George Orwell ideó en “Rebelión en la granja” una sociedad habitada por animales, después de expulsar a los humanos e imponer una dictadura; ahora Disney ha llevado la jungla al asfalto. Byron Howard, el responsable de “Enredados”, y Rich Moore (la divertida “Rompe Raplh” y director en series de animación, como “Los Simpson”) redefinen el mundo Disney a través de una ciudad habitada únicamente por animales.

Hace tiempo que Hollywood ha descubierto un auténtico filón en el gran formato de animación, lo que explica la explosión de proyectos en los últimos años y los esfuerzos tecnológicos de las principales productoras. Pero si hace años se tendía a conseguir un trabajado equilibrio entre comercialidad y calidad, parece que están primando los beneficios sobre los valores artísticos, sobre todo a la hora de presentarnos temáticas y personajes recurrentes. De hecho parece que toda compañía deba tener su obligada marca de animalitos simpáticos, ya sea Dreamworks con “Madagascar”, el intento de Fox con “Río” o la Disney con “Zootrópolis” y todas esos films intocables, como “Bambi” o “El libro de la Selva”, que empiezan a contar con sus vergonzosas continuaciones pensadas para el formato doméstico.

-Hay 14 casos de mamíferos desaparecidos, todos depredadores, desde un gigante oso polar hasta una diminuta nutria y me atosigan desde el ayuntamiento para que los encuentre.


La fórmula empleada es la de una historia de detectives, a través de las llamadas buddie movies y con un toque romántico de fondo, para contarnos algo que ya sabíamos, que las apariencias engañan. Un planteamiento muy de Disney, la verdad, pero la película funciona, con un gran trabajo en lo visual y una historia que engancha con continuos giros de guión que hace que la película no decaiga nunca. La pareja protagonista lo representan una teniente que pretenderá hacerse valer, pese a su tamaño, y el falso culpable de turno, que forzados a entenderse, entran de lleno en un film con homenajes al cine negro.

Los entrañables secundarios.

La ciudad poblada por animales cuenta con una fauna muy variada  de especies que hacen que los secundarios tengan tanta importancia como los personajes  principales y con guiños y rasgos antropomórficos muy reconocibles. Es la parte más hilarante del film. Hay referencias a El padrino, “vienes aquí sin avisar el día de la boda de mi hija” o el detalle los perezosos que representan a los funcionarios del departamento de Tráfico.



“Alguien, alguna vez decidió que nosotros íbamos a ser los malos, en todo cuento hay unos villanos pero sobre el nuestro no lo ha contado nadie”. (Schreck 3) Lo mismo sucedió con los secundarios, un día alguien decidió darle menos minutos, como acompañantes, compañeros de la trama, para darle un sentido cómico. Son adorables, extravagantes, entrañables, sentimentales, traviesos, odiosos o cínicos. No existe una fórmula mágica para quedarse con el público, pero ellos sí han dejado de ser los eternos olvidados de la película.

Sus peripecias traspasan la gran pantalla y su chispa les ha asegurado tener su espacio, gracias a cortos, series y apariciones estelares. Dan las mejores réplicas y siempre tienen un gag a mano, cuando hace falta.

- Es mi honor lo que me obliga a acompañaros para salvar vuestra vida.

La verdad es que “Zootrópolis” tiene todo lo necesario para pasar un rato entretenido y no está pensado únicamente  para los pequeños de la casa. Una de las mejores propuestas de animación de los últimos años, – esta vez sin el sello de Pixar- que revitaliza las historias originales de la marca Disney. Seguro que no faltarán los muñequitos de estos simpáticos animalitos, el resto del merchandising e incluso alguna secuela o corto, pero lo cierto es que estamos ante una apuesta que volverá a poner a la Disney a la cabeza.