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 - ¡Venid a mí y oíd con mucha atención! ¡Qué la Tierra y todo lo que contiene escuche el por qué de  la indignación del Señor! Se dirige hacia todas las naciones y su furia se extenderá a todos sus ejércitos y su destrucción será eterna.

 En algún lugar del tiempo es una versión de Jeanne Swarcth, de una novela de Richard Matheson en donde las reflexiones sobre la vida, la muerte y el amor, nos aproximaban a su temática preferida, la que se aproxima a Soy Leyenda. La producción de este escritor se ha desarrollado en un interesante y continuo flirteo entre el ejercicio de un estilo literario accesible, pero de gran caladura intelectual, y su intensa labor como guionista preferentemente en las mal llamadas películas de serie B, bordea esta misma temática apocalíptica, como por ejemplo, El amo del mundo, telefilme cuyo guión fue escrito por Matheson. Y aunque el cine sea el medio audiovisual más conocido para sus adaptaciones literarias, sus relatos o guiones también se expandieron al formato televisivo en series tan conocidas como Dimensión desconocida. Del mismo modo, a él se deben las geniales adaptaciones de las obras de Edgar Allan Poe que dirigiría Roger Corman, en los años sesenta. Las "Narraciones extraordinarias" del escritor norteamericano, con casi siempre, Vincent Price de sufrido protagonistas. Títulos como El cuervo, El péndulo de la muerte, La palabra de los espíritus, La máscara de la muerte roja y Historias de terror

- Este es el latido de un corazón humano, quédese muy quieto y escuche.

 Películas que llevaban el estilo característico del llamado "Rey de la serie B" en donde terror, clasicismo y humor se fundían en estas truculentas historias para no dormir. El resultado a esta dedicación a la obra de Poe, de la que surge un puñado de títulos, sería La comedia de los terrores, una divertida película de género, puesta en escena por Jacques Tournert y con Boris Karolff y Peter Lorre encabezando el reparto. Pero es su propia obra literaria, desarrollada con anterioridad a estos trabajos, la que le dará relevancia internacional.

 - Mi relación con el mundo cesó por completo, excepto con mi mujer, pero yo sabía que con mis arrebatos de cólera y mis despechos, la estaba alejando de mí, aunque todo mi ser la necesitaba desesperadamente.

 


 El increíble hombre menguante era una reflexión casi espiritual sobre el lugar del hombre en el mundo, desde que el personaje principal fue alcanzado por una nube radiactiva y empezó a menguar. Unos impresionantes efectos especiales y una enérgica interpretación de Grant Williams, a cargo de la dirección de Jack Arnold. Si hay algo que caracteriza la obra de Matheson es el ser humano visto en el extremo aislamiento, manías psicosis y fobias, comportamientos antisociales. Sus libros y guiones exponen todo un abanico de estados mentales que encuentran en el terreno de lo fantástico, el abono ideal para sus conquistas del alma humana. Así, sus relatos  y otras producciones inspiraron desde la conocida opera prima de Steven Spielberg (El diablo sobre ruedas) hasta mediocre títulos de terror de serie B, como La mansión del infierno (John Hough).

 - ¿Por qué jamás saliste de esta casa estando vivo?, ¿por qué aborrecías la luz del sol? Era mejor ocultarte en las sombras, ¿verdad?.

 Pero también algunos títulos interesantes que abordaban el tema del amor, la muerte y la desesperación. Más allá de los sueños, emotivo filme de Vincent Ward que adaptaba una novela de Richard Matheson, nos enseñaba que ni tan siquiera la muerte separaba al amor. Cuando Chris Nielsen (Robin Williams) falleció en un accidente, descubre un Más allá, lleno de color creado por la imaginación y por todo aquello que compartía con su esposa.

 - Esto de aquí es tuyo.

- ¿Mío?      

- Eres tu el que lo has creado. Todos nos sentimos inseguros, al principio, y nos imaginamos un lugar seguro y reconfortante. Todos pintamos nuestro propio entorno, pero tu eres el primero en utilizar pintura de verdad.

                   Como guionista o autor de la obra original, el famoso escritor norteamericano ha aparecido en interesantes títulos, ya sea para la televisión, como la conocida serie televisiva Más allá del límite, en uno de los mejores episodios, Nick of Time, o en su adaptación cinematográfica, Más allá del límite: la película, dividida en cuatro episodios y bajo la dirección de Spielberg y Joe Dante, entre otros.

 

                                  


 Matheson vuelve a estar de actualidad, con un nuevo remake de su obra más conocida, que a priori prometía: Will Smith el gran héroe afroamericano daba la réplica a Charlton Heston, el gran hombre blanco. Pero a posteriori, ni aborda el tema central de la novela y sus versiones precedentes, ni tan siquiera entretiene. Como buen blockbuster es espectacular, pero tantos enemigos encuentra el nuevo Neville que hasta los rabiosos villanos pierden empaque. En El último hombre... vivo (Boris Sagal), la Familia, el grupo de radicales enfermos que acosaban sin descanso al personaje, estaba encabezada por Anthony Zerbe, un nihilista sumamente inteligente, que obligaba a plantearnos el debate de los límites de la ciencia, así como el poder del miedo como cohesión social. Los animales que acosan a Will Smith sólo conducen a una reflexión teológica estilo Domund. Aparte, en el film de Sagal, Neville pasa su tiempo libre intentando rescatar lo poco que quedaba de arte de su ciudad devastada; el Neville de 2007, está orgulloso de su exprimidor Stark.