse de su personaje principal. En la adaptación original, Sissy Spacek es una pelirroja llena de pecas y verla cubierta de sangre, creaba angustia y tensión; mientras que Chloe Moretz es mucho más guapa que todas las chicas que la insultan y verla con la sangre por encima, provocaría morbo.

En 1976, Brian de Palma catapultó a la fama a Stephen King con esta primera adaptación de una de sus novelas que reunía dos ideas fundamentales: el fanatismo religioso de una madre, dirigido sobre todo hacia una represión sexual y el acoso que sufría una joven, en el marco de la adolescencia. Todo ello, además, recreado con elementos sobrenaturales y una atmósfera de terror. Al final, se creó una gran expectación en torno a la película y un éxito de taquilla, hasta convertirse en un clásico del cine de género; pero también tanto la madre como la hija fueron premiadas con sendas nominaciones a los Oscars. Creemos que nada de esto cosechará la nueva versión.

-Ya estás echa toda una mujer.

-¿Por qué no me dijiste nada, mamá?

A una adolescente de nombre Carrie, sometida a los rigores religiosos de una madre y a la crueldad de sus compañeros de clase, le despierta el poder sobrenatural de la telequinesis con el cual ejecutará una terrible venganza. Un argumento bien conocido por que esta versión sería la tercera adaptación de la novela, casi cuarenta años después de la primera adaptación de la novela.

Las otras Carries.

Cuando Stephen King publicó su novela Carrie, ya había escrito otros relatos, pero podemos considerarla su primera novela como autor reconocido, pues las anteriores (Rage, The Long walk y The running man) las había publicado bajo el seudónimo Richard Bachman).

Su versión cinematográfica sería un éxito rotundo que querrían volver a hacer caja con la misma historia, tan con el beneplácito del autor que el propio Stephen King se hizo cargo del guión de un telefilme de las andanzas de Carrie, que fue protagonizada por Angela Bettis y dirigida por David Carson. Al final, un completo desastre.

Tampoco nos detendremos mucho en recordar el olvidable capítulo piloto de una serie para la televisión que no salió adelante; un musical de Broadway, en los 90, con libreto de Lwarence D. Cohen y la secuela (La ira: Carrie 2, a cargo de Katt Shea). Por lo que respecta a esta nueva incursión a los traumas adolescentes de Carrie, tememos que está película no dé muchos más frutos, a pesar del despliegue pirotécnico y de la enconada defensa de sus responsables, como observamos en las palabras de la actriz Julianne Moore, en el rol de la madre fanática: “No creo que estemos considerando hacer un remake persé, el material original es extraordinario. Stephen King escribió una novela tan alucinante que todos pensamos que podría guardar otra interpretación.

-Los otros chicos creen que soy rara.

-Sabrás que el baile es la semana que viene, me estaba preguntando si vendrás al baile conmigo.

La verdad es que ofrecía muchos aspectos interesantes.  La directora Kimberly Pierce, responsable de la nueva versión tiene una excelente carta de presentación con su anterior trabajo: Boys Don´t Cry, con otra adolescente dominada por una identidad sexual reprimida e inadaptada social, lográndose un éxito y una estatuilla del Oscar para Hillary Swank.

Y también merecería la pena por su reparto. Para el papel de Carrie fue elegida, Chloe Moret de quien recordamos dos buenas interpretaciones de esta joven actriz. El remake norteamericano del cuento vampírico sueco Déjame entrar y la también fábula –ésta en 3D- de La invención de Hugo (Martin Scorsese). Tres ocasiones –dicho sea de paso- en donde la nostalgia cinéfila supera al argumento de cada una de aquellas.

Para el personaje de la madre de Carrie, se ha reservado otra veterana actriz con un grandioso curriculum, Julianne Moore.

-A las personas con un espíritu diabólico, les lapidarán.

Tragedia y horror en los institutos. ¿Recuerdos de su propia adolescencia?

