Lo que se ve en la pantalla no es una película bélica, estas imágenes son reales. Internet está plagada de videos como los que presenta Brian de Palma en su nuevo proyecto cinematográfico, acciones de guerra que los soldados norteamericanos cuelgan en la red para compartir, denunciar o simplemente entretenerse. Pues bien, impostando este material, el cineasta construye Redacted, película fallida pero loable intento de narrar lo que verdaderamente está sucediendo en Irak, aquello que no aparece en la televisión norteamericana, cómplice en muchos casos del oscurantismo mediático de la Administración Bush. De hecho, Redacted significa "editar" un documento del que se ha suprimido información personal, confidencial o incómoda; es decir que ha sido censurado. De ahí que la película refiera a la autocensura que los medios gubernamentales y las fuentes informativas hacen de las noticias que proceden de Irak.

 Poco podía imaginarse George Orwell, al introducir el concepto de neolengua en su visión distópica del futuro que es 1984, que estaba previendo lo políticamente correcto, sobre todo con el progresivo empobrecimiento del inglés y de la capacidad de reflexión resultante. Lo más grave es que la meditación que el escritor británico hizo de la decadencia de la expresión escrita de las ideas políticas, ha terminado trasladándose al celuloide, apareciendo una serie de directores que venden como compromiso un discurso tan complaciente como superficial y repleto de topicazos, como el de Babel (Alejandro González). El éxito entre ciertos sectores de intelectuales de esta postura de progresismo aburguesado y acomodaticio, que permite calmar el sentimiento de culpa de sus espectadores el lo que ha llevado a algunos realizadores a plantear de una forma crítica y veraz el conflicto en Irak.

Y es que Brian de Palma ha cometido una osadía imperdonable en este momento de buenrollismo y mediocridad: ni maquilla ni suaviza los acontecimientos que dieron lugar a esta película. Cuando unos soldados establecidos en un checkpoint iraquí violan a una civil y asesinan a su familia, los miembros de su regimiento toman conciencia del vacío moral, en el que los ha sumido la guerra. "No puedes permitirte el lujo de sentir remordimientos. Si te asaltan los remordimientos te vuelves débil, y si te vuelves débil, mueres" (Soldado B. B. Rush, tras la muerte a tiros de una mujer iraquí embarazada que fue confundida con una terrorista).



 Primero, el machismo y el racismo que vertebra con ciertos aspectos la cultura propia de la América profunda, personificados en los soldados B.B. Rush (Daniell Stewart) y Reno Flake (Patrick Carroll); luego la estupidez militarista representada por el sargento bocazas y gritón, James Sweet (Ty Jones), y por fin, la necedad de los mandos capaces de soltar sin inmutarse un discurso sobre la democracia, el deber y otras mececes patrióticas, cuando un soldado, Cable Blix (Kel O´Neill) le pregunta si volverá pronto a casa. Este personaje es interesante por un detalle en especial, el libro que está leyendo en esa misma escena parece no haberse elegido por casualidad: Apointment in Samarra, de John O´Hara. La novela sobre el proceso de autodestrucción de un soldado nortemaricano llamado Julian English hasta su suicidio. El título del relato alude a una narración de Somerset Maugham que sirvió de pretexto en Redacted, en la que el propio soldado lo narra.

 Con su cine crudo, violento y entregado al juego visual, Brian de Palma lleva años en la picota de la controversia. Si ha dejado huella en la historia moderna del cine USA con films como El fantasma del Paraíso, El precio del poder o Los intocables de Elliott Ness, ya en sus inicios vagaba por ese submundo de los desechos que su país distribuía como gendarme del mundo. Así, ya en la escena final de Greetings, de finales de los sesenta, un equipo televisivo entrevistaba a un soldado (un joven Robert de Niro) en lo que es un pobre remedo de la jungla vietnamita. En la lejanía aparece un soldado del Vietcong al que el norteamericano coloca en su punta de mira de su fusil mientras avanza a su posición. El Vietcong resulta ser una mujer que, empieza a moverse como una stripers ante las cámaras del equipo de televisión. Un striptease que reproduce el fetichismo personal del soldado. De este modo, en los principios de su carrera, antes de convertirse en hitchcockiano, rodaba influido por Jean Luc Godard. De hecho, su nueva película se acerca al estilo vanguardista de sus películas filmadas en los años sesenta y setenta, a Greetings, pero también a ¡Hola, mamá!, e incluso a la posterior Corazones de hierro, con Sean Penn, con la que comparte algunos paralelismos. Era el Vietnam de la época de Johnson y a la guerra que sólo interesaba a los traficantes de armas y a los socios del presidente demócrata. Pero también esas películas operaban como grandes metáforas de cómo invadir un país, violarlo y destruirlo. En las dos cintas, se secuentra, viola y asesina a una joven; aquellos soldados de Vietnam y ahora los de Irak se preguntan las mismas cuestiones: ¿qué demonios hacemos aquí? Todo el mundo nos odia, ¿somos insurgentes o amigos que hemos venido a "ayudar?.

 Si en el Festival de Venecia hubiera habido un premio a las mejores intenciones, hubiesen premiado con él a Brian de Palma, siendo más justo que un León de Plata, a la mejor dirección, porque si bien es cierto que el veterano director demuestra valentía al intentar construir una película con retazos de videos, Internet y crónicas periodísticas, también es verdad que el resultado dista de ser creíble. En Redacted existe mucha puesta en escena, interpretación y un agudo maniqueísmo que destruye la ilusión de estar ante un fragmento de realidad. Las costuras de lo que debía ser un fino trabajo de reconstrucción son tan evidentes que llega incluso a enojar. Para los que idolatramos al director de El precio del poder o Carlito´s way, Redacted es la continuación de un declive creativo que comenzó hace unos años. Ya lo había dicho Godard en alguna ocasión, el cine es una forma de mentir a veinticuatro imágenes por segundos, sobre la supremacía del realizador-demiurgo como manipulador de la realidad, utilizando para la ocasión un collage de imágenes, tanto B/N, color, viodeocámaras de seguridad o el diario del soldado Salazar (Izzy Díaz). Explosivo cóctel de imágenes que sirve para configurar una película, en donde la tensión a la que se ven sometidos los marines, nos acerca al hecho de verse como blancos móviles de francotiradores, bombas y otras mortíferas formas de ataque por parte de la milicia iraquí y de Al-Qaeda, mientras desempeñan sus habituales acciones de vigilancia. Una de las mejores secuencias del filme describe el aburrimiento en el checkpoint. Momento que nos recuerda al faso documental, producido por la televisión francesa, Barradge -trufado de primeros planos y panorámicas acompañados por una voz en off y la música de Franz Shubert, en concreto del segundo movimiento del Trío Opus 99-D 898 para piano, violín y violonchelo-.

En este sentido, Redacted sirve como reflejo de la evolución del reportaje de guerra. Internet, flujo infinito de información abierta, convierte en potencial es reporteros a cada uno de los soldados, que provistos de una minicámara, narra en primera persona, sin las censuras y los vicios del profesional de la información.