20140615142321-edge-of-tomorrow-1-.jpg

En el filo del mañana nos traslada a un futuro apocalíptico, en plena guerra contra una raza de alienígenas que acaba con todo, el comandante William Cage (Tom Cruise) pasa de oficial a soldado. “Su personaje no es un guerrero, sino un completo cobarde, alguien que se dedica a vender la guerra, como los uniformes o la estrategia de defensa aliada”, comentaba el director, en una entrevista.

-Muero a los cinco minutos de pisar la playa y al caer la noche, el resto de los soldados.

En una misión suicida, se enfrenta a un ejército de aliens invencibles, Cage no dura mucho e infectado por uno de los que mata, se ve condenado a revivir todos los días el mismo escenario. “Un enemigo que conoce el futuro no puede perder”. Como en un videojuego, cada vez que muere vuelve al principio, al día antes de la batalla y así cuenta con la oportunidad de mejorar.

-Lo que te ha pasado a ti, me ha pasado a mí. Tienes el poder.

-Como lo controlo.

-Tienes que morir todos los días. Ven aquí y te entrenaré.

  Imágen de Al Filo del Mañana                                    

Una maraña de situaciones ya vistas Starship troopers (Las brigadas del espacio) la beligerante ciencia-ficción de Paul Verhoeven, del que toma el carácter armamentístico y el desarrollo de las batallas, Atrapado en el tiempo, la comedia sobre el bucle que vive Bill Murray en el día de la marmota, -del que toma la idea del eterno-retorno, y Salvar al soldado Ryan, -la batalla crucial se produce en la costa francesa recordando el desembarco de Normandía-. También encontramos similitudes con los exoesqueletos de Elysium o el “reinicio” de Código fuente.

Reparto. El director.

Lo dirige Doug Liman, realizador de un buen número de películas que le definen como un director todoterreno: El caso Bourne, Swingers, Sr. y Sra. Smith o Jumper; y escribe el guión Christhopher McQuarrie, socio de Tom Cruise en algunas películas –Valquiria, Jack Reacher-.

Habitual en el cine de acción, también ha protagonizado interesantes filmes de ciencia-ficción. Spielberg le puso al frente de Minority Report  y de la apocalíptica La guerra de los mundos, y Joseph Kosinski hizo lo propio con   Oblivion. A mi entender, mejores que Al filo del mañana.

La verdad es que se atreve con todo. El actor es capaz de hacer realidad cualquier reto, por absurdo que parezca. Después de meter unas fallas en la Semana Santa sevillana, en Misión Imposible II, se vio en una persecución en moto en pleno Sanfermín por las calles gaditanas. Luego saltó desde el edificio más alto del mundo, el Burj Kalifah de Dubai, y hora vuelve al inicio del mismo día, con el fin de salvar la Tierra de una invasión extraterrestre. Basado en el la novela del japonés Hiroshi Sakuranaza, -All you need is kill- un mismo día se repite una y otra vez para el teniente coronel William Cage, que queda atrapado en un bucle temporal mientras combate a los Miméticos. Es entonces cuando hace aparición Rita Vrataski, a quién también le toco vivir la misma experiencia, para convertirse en una soldado tan curtida en el campo de batalla que fue apodada “el ángel de Verdún”.  “Me gusta que mis películas sean simétricas, así que elegimos a Tom, en contra de sus arquetipos y a Emily Blunt  como una heroína bélica”.

-Habrá anochecido en unas horas.

-¿Nos acurrucamos en la chimenea con una botella de vino?

Imagen de Al filo del mañana (Edge of Tomorrow )

Imagen de Al filo del mañana (Edge of Tomorrow )

Eso sí, en la película se aleja tanto de su filmografía como action man pero también de su imagen atormentada que ha aparecido en títulos como Magnolia o Eyes wide shut; aunque no falten los guiños, como por ejemplo, que su personaje naciera en una ciudad llamada Magnolia. Al filo del mañana está llena de curiosidades, pero quizás la más interesante es la que presenta a los invasores no como un ejército alienígena, sino como unos organismos (que recuerdan a los calamares de Matrix) organizados a partir de un ente con forma de cerebro, llamado Omega, y refugiado en los sótanos del museo parisino de El Louvre.

Al final es cine de palomitas, un blockbuster hollywoodiense que te hará pasar un buen rato. Y a aquellos que no os guste el actor, estáis de enhorabuena, veréis morir a Tom Cruise a lo largo de las dos horas de película.

-Volvamos a empezar.