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En un momento de gran depresión, Kurosawa logró recuperarse gracias a las muestras de apoyo y por una oferta de la Unión Soviética para realizar una película de un tema propiamente ruso. Así nació uno de los proyectos más interesantes en la filmografía del cineasta nipón, un film sobre un peculiar personaje, el cazador nómada que servía de guía a un oficial ruso, durante una misión de carácter científico y cuyo nombre da título a la película, Dersú Uzalá. También se trata del único trabajo del maestro Kurosawa, alejado de los temas y ambientes propiamente rusos, aunque como demostrará un visionado muchas de sus ideas aparecen en el film.

Dersú Uzala y el capitán del Ejército ruso, Arseniev, que lo lleva como guía y que, con el tiempo se convertirá en su amigo, son los únicos personajes que importan en la película (los soldados inexpertos en compañía del capitán son sólo un indiferente coro griego, burlándose de Dersu hasta que aprendan a respetarlo). Pero esta es realmente la historia del capitán, por lo que Dersu siempre se filtra a través de su mirada, que me pareció un poco condescendiente. Yo no dudo del aprecio que los dos tenían el uno al otro, pero se sentía más como una relación padre-hijo, entre el capitán mucho más joven que juega a ser el padre tranquilizador con Dersu, cuyas emociones y creencias son retratados como sencillas e infantiles.

                    

Filmada en pantalla panorámica por Asakazu Nakai, el director de fotografía de muchas de las mejores obras de Kurosawa (incluyendo Ikiru, Ran, Trono de Sangre y Seven Samurai), Dersu Uzala hizo de este personaje con una sabiduría tremendo sobre los placeres primarios  sus y  peligros de este hermoso pero implacable paisaje. En una de sus expediciones, Dersu y el capitán se separan de los otros y pierden su camino en un tramo cubierta de tierra helada. En la caída del sol, cortaron la hierba tan rápido como les era posible, tratando de conseguir lo suficiente para protegerse de la noche fría mientras un viento feroz  los amenazaba. Hay más peligro y suspense en esta escena que en toda las que protagonizan juntos.

Arseniev encuentra con aquel personaje dos mundos totalmente distintos, uno procedente de la ciudad y otro del campo, pero también la diferente formación de ambos (él con una disciplina militar y universitaria, con un carácter científico, mientras que aquel, formado en plena naturaleza, con la observación y el sentido común como principales herramientas. Pero para su sorpresa, el capitán Arseniev descubrirá como toda su formación es inútil a la hora de sobrevivir en la taiga.

-Capitán, el sol es gente importante, si el sol muere, todos morimos.

Incluso el ecologismo de la película se lleva al extremo con otras diferencias, mostrando a la ciudad como un lugar deshumanizado y la naturaleza como el mundo donde la humanidad y la cooperación son posibles.

                                

                     

Entre las curiosidades para los cinéfilos, las memorias de Arseniev ya habían contado con una anterior adaptación cinematográfica, a cargo de Agasi Babayan (1961). Pero Babayan reduce la historia a unos escasos 80 minutos, faltándole la capacidad reflexiva y lírica de la película de Kurosawa. Seguramente, muchos de los que adoren el gran filme del cineasta japonés, desconocerán la existencia de este título. 

Después de esta presentación, os invitamos a descubrir el reportaje audiocomentado sobre la película, que se ha preparado para nuestro canal de Youtube.