No es la primera vez que Stephen King muestra un instituto como un escenario idóneo para el horror o la crueldad, sobre todo cuando el propio autor debió ser un chico, objeto de bulling en su adolescencia, a tenor de sus propias palabras: “un lugar de conservadurismo e intolerancia abisales, un pozo de devoradores de hombres y mujeres”. Como consecuencia, el best-seller logró una mala fama entre los institutos, hasta llegar a ser una de las novelas más censuradas y proscritas dentro del sistema educativo norteamericano, junto a otras obras (¡ojo al dato!) como El señor de las moscas (William Golding), Ulises (James Joyce) o Huckleberry Finn (Mark Twain).

¿Qué ideas mantiene la nueva versión?

La película arranca con una secuencia muy significativa, una escalofriante escena del parto, con un plano-contraplano de los ojos de Margaret White y de su hija recién nacida, cubierta de sangre y líquido amniótico.

La verdad es que la nueva película está tan calcada del original que el guionista de la versión de Brian de Palma –Lwarence D. Cohen - aparece en los créditos (lo que de paso, es de agradecer). No sólo se repiten los diálogos originales, sino que en líneas muy generales la película repite la estructura de las secuencias, con mínimos variantes. ¿Estamos ante la admiración por el original o ante un ejercicio de impotencia por no poder mejorarlo? Desde nuestro punto de vista, el primer gran error que comete la nueva versión es el planteamiento de partida de la película. A finales de los años setenta, el núcleo central de la historia (la represión sexual y el acoso en el colegio) tenían plena validez, pero mantenerlo intacto en el siglo XXI no resulta convincente.

Podemos valorar sobre el Carrie (2013) que si las pretensiones del equipo era superar al original no lo han conseguido, sobre todo cuando la música de Pino Donaggio tenía una gran conexión con el film. Si la idea de la realizadora  Kimberly Pierce era crear un film lo suficientemente entretenido, ha ido en el buen camino porque aunque el final es lo peor de esta nueva versión, el resto se deja ver bastante bien.

La vida secreta de Walter Mitty: Un soñador para los tiempos de crisis.

La vida secreta de Walter Mitty: Un soñador para los tiempos de crisis.

Comedia buenrollista y con alma de aventura, con un Ulises de los tiempos modernos como protagonista. Un film de iniciación con un personaje que se descubre así mismo y a su entorno, a cargo de Ben Stiller uno de los actores cómicos más completos, que afronta además la dirección de su quinto largometraje. La vida secreta de Walter Mitty acabó triunfando tras un azaroso proyecto, alargado durante décadas, vinculándose a diferentes directores y actores principales. ¿Se imaginan un proyecto común entre Steven Spielberg y Jim Carrey?

-Voy a echar un vistazo a su perfil, ha dejado usted muchos espacios en blanco.

-Ya, es que no he estado en ningún sitio.

-¿No ha hecho ninguna cosa que merezca la pena mencionar?

“Creo que la película de los años cuarenta no seguía precisamente la misma línea que el relato, era una buena comedia musical dentro de su género. Un clásico por derecho propio que compartía con el original su tono de melancolía, sobre la nobleza de un hombre corriente al que nadie ve, pero que tiene un gran potencial en su interior”. Creemos al propio Ben Stiller, a fin y al cabo director y protagonista, cuando marca diferencias entre el texto original y la primera versión, sobre todo observando que su propia película no tiene mucho que ver con ninguna de las dos. Lo que tenemos es film aleccionador, una feel good movie, con frases de autoayuda incluidas que van apareciendo decorando exóticos paisaje a modo de editoriales.

