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-Esta lista es la vida, más allá de sus márgenes se abre el abismo.

Steven Spielberg se pasó veinte años cosechando éxitos de taquilla, cuando se alzó con su primera estatuilla del Oscar como Mejor Director con un film que le auparía a la cima como cineasta de gran prestigio. 

-Las niñas son esenciales, las niñas pulen con los dedos el interior de las cápsulas. ¿Cómo quieren que se pule una cápsula de 45 mm?

Este año se celebra el veinte aniversario del estreno de una de las grandes películas de Steven Spielberg, aquella con la que obtuvo su primer Oscar, más allá del enorme éxito taquillero y de crítica que ha acompañado su carrera. Pero La lista de Shidler también es una de las producciones más sobrecogedoras sobre el tema del genocidio judio, en tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Con anterioridad a esta película, se dieron producciones cinematográficas que trataban el Holocausto, que no terminaban de explorar con profundidad el tema. Eso sí, hubieron algunas excepciones entre las que destacamos Shoah, el documental de más nueve horas de duración, que supuso doce años de producción a su director, el francés Claude Lanzmann, la obra maestra absoluta sobre el Holocausto. 

-Estamos en la calle Cheroka, que durante años fue el centro de la vida judía de la ciudad de Cracovia. Spielberg decició rodar en este barrio -el Karzimierz- porque se conservaban casas antiguas, mientras que en el guetto judío -que los nazis crearon a las a fuera de la ciudad- no quedaba practicamente nada en pie. 

                                 

El proyecto de llevar al cine el libro El arca de Schindler fue ambicionado por grandes cineastas, como por ejemplo, Billy Wilder -quién perdió parte de su familia en Austwitz- antes de que los derechos cayeran en manos de Steven Spielberg. Pero él, pensó en ceder la responsabilidad de dirigirla a otros directores: uno de ellos fue Stanley Kubrick, quién sentiría alivio tras abandonar el proyecto y Roman Polanski. El cineasta polaco revivió la historia de primera mano, pues él mismo vivía en Cracovia durante la guerra y fue una de los supervivientes, mientras que su madre, no. Tuvo que transcurrir casi diez años para empezar a afrontar su infancia en el cine, naciendo el proyecto de El pianista, otro de los grandísimos títulos sobre el genocidio hebreo. 

-Utensilios de campaña. Una vez terminada la guerra, se acabó, pero ahora podemos ganar una fortuna, ¿no le parece?

-Lo que me parece es que ahora la gente tiene otras prioridades.

Un apunte de historia.

-Durante seis siglos, ha habido una Cracovia judía, pensadlo bien. Esta noche, esos seis siglos serán solo un rumor.               

La película cuenta los esfuerzos de un empresario nazi que, organiza una empresa de suministros del ejercito con mano de obra judía, para salvarlos del Holcausto.  Más allá de ser uno de los dramas humanos mejor llevado a la gran pantalla, se trata de un episodio de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y Spielberg logra conseguir una estética impresionante al  decidir rodarla en blanco y negro, como el metraje de los noticiarios e imágenes de archivo de la época. Lo que sucede es el enorme dramatismo y el exceso de emociones que el cineasta despliega, algunas veces de forma excesiva, otras con detalles muy interesantes, como el de la niña que vaga perdida por el desalado panorama aportando una nota de color ante tanto blanco y negro.

Como historia, cuenta las vicivisitudes de algunos personajes reales que acompañaron a Oskar Schindler, entre los que destacamos al oficial de las SS Amon Leopold Goeth, interpretado por Ralph Fiennes, y el contable de Schindler, Itzhak Stern (Ben Kingsley).

                     

 Del mismo modo, La lista de Shindler supuso el inicio de un género absolutamente trillado, el cine del Holocausto. Este comparte con la película de Spielberg algunas similitudes, como por ejemplo, representar las matanzas de los nazis, escuchándose música clásica y otras mil convenciones dramáticas e ideológicas. Y muchas películas "sitúan la acción en los campos de concentración, donde todos y cada uno de los guardianes son monstruos dementes y sádicos que se complacen en machacar los cráneos de los recién nacios judíos". (Norman G. Filkenstein, "La industria del Holocausto: reflexiones sobre la explotación del sufrimiento judío". El cine recogió el testigo y se hizo eco de los terribles testimonios que han quedado reducidos a imaginarios debido al abuso de la llamada "ética de la cruedad", tal y como señaló José Ovejero.