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- ¿De dónde es usted?
- De Tenesse, anabaptista.
- Yo, de Nueva York, judío. Al menos, somos americanos.

El último magnate, Elía Kazan.

Recordamos a uno de los grandes, a Elia Kazan. Fue, entre otras cosas, el descubridor de grandes talentos, maestro de actores como creador de El Método y del Actor´ Studio, y el realizador de un cine popular y de gran calado artístico.

Ahora bien, ¿qué es lo más importante el creador o la creación, con independencia del primero? En el caso de Elia Kazan parece ser más importante su declaración al Comité que todos aquellos títulos fundamentales para la historia del cine. Un total de 21 películas, dramas desgarradores, rodados de forma realista en la que reflejó en pantalla sus preocupaciones y una mirada crítica sobre América y el modelo de vida americano.

- Me voy a América, con la ayuda de Jesús.
- ¿A pié?
- Como sea.

Algunos de sus películas han querido ahondar en su aventura personal, tomando ideas de su propia vida. Así rastreamos hasta sus orígenes en una Constantinopla,  parte del Imperio Turco,  que reconstruyó en América, América. La epopeya de un pariente suyo que viajaría a Estados Unidos, para luego traerse a su familia.

- ¿Quieres ser americano?
- Sí señor.
- Lo primero que tenemos que hacer es cambiar ese nombre, ¿quieres un nombre americano, muchacho?

El  propio carácter inmigrante del director lo reflejó de forma más o menos velada en algunos otros títulos, mientras ejercía de observador de una sociedad que paradójicamente se hacía llamar de la "Tierra de las oportunidades".

- En nuestro viejo país, un hombre puese ser más alto que la condición de su padre, pero aquí, en esta tierra, cada cual tiene la posibilidada de quedar tan alto como su esfuerzo y su talento le  permitan.

Sus primeras películas fueron realistas, impregnadas de una credibilidad fuera de lo común, ambientadas en espacios naturales y con un desigual empeño por personificar los temores de sus protagonistas. Sucedía así en Lazos humanos o en Pinky.

- ¿Desde cuándo tiene la costrumbre de despachar a los negros antes a los blancos?
- Perdone, pero seguro que ha sido una equivocación. ¡Violeta!
- Mil perdones, señora Bully, no la vi.

Elia Kazan se interesa pronto por sus ambientaciones más cercanas, pero también busca historias en distintos periodos históricos o en los espíritus colectivos, con lo que llegaba a recoger la idiosincracia del pueblo que le acogió. Un ejemplo sería El río salvaje.

- Dicen que el Presidente Rooswelt ba a crear algo así como un nuevo gobierno, ¿qué opináis de esto vosotros? ¿Vosotros sabéis algo en relación con el presidente Rooswelt?
- Sí, señora.
- ¿Si, señora? Pues sabed que el presidente Rooswelt quiere inundar esta islar. Sí, señor. El quiere coger la mejor parte de esta región y sumergirla, en el fondo de nuestro río. Porque ya sabéis, los políticos lo arreglan todo con los votos.



Pero las inclinaciones políticas de Elía Kazam, se materializaron en películas protagonizadas por su actor fetiche Marlon Brandon, como Viva Zapata.

- Esto es nuestro, pero debemos defenderlo. Si no lo hacéis, dejará de ser vuestro, debéis defenderla con vuestra vida y vuestros hijos, con la suya.

Los aspectos invariables y problemáticos de la vida de unos individuos, de la sociedad americana del momento. Racismo, antisemitismo, puritanismo, o el uso creciente del televisor, fueron algunos de los temas que aparecieron en las películas de Kazan. Su cámara ha rastreado el poder de los medios de comunicación; ha entrado en el mundo de la Bolsa, en El compromiso; o ha rememorado la época del mejor cine. Y lo hace a través de la figura carismática de un productor del viejo Hollywood, el legendario Irving Thaler. El último magnate era una adaptación de un relato de Scott Fidgeral, con Robert de Niro en el papel principal.

- Te voy a decir tres cosas, todos los escritores son unos niños, el 50% borrachos y hasta hace poco, unos morcilleros. La mayoría aún le llamamos, escritores.
- Pero siguen siendo los labradores de este negocio. Ellos cultivan el grano y no participan de la fiesta.

En sus películas, la psicología de los personajes se convierte en conducta, para lo cual necesitaba de sus actores pero también daba importancia de los pequeños detalles: una toalla que funcionaba como catalizador del deseo o un columpio erigido como la mayor arma de seducción con Baby Doll; o un huevo de paloma, de La ley del silencio.

- ¿Es un chico comunista?
- Sí, un comunista convencido.

Sin embargo, lo que marcará gran parte de su filmografía fue la llamada Caza de brujas, uno de los acontecimientos más traumáticos de la sociedad americana de los cincuenta. Fue la persecución paranoica de los comunistas, que afectó al mundo de la cultura, en general, y al cine en concreto; fenómeno que llenó de miedo entre los profesionales del séptimo arte, tanto que los que fueron víctimas acabaron en el ostracismo profesional. Elía Kazan, que había pertenecido al Partido Comunista, fue uno de los que se prestaron a declarar voluntariamente, delatando a sus antiguos "compañeros de viaje".

- Comité de Investigación de los muelles, ¿qués es esto?
- Solo quero hacerles unas preguntas. Realizar una investigación en los muelles y evitar la infiltración de elementos indeseables.
- Yo no sé nada.
- Todavía no le hemos preguntado.



Desde El último magnate a su mejor película, La ley del silencio, estuvieron marcados por los conflictos de conciencia para justificar su comportamiento que fraguaron en una película menor, abiertamente anticomunista, Fugitivos del terror rojo. Su obra maestra, La ley del silencio, aparecía concebido como una verdadera representación de la delación, velada en un drama de ambientes portuarios.

- ¡Nos has traicionado, Terry, nos has traicionado!
- ¡Desde donde estás, lo ves así, pero yo me estuve traicionando a mi mismo, sin darme cuenta!