Habría que destacar que antes de la versión de los años cuarenta, existía un relato escrito por James Thurber que no era precisamente una comedia. El autor que seguramente nos sea desconocido, resulta ser un testimonio documentado de una rareza neurológica conocida como Síndrome de Charles Bonnet, una afección bastante relacionada con las peculiares fantasías del personaje Walter Mitty. Los neurólogos V. S. Ramachandra y S. Blakeslee: “Phantoms in the brain: Probing the mysteries of the human mind” señalaron con respecto a Thurber, que aquellos que sufrieron una ceguera parcial o total “sufren unas alucinaciones para reemplazar la realidad que han perdido en sus vidas”.

-¡Eres tan valiente, tan fuerte, tan apuesto!

La primera versión la produjo Samuel Goldwyn, su director fue Norman Z. Meloed –habitual de los hermanos Marx- y estuvo protagonizado por Danny Kaye. En esta película, Walter Mitty es un soñador que trabaja como corrector de novelas pulp, con una madre sobreprotectora (Fay Bainter) y una fantasía en misteriosa mujer (Virginia Mayo). Así se pasa de la fantasía de evasión de un hombre gris, protagonista de la primera versión, a los delirios mentales de alguien que ansía cubrir los espacios vacíos de su vida.

-Suelen decir que la gente que sueña despierta es porque no se sienten satisfechas.

El Walter Mitty de Ben Stiller trabaja en la sección fotográfica de la revista Life. El centro de la trama es una fotografía que ha sido elegida para ser la última portada de Life, revista que cerrará tras ese número, gracias al trabajo del fotógrafo estrella de la publicación Sean O´Conell, interpretado por Sean Penn, con una breve pero interesante aparición.

-Y para este último número acabamos de recibir el negativo 25 de Sean O´Connell para su portada.

Entre estas fantasías, observamos dos destacados guiños, una referencia al cine de superhéroes, a través de un enfrentamiento con el personaje de su jefe, y de El curioso caso de Benjamin Button (David Fincher). Esta es otra gran diferencia con respecto a la primera versión: la visión subjetiva de su realidad que está matizada por su adolescencia. Ve a su jefe como un matón de instituto, tiene una visión idílica de su fantasía sexual (Cheryl, Kristen Wiig), una madre sobreprotectora y una hermana, con un comportamiento infantilizado y que en algunos momentos, puede recordar al personaje de Rizzo de Grease. A esto habría que sumarse algunos detalles de su adolescencia que van marcando la aventura del personaje, como la pizzería Papa Jhon´s dónde trabajaba o la importancia que tiene su habilidad con el skate que adquirió de adolescente.

Apunte final: La difícil vida de Walter Mitty.

Como otras grandes comedias, el proyecto de una versión de Walter Mitty estuvo a punto de convertirse un dramón. Contó como uno de los principales productores el hijo del mítico Samuel Goldwyn, a través de New Line y fueron barajados hasta cuatro directores (Ron Howard, Chuck Russell, Steven Spielberg y Gore Verbinsky) hasta que Ben Stiller decidió encargarse él mismo del proyecto.

También entre los actores, hubo mucha discrepancia. Cuando surgió la idea de la película a mediados de los años noventa, el primer nombre que empezó a sonar fue el de Jim Carrey. Diez años más tarde, la Paramount se hizo cargo del proyecto, pero eligió a Owen Wilson como protagonista que se vio obligado a abandonarlo a pesar de que se había escogido como compañera de reparto a la mismísima Scarlett Johanson. Fue entonces cuando Samuel Goldwyn Jr busca fortuna en la Century Fox, es nombrado actor a Mike Myers y contratado al guionista Jay Kogan (Fraiser) para hacer una historia adaptada las características de Myers. Lo que no prospera, porque Sacha Baron Cohen entra en el proyecto como posible actor principal y Gore Verbinsky como director, obligado a abandonar al estar comprometido con la película El llanero solitario. Al final, cae el film de forma definitiva en manos de Ben Stiller, quien lo afronta como protagonista y director. Como conclusión: un caos que ejemplifica las grandes dificultades para sacar adelante cualquier proyecto.