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Con sorna y mala uva, mucho de eso que caracteriza a todo buen español, El País publicaba un texto bastante interesante en la resaca de la Gala de nuestro cine: “Yo no tengo un Goya”. La verdad es que son muchos (y muy buenos) los que han pasado por este mundo de Dios, con grandes éxitos y enorme talento, pero sin penas ni gloria por esta gala.

Antonio Banderas, uno de nuestros actores más internacionales, ha recibido el Goya de Honor en este 2015. Un reconocimiento que refleja el hecho de que nunca había ganado un cabezón por sus películas. Eso sí, estuvo nominado en cuatro ocasiones por «Matador», «¡Átame!», «Two much» y «La piel que habito». Esto nos va a servir de excusa para repasar otros de los nombres del cine español damnificados por la Academia.

De los directores sin “el cabezón” –como se conoce popularmente al Goya- destaca un apellido propio que ha acompañado al cine español, desde la Transición: Gracia Querejeta. Se dice en los mentideros que fue tal la labor que hizo su padre Elías Querejeta que “secó” el camino de su hija, tanto que es una de las grandes olvidadas de nuestro cine por los académicos. Otro eterno nominado entre los cineastas es Emilio Martínez Lázaro (Los peores años de nuestra vidaLulú de noche). De los directores clásicos españoles merece la pena señalar que Mario Camús (Los santos inocentes, La colmena) nunca ha ganado un Goya como director, aunque se alzase con el premio como guionista de Sombras en una batalla.


Entre los actores es aún más llamativa la falta de consideración en estos premios.

Imanol Arias es uno de los actores más populares hoy en día, tanto de la televisión como en la gran pantalla, que llegó a tener cuatro nominaciones a los Goyas, aunque ninguna de ellas se alzó con el preciado premio al Mejor Actor.

Algo parecido le pasó a Agustín González, el eterno secundario de nuestro cine, un lujo de actor que trabajó a las órdenes de grandes como García Berlanga o José Luís Garci, y que dejó personajes emblemáticos en la televisión y el cine. Su trabajo nunca fue recompensado con un Goya.


¿Y qué decir de Alex Angulo? El intérprete vasco, conocido por ser protagonista de películas como El día de la bestia, fue nominado en tres ocasiones. Y se fue de vacío.

Cinco intentos, cinco decepciones, para la cantante y actriz Ana Belén cuyo grifo de los Goyas se cerraría en su última nominación: Cosas que hacen que la vida valga la pena. Entre sus películas merecería la pena citar La pasión turca (Vicente Aranda).

Otro actor internacional es Sergi López, cuyo trabajo goza de un altísimo prestigio en Francia, mientras que sus interpretaciones en destacadas películas españolas (El laberinto del fauno, Pa négre) se quedaron sin premios.

Por ir concluyendo, nos acordamos de otros muchos actores que nunca se alzaron con el Goya: Loles León, Ángela Molina, José Luís Gómez o Jordi Mollá.