“Un hombre no es de donde nace sino de donde decide morir”. Aunque la frase de Orson Welles no llegó a cumplirse, lo cierto es que el cineasta americano sintió un gran amor por España –en general- y Andalucía –en particular- que hizo que sus restos terminasen en el malagueño pueblo de Ronda, en la finca del torero amigo suyo Antonio Ordoñez.

La relación con nuestra tierra se remontaba veinte años (Welles falleció en octubre de 1985) cuando en los cincuenta quiso hacer una monumental adaptación del Quijote de Cervantes, por la que llegó a rodar más de 20.000 metros de rollos de película, muchos de ellos con cámara en mano para rastrear toda esa idiosincrasia por la que vino a nuestro país. El Quijote se concluiría en 1993, gracias a Jess Franco.

Entre tanto, Orson Welles rodó dos grandísimos títulos de su filmografía en España, dos películas muy personales, adaptando a Shakespeare (Campanadas a medianoche) en donde tuvo que lidiar con el productor español Emiliano Piedra, y Mr. Arkadin, película en la que recuperaba esos personajes ambiguos que recuerdan mucho a su célebre Ciudadano Kane.

Se puede seguir el rastro de estas películas en Andalucía. En Mr. Arkadin vemos una estampa nocturna de la Semana Santa sevillana, mientras que en El Quijote de Orson Welles, el héroe de Cervantes confundía una procesión de un pueblo de Málaga con una partida de soldados.

-Esos rufianes recibirán tal lección que nunca olvidarán el nombre de Don Quijote.

-Venga, ¿no se da usted cuénta de que se trata de una procesión?

-¿Procesión, dices Sancho?

Pero otros proyectos no llegaron a ver la luz. Orson Welles y Charlton Heston estuvieron años planeando llevar al cine la muerte de Lorca, e incluso Welles se habría acercado en un par de ocasiones a Granada, en busca de documentación.

La tierra andaluza estaba también presente en un documental, dirigido y escrito por Orson Welles, para la televisión RAI –La tierra de Don Quijote- siendo el propio Orson Welles quien iba de pueblo en pueblo, cámara en mano, acompañado de su tercera mujer, Paola Mori, a quien conoció en el rodaje de Mr. Arkadin (1955).

Tierras de Sevilla, Málaga y Jerez aparecían en el documental; también otros lugares como su visita a Gibraltar –con una parada previa a La Línea (Cádiz)-, mientras que el cineasta americano solía hacer noche en el hotel Reina Cristina de Algeciras, cuando se encontraba en ese rincón de Andalucía. Orson Welles solía frecuentar las plazas de toro, la feria de Abril de Sevilla, la Semana Santa y sentía un gran aprecio por el vino de Jerez.

El día en que se cumple cien años de su nacimiento, celebramos el regreso de Orson Welles a Andalucía con imágenes de su visita a nuestra tierra, con una emotiva música a cargo de Hans Zimmer, para la película El código Da Vinci.

 

Antonio Ordoñez y Orson Welles.