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-Caballeros tenemos que salvar a Europa de la destrucción total.

Valquiria es el reencuentro del director – Brian Synger- con el guionista  -Christopher McQuarrie-, ambos responsables del éxito de Sospechosos habituales, pero también le dio la oportunidad de retomar un viejo tema, presente en su película Verano de corrupción: “Soy judíos, tenía amigos alemanes y estudié el Holocausto en la escuela primaria. Pensé que ese período de la Historia era fascinante y solía hacer películas sobre la Segunda Guerra Mundial en mi jardín trasero”.

No es ningún hándicap conocer el desenlace de la historia; así lo explicaba el propio Synger: “Sucede lo mismo que en Titanic, pero lo importante son los personajes, la trayectoria de la conspiración y las presiones a las que estaban sometidos”. Un reparto de secundarios que representan a cada una de las piezas de la conspiración, el Golpe de Estado para salvar a Alemania de un daño mayor. “Cada vez que hago una película, intento dar todo lo posible por interpretar a mi personaje y creo que una película histórica hay una presión adicional, tanto por respetar la figura de Staufensen como a la resistencia alemana”; La película, de hecho, está muy bien interpretada por Tom Cruise, en el rol de Stauffenberg a la hora de recrear un interesante episodio histórico, el atentado fallido a Hitler y la posterior rebelión militar, conocida como Operación Valquiria. El nombre lo toman de la ópera más famosa de Wagner, compositor considerado un símbolo de la esencia alemana.

 Los protagonistas de una conspiración.

 En la película encontramos un retrato coral de unos personajes inmersos en una misión en la que les iba la vida: matar a Hitler, uno de los grandes sueños hollywoodienses. Una acción en la cual, el grupo conspirador tendrá que cuestionarse entre el peso de la obediencia o los dictados de la conciencia. Un debate moral, muy en la línea de la cinematografía más reciente –sobre todo, alemana- de mostrarnos las disidencias en el propio partido nazi. 

 En el centro de esa conspiración estaba Klaus von Staufenberg, coronel de la Wermath, -de convicciones católicas y tuerto y manco a causa de heridas de guerra en la campaña de África- era uno de los muchos militares alemanes indignados por las atrocidades que tanto el ejército como el Partido Nazi estaban acometiendo en la marcha del conflicto. Fue el desastre de Stalingrado lo que marcó una antes y después dentro del propio bando alemán, cuando se observa la necesidad de tomar cartas en el asunto.

-¿Qué haréis con Goebles, con Himmler y las SS? Acabarán con vosotros.

-Eso no importa, sólo importa que actuemos. Ahora, antes de perder la guerra. De otro modo esta será siempre la Alemania de Hitler. Tenemos que demostrar al mundo que no todos éramos como él.

-Eso no es suficiente para mí, tiene que haber una posibilidad de éxito.

El general Henning Von Tresckow, interpretado por Kenneth Branath es quien incita al grupo a actuar y desde entonces se pone en marcha el complot.

El atentado a Hitler.

La ocasión se ofrece en la llamada Guarida del Lobo, un bunker, en el que se habían dado cita el alto mando y Stauffenberg  se presentó en calidad de representante de Friedrich Fromm (Tom Wilkinson) jefe las tropas de reserva. Introduce un explosivo en su cartera y se marcha con la excusa de atender una llamada.

Milagrosamente Adolf Hitler sobrevive a ese atentado (como a otros que se produjeron, de menor trascendencia), saliendo ileso, como testimonia un material documental sobre su encuentro con el Duce, Benito Mussolini. Hitler vio en su supervivencia una señal de la providencia, mientras que aumentaba su desconfianza hacia los mandos intermedios del ejército, que pronto se vería traducido en una encarnizada persecución de los desleales.

 En la posguerra encontramos el primer testimonio cinematográfico sobre este episodio, a cargo de uno de los mejores directores alemanes de la época, Georg Wilhelm Pabst, quién abordó con una síntesis soberbia el proceso de la Operación Walquiria.

 -Hemos tenido cuatro hijos, el quinto está al llegar, mientras que Hitler ha arruinado a Europa en ese mismo tiempo.

 El otro gran título de referencia, es Operación Valquiria, también de producción alemana y con  Sebastian Koch, con el papel principal, actor al que habíamos visto en la extraordinaria La vida de los otros. Pero tanto en Rommel, el zorro del desierto como en La noche de los generales, se hacen referencias al atentado a Hitler, e incluso el personaje de Robert Duvall, coronel Radl en Ha llegado el águila, recuerda al coronel Von Stauffenberg. Película que fantaseaba con el magnicidio –nada más y nada menos que- del primer ministro Winston Churchill.

                                        

 -Mañana, a las 13:00 aproximadamente, si todo va bien, recibiremos de Berlín, el nombre clave: Valquiria.

 Ahora bien, ¿por qué falló el atentado?

 -Un ligero cambio de planes, nos reuniremos a las doce y media.

 Como demuestran unas curiosas anécdotas, Hitler tuvo mucha suerte a la hora de esquivar atentados. Stauffenberg llevaba dos explosivos en la cartera, pero cuando llegó a la Guarida del Lobo descubrió que la reunión se había adelantado a la hora prevista. Es decir, tenía menos tiempo para preparar los explosivos, por lo que sólo pudo activar uno de los. 

                     

 Una elección acertada.

 Muchas veces el cine ha fantaseado con la idea de matar a Hitler como forma de salvar a la humanidad del desastre que los nazis habían desatado en la Segunda Guerra Mundial y si es verdad que en la ficción no se ha dado un ejemplo más claro que en el caso de Malditos bastardos, en la realidad fue el personaje de esta película quien lo tuvo en su mano.

 -Mi deber como oficial ya no es salvar Alemania, es salvar vidas humanas.

Esta es la historia que nos cuenta Brian Singer en tono de thriller que a pesar de los numerosos problemas de un rodaje de esas dimensiones (destrucción de algunas escenas rodadas o reticencias por ser un actor norteamericano quien fuera a interpretar a Von Staufenberg y precisamente Tom Cruise –actor desprestigiado tanto por la industria como por la crítica-) en honor a la verdad, el director logra un trabajo brillante.

-Cree que es un Golpe de Estado.

-De eso estoy seguro, lo que no sé de qué lado estamos.