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"Para hacer una película sólo necesitas una mujer y una pistola", lo que dijo Jean-Luc Godard ha servido para aderezar muchas historias de violencia, con mujeres diez y acción trepidante. De este modo, Monica Belluci, Sienna Miller, Salma Hayek o Jennifer López son algunas de las actrices que han desenfundado sus cuerpos al son de la música y balas a 24 fotogramas por segundo. 

En Asesinos natos, Oliver Stone nos presentaba a la pareja de psicópatas más mediáticos del celuloide, unos auténticos asesinos en serie embarcados en un viaje de destrucción, muerte y placer. También mediáticos era aquella pareja de delincuentes, Bonnie y Clyde (Warren Beatty y Faye Dunaway), en plena Gran Depresión.

- Caerán justos algún día, justos los sepultará, y aunque unos lo lamentén, muchos lo celebrarán. Para Bonnie and Clayd, habrá llegado el final.

Los violentos personajes de Stone, Woody Harrelson (Mallory) y Juliette Lewis (Mickey) son unos criminales estimulados por los medios de comunicación para pregonar sus fechorías través de un canal televisivo.  La escena erótica del filme es desenfrenado, tenso y violento, frente a una rehén aterrorizada y un sinfín de proyecciones atropelladas. El momento musical aparecía en los créditos de inicio, con la canción Shitlist, de L7, y con un riff de guitarra que amplificaba la explosión de rabia de Mallory. En cuanto al tiroteo, destaca la orgía de pólvora en el motín de la cárcel, con un Equilibrio Mexicano (todos apuntándose a todos) con la firma de Quentin Tarantino.

                          

Craig Wasson y Melanie Griffith protagonizaron otro filme de los que suben la temperatura, a cargo de Brian de Palma, Doble cuerpo. Jacke Scully, claustrofóbico mirón, se obsesiona con una preciosa mujer que aparece muerte y el se convierte en el principal sospechoso. Pero todo cambia cuando descubre esa mujer es otra. Brian de Palma regresa al suspense clásico para aderezar su película con guiños que recuerdan al Hitchcock de Vértigo y La ventana indiscreta. En este sentido, Jacke es de los pocos voayers que pasan a la acción, con una Melanie Griffith como una sensación porno de Los Ángeles, de nombre Holly. Pero, ¿quién necesita una pistola cuando tiene un taladro? Una de las metáforas freudianas por excelencia se convierten en un excelente señuelo para un final ya clásico. En la banda sonora, es Frankie Goes to Hollywood el que se lleva el gato al agua, en el momento en que Jack baja al submundo del porno angelino.



                              

Harlod Becker dirige a Al Pacino y Ellen Barkin, para embarcarse en Melodía de seducción en una historia propia que podría considerarse como un predecesor de Instinto básico. Al Pacino es Frank Keller, un detective que investiga una serie de homicidios que parecen relación entre ellos y con una mujer de bandera como principal sospechosa, Helen Cruger (Ellen Barkin). Convencido de su inocencia, Keller se une en una tortuosa relación con esa enigmática mujer, protagonizando un polvo que recuerda mucho al de Michael Douglas y Sharon Stone. Ella contra la pared y él con los pantalones bajados. La escena más violenta no desmerece a este thriller lascivo y oscuro, sobre todo con el enfrentamiento final entre Al Pacino y el culpable. La canción más destacada es Sea of Love, de Phil Phillips.

                                  

Desperado es el título latino que se ha escogido de esta temática, dirigida por Robert Rodriguez y con una pareja dinamita pura, Salma Hayek y Antonio Banderas. Él es el Mariachi que en su búsqueda de venganza, se enamora de Carolina, dueña del café del pueblo.  Hayek luce toda su artillería en los prolegómenos de este polvo, made in Rodriguez, con fetichismo de espuelas y velas incluidas. Este fetichismo le vemos también en la armería que lucen los mariachis, de guitarras-metralletas que disparan lo que sea, con la canción de Morena de mi.


                                 

Una de las propuestas más delirantes y arriesgadas es la de Shoot´em up. Clive Owen, junto a Monica Belluci. Sexo, fuego, rock and roll, una zanahoria y un bebé. Una comedia con alma de cómic protagonizada por un detective con 18 pistolas y una prostituta con instinto maternal, que junto a su bebé, es perseguido por la mafia. Entre tanto, uno de los polvos más ruidosos de la historia del cine y un asesinato con una zanahoria de por medio. Como suena.