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En los años ochenta, un grupo de amigos se fueron a una cabaña en medio del bosque para rodar una película de terror. Pocos imaginarían que iban a inaugurar uno de los films más escalofríantes del género. Varias décadas más tarde, volvemos la mirada a la misma historia, apadrinada por Sam Raimi y Bruce Campbell, director y protagonista de la cinta original, en una película que gustará a los amantes de la saga.  La película parte de una idea sencilla, que sería una de sus virtudes: Cinco amigos aislados, en una cabaña en medio de un bosque, vivirán una pesadilla cuando descubren el conocidio libro del Necronomicon.  La simplicidad de su argumento es su principal acierto, con un terror tan básico como efectivo, que ha sido imatado y copiado hasta la extenuación. La última vez que lo hemos visto en la gran pantalla es en The cabin in the woods (Drew Goddard y Josh Whedom, 2012), proyectada en el festival de Sitges y que contaba con la presencia de un grupo de amigos, en una cabaña del bosque y el libro del Necronomicon, en el argumento. 

La difusión en video convirtió a “Devil Dead” (Sam Raimi) en una película de culto, junto a sus dos continuaciones que convirtieron a su protagonista en una de las referencias del género. Nash, interpretado por Bruce Campbell, tuvo que enfrentarse a las fuerzas del mal en Devil Dead, armado de una motosierra en Terroríficamente muertos y acabando perdido en la Edad Media, luchando contra El ejército de las tinieblas. Convertida en clásicas por legiones de seguidores, la particular trilogía ha dado lugar a homenajes y referencias cinematográficas que han ido continuando la historia de los personajes creado por Sam Raimi. Bruce Campbell protagonizó una cinta de serie B, homenaje a su carrera, donde -ya viejo- acude a un pueblo para salvar a sus habitantes de una maldición. Y si no fuera poco, Devid Dead conoce una divertida versión musical.

Más de treinta años más tarde, el urugayo Fede Álvarez debuta en el largometraje, después de un recorrido por el corto, destacando su obra “Ataque de pánico” que atrajo la atención del propio Sam Raimi. Un cortometraje en el que supo mantener la tensión de la historia contando con buenos efectos especiales de bajo presupuesto. Pero la historia escrita por el propio Fede Álvarez, ayudado por el Diablo Cody, pretende ser un ejemplo fiel a los remakes de la posmodernidad. No pretende ser una copia del original, sino tomarlo como base para crear una película nueva. El  realizador uruguayo  nos habló de su proyecto: “En la película no se ven muchos efectos sobrenaturales como gente flotando ni cosas de magia, que puedan parecer obvias. Así que no quería mostrar ningún efecto sobrenatural al principio de la película, para acabar con el dilema. Los personajes luchan por entender lo que pasa en la historia. Piensan que están locos o infectados de un virus. No lo saben”. 

Despojada del humor del original, Devil Dead en su versión de 2013 parece estar dominada por las convenciones modernas del cine de género. Se llena la cinta de litros de sangres y miembros apuntados, fantasmas y zombies. Pero también demuestra que el cine de terror sigue haciendo caja de retroalimentaciones, sobre todo cuando a Hollywood le escasean las ideas.

Posesión infernal: Evil dead

Posesión infernal: Evil dead

Posesión infernal: Evil dead (2013)