El Sueño Americano está lleno de renglones torcidos y da igual que venga de un hombre que se enfrenta a las tabacaleras (El dilema, Michael Mann) o un padre dispuesto a todo para que un hospital de una oportunidad a su hijo enfermo (John Q). Las situaciones de injusticias, que aparecen todos los días en los periódicos, dan buena cuenta de esos ciudadanos de a pie dispuestos a emprender una lucha digna de David y Goliat. Hollywood, en este sentido, hace caja de estas historias en melodramas que se mueven entre la corrección mortecina de estos héroes anónimos y la cruel ambición de los poderes fácticos e instituciones sacrosantas.

-Si eres un niño pobre, de una familia pobre y un cura te presta atención, te sientes muy especial. ¿Cómo le dices que no a Dios?

Tom McCarthy, el que fuese guionista de esa pieza magistral de la animación de Pixar (Up) y director de dos pequeñas, grandes películas, encuadradas en el cine indie “Cruce de caminos” y “The visitor”, vuelve al cine con una historia que le aúpa en lo más alto de los Oscar, con el Mejor guión original y la Mejor Película, después de triunfar con los premios Spirit, los que dedica al cine independiente. Se trata de un tema de actualidad y bastante espinoso en donde la  Iglesia vuelve a ser el foco de la polémica, la misma que lleva años azotando al clero católico: los casos de pederastia, dentro de la jerarquía eclesiástica.

Seguimos el día a día del trabajo de hormiguitas de unos periodistas que destaparon un escándalo, en torno al estamento local de la  iglesia católica, publicado por el Boston Globe y, en concreto, por la unidad de investigación de ese periódico –llamada Spotlight-, cuyo trabajo fue merecedor del premio Pulitzer.

-Contaremos la noticia y la contaremos bien.


Con un guión modélico y sobresalientes interpretaciones, Spotlight pertenece al grupo de películas que nos muestran la realidad como parte de una investigación llevada a cabo por un grupo de periodistas, casi un subgénero al que todos los años se van sumando algún título destacable. Eso sí, las dos principales referencias siguen siendo “Todos los hombres del presidente” (1976) y  “Zodiac” (2007). En la primera, Robert Reford y Dustin Hoffman interpretaban a los míticos reporteros que destaparon el caso Watergate, mientras que Zodiac narraba el día a día de dos periodistas del San Francisco Chronical que persiguieron a un asesino en serie.

En esta ocasión sobre el tema de la pederastia, en el contexto de la Iglesia católica, coincidiendo con la sobresaliente “El club”, la apuesta chilena por el Oscar, que reúne en una casa aislada a unos antiguos sacerdotes excomulgados por sus errores del pasado.

-¿Usted sabía que ellos tenían cosas en común, que fueron excolmugados por la Iglesia por penetrar a niños menores de edad?