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Tristemente hoy celebramos una efeméride que cambiaría parte del mundo conocido para siempre, el acto terrorista con mayor transcendencia  de lo que llevamos de siglo: los ataques del 11 de septiembre de 2001. Hollywood ha representado en pantalla una infinidad de ataques de grandes proporciones a ciudades, de todo pelaje y condición. Pero lo cierto es que todos estos actos terroristas de ficción, muchos de ellos sofisticados y apocalípticos, palidecen ante la eficiencia y la simplicidad de los casos reales como los atentados a los Torres Gemelas.  La destrucción del World Trade Center de Nueva York presentaría un nuevo orden mundial,  al que el cine, y no sólo el americano, no ha podido mantenerse ajeno.

De una forma u otra, ha creado un subgénero que viene avalada por un sentimiento surgido tras el 11-S y que incluso hoy está muy vigente.  "¿Quiere usted la guerra contra el terrorismo? ¿Sí o no? Esta es la pregunta de nuestro tiempo".  Permitiendo que senadores y periodistas que se enfrenten con la política internacional y el terrorismo, de fondo, en Leones por corderos (Robert Reford) o logra que esta idea no parezca descabellada (La guerra de los mundos, Steven Spielberg).

- ¿Quiénes son? ¿Son terroristas?

- Vienen de otra parte.

- ¿De Europa?

- ¡No Robin, no vienen de Europa!

World Trade Center trata sobre dos hombres que, contra todo pronóstico, sobrevivieron al derrumbe de las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001. Según su director, Oliver Stone, quiso hacer un film completamente despojado de moralina política, pero el resultado fue otro.

 Visto de forma cinematográfica, las escenas entre estos dos oficiales, el sargento John McLoughlin (Nicolas Cage) y Jimeno, tratando de mantenerse con vida, es lo mejor de la película. Llama la atención un detalle de la historia. Mientras están enterrados entre los escombros, el oficial de policía Will Jimeno (Michael Peña) se refiere a un caso de una niña que sobrevivió después de cuatro días de un terremoto en Turquía. Lo que plantea esta cuestión es, ¿Qué pasa si esto fuera una película sobre algún otro desastre, hecho por el hombre o natural, real o ficticio, en lugar del 11S? Seguramente hablaríamos de otra historia muy distinta.


De un impacto emocional a otro. Michael Moore en "Fahrenheit 9/11" no se dedica a mostrarnos a George W. Bush, como tal,  sino una dramatización de lo que el propio Moore  entendía como una presidencia fallida y peligrosa.  Aunque la narración de la película va de la indignación al sarcasmo, el paso más devastador habla por sí mismo. En una secuencia, Bush está leyendo “Mi amiga la cabra” a un grupo de párvulos  de Florida, cuando se le notifica el segundo ataque contra el World Trade Center, y aún permanece junto a los niños casi siete minutos antes de que finalmente saliese de la habitación.

 - Mientras los minutos pasaban George Bush, seguía sentado en el aula. Estaría pensando: “¿habré estado relacionándome con la gente equivocada?”

Paul Greengrass hace un esfuerzo espectacular en “United 93”, el film que dedicó el cineasta británico al avión que se estrelló ese 11 de septiembre.  En la mayoría de las películas sobre accidentes de aviación nos encontramos con una serie de personajes claves: Los recién casados, la abuela, el empresario, el hombre con un secreto. Aquí no hay nada de eso. Lo que sabemos sobre los pasajeros del United 93 es exactamente lo que sabríamos si hubiéramos  estado en el avión, frente a ellos: nada, a excepción de algunos detalles de apariencia personal.  Nada, por tanto, sobre Al Qaeda, nada sobre Osama bin Laden, nada sobre Afganistán o Irak.  Es una película magistral y desgarradora, que hace honor a la memoria de las víctimas.


También encontramos un destacado film colectivo entre varios cineastas, de diferentes países, que se atrevieron a contar la historia de los atentados desde diversos puntos de vistas. Hablamos de “11’09’’01 September 11”, pero dentro de la gran diversidad siempre hay alguien que da la nota. Este es el caso de Ken Loach cuyo segmento es una pura celebración acerca de la responsabilidad de los Estados Unidos en la tragedia. Se establece un paralelo con otro 11 de septiembre que en 1973 marcó el asesinato del presidente chileno Salvador Allende y la sangrienta represión del socialismo.

Regin over me (título traducido al castellano como “En algún lugar de la memoria”) es regresar a los atentados a través del trauma que se produce en el protagonista.  Un ciudadano cualquiera (Adam Samdler) pierde a la familia en la tragedia y desde entonces no es el mismo. Todo cambiará cuando se reencuentra por casualidad con un viejo amigo (Don Cheadle).

Cerramos con la película “The guys: El coraje de todos” es un melodrama, de tomo y lomo, pero que tiene como curiosidad la primera producción cinematográfica en tratar estos atentados (fue rodada en 2002), tanto los ataques en Nueva York. Se trata de film para la televisión con un reparto muy conocido, entre los que señalamos a Sigourney WeaverAnthony LaPagliaIrene Walsh.

Quisiera concluir con un último detalle. En “Jungla de cristal 3, la venganza” se hace referencia a unos atentados en las Torres Gemelas, muchos han creído ver una premonición de lo que iba a suceder. Sin embargo, la película de 1995 citaba un ataque con bomba que había sufrido el Wold Trade Center en 1993.