Es una pequeña selección del cine que se estrenará próximamente. Como pueden comprobar, cine para todos los gustos. Vayan al cine. 

Autómata.

¿Antonio Banderas en una película de ciencia-ficción con el tema de la robótica... y española? Eso parece. El "culpable" es Gabe Ibáñez –director de esa película de título “Hierro”- que pretende revolucionar la estética de la ciencia-ficción, procedente de nuestra querida tierra, pero limitándose a una iconografía propia del género, lastrada por mil referencias cinematográficas, donde destaca la figura literaria de Phillip K. Dick y su Blade Runner. Eso sí, sin olvidarnos que desde su primera película citada, Hierro, cuenta con una personalidad propia más allá de las referencias. Quizás, el principal impedimento sea que ésta lo inserta en una historia que no se encuentra a la altura de las circunstancias.

Silent Heart.

Hacía tiempo que el realizador danés Bille August no hacía por acercarse al cine de sus comienzos, esas pequeñas grandes películas con las que ganó tanto prestigio, antes de lanzarse a su aventura de Hollywood. Hablamos de películas como Pelle, el conquistardor. En su último trabajo, August vuelve la mirada a las miserias de una familia, que esta vez se reúnen para despedir a la matriarca, que ha decidido evitar el infierno de una larga enfermedad para morir con dignidad junto a los suyos. A pesar de una puesta de escena propia del clasicismo más académico y un punto de vista algo convencional, cuenta con una estructura narrativa que recuerda, por momentos, a Celebración, aunque no recurra a  los estilemas estilísticos propios del movimiento que surgió en torno a Lars von Trier. También hay elementos de conexión con el genio báltico, Ingman Bergman, aunque no llegue nunca a la altura de su cine.

                                     

Mapas a las estrellas.

Con Mapas a las estrellas (Maps to the starts) Cronemberg pretende superar el espacio constreñido de su última película (Cosmopolis, que tenía como principal escenario una limusina por la que el personaje de Robert Pattinson se movía por la ciudad) pero no tiene nada que ver con Interstellar (Cristopher Nolan), por ejemplo. Las “estrellas” de su título son mucho más terrenales, se refieren a aquellas surgidas del mundo del celuloide. Se trata de una sátira sobre Hollywood en la cual, el cineasta canadiense se dispersa en múltiples direcciones para contarnos el funcionamiento de la fama alrededor del cine. Eso sí, se centra en personajes dislocados y tramas rebuscadas, como si se tratase de una visión bizarra de un clásico del género: El juego de Hollywood (Robert Altman).

En un guión escrito por Bruce Wagner se entrecruzan personajes, a la deriva, de este sector profesional: la chica, Agatha (Mia Wasikowska) que llega a Los Ángeles, dispuesta a comerse el mundo. Atentos al guiño a la anterior película de Cronemberg, porque será recogida por el chófer de una limusina, interpretado por Robert Pattinson. El joven Benjie (Evan Bird), la estrella ascendente, de carácter despótico y caprichoso, tutelado por unos particulares padres: un gurú de las terapias (John Cusak) y su mánager (Olivia Williams). Pero sobre ellos, destaca una inmensa Julianne Moore, que ya ha sido reconocida con el premio a la mejor interpretación femenina en el Festival de Cannes. 

                                  

Mr Turner.

Mr Turner, el título de la última película del británico Mike Leigh, no es otro que el pintor romántico inglés William Turner, pero es mucho más que eso. Aunque la importancia del personaje supera a la de su obra, Leigh transcede las influencias vitales del artista para adentrarse en su estilo creativo, a través de una cuidada interpretación por el siempre interesante Timothy Spall –habitual secundario de lujo, en mil películas- cuyo trabajo ha sido recompensado con el premio al mejor actor en Cannes.

Como sucede en otras películas con artistas como protagonistas, la fuerza que imprime la fotografía –en este caso de Dick Pope- es excelente, con la que se alcanza el espíritu del pintor, precursor del impresionismo, artista polémico por su uso y concepto de la luz. “El sol es comparte con otros grandes genios de todos los tiempos un carácter gruñón y despegado de su entorno –su esposa e hijos, a quienes apenas ve-.

La película se centra en sus últimos 25 años de vida del pintor, sin recurrir a un ortodoxo biopic ni al desarrollo teórico del artista, sino a través del Turner como hombre, más allá de su talento. Se relaciona, por tanto, con la vida de otros mil artistas de quienes el cine ha dado buena cuenta, con mayor o menor fortuna.

                             

La chambre bleue.

En su cuarta película, el actor y director galo Mathieu Amalric propone una lectura de la novela homónima de George Simenon. Un film en las antípodas de su anterior trabajo, Tourneé, en la que daba riendas a una exuberancia visual y narrativa.

En esta ocasión, apuesta por la austeridad de las formas, para adaptar el estilo del autor en celuloide, escritor francés de género negro, cuya escritura desprovista de florituras y con un tono seno, está apoyado en unos afilados y escuetos diálogos. También toma de Simenon parte de su estilo a la hora de estructurar la obra: la mezcla de tiempos. Desde la secuencia en la que Julien (Mathieu Amalric) está con su amante en la habitación azul y huye cuando hace aparición su marido; al juicio al que es sometido tras una sospechosa muerte; y el regreso al inicio del amor de ambos personajes, momento en el que es sometido por la seducción de esa mujer.