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A pesar del prestigio de algunos festivales parece que ganar el apreciado Oscar sea el culmen de muchos directores, algunos de ellos dispuestos tanto a llevarse una estatuilla que venden hasta el alma por congraciarse con los académicos. Otros, sin embargo, prefieren mantenerse tanto en su estilo personal que consiguen el efecto contrario: jamás han interesado a aquellos señores, que por un motivo u otro, premian a unos y ningunean al resto.

En el siguiente artículo vamos a presentar algunos ejemplos de grandísimos actores, actrices y directores que jamás se alzaron con el Oscar.

Empezando por los cineastas, llama la atención la larguísima nómina de “damnificados” en esta gala.

Orson Welles.

Orson Welles lo hizo todo en el cine, salvo llevarse el Oscar. Sólo recibió una nominación por Ciudadano Kane, su ópera prima, como director y guionista, llevándose está última junto a Herman J. Mankiewicz. Desde entonces, todo fueron obstáculos en su carrera. Títulos como Sed de mal, Matbeth o El proceso, quedaron huérfanos de reconocimiento. Al final, le premiaron con el Oscar de Honor, en los años 70, pero Welles estaba tan disgustado con los académicos que ni siquiera fue a la gala a recogerlo.

   

Fritz Lang.

Fue un director austriaco que revolucionó el concepto del cine, desde diferentes puntos de vista y géneros (desde la ciencia-ficción al cine negro) aunque nunca logró ni tan siquiera una nominación. Eso sí, queda como uno de los más grandes de la historia por películas como Metrópolis, M, el vampiro de Duseldorf o La mujer del cuadro.

Alfred Hithcock.

El maestro británico del suspense es otro de los grandes cineastas que más han influido en el cine posterior y el que cuenta con algunas de las películas mejores valoradas de la historia (Vértigo, de entre los muertos), a pesar de ser el eterno nominado (Náufragos, Psicosis, Rebeca, Recuerda) y no llevarse ninguna de ellas. La academia quiso congraciarse con el director, al final de su carrera con el Oscar honorífico.

Stanley Kubrick.

Las particularidades de Kubrick (entre ellas, residir en Londres por no sentirse afecto a Hollywood) pero también por su forma de entender el cine: estilizando sus películas dentro de los aspectos técnicos y ser un genio de la fotografía, hicieron que estas quedaran sin el reconocimiento como director. Su filmografía es muy corta y sus películas se dilataban unas de otras, pero cuenta con clásicos en diferentes géneros: el pemplum (Espartaco), el bélico (Senderos de gloria) o el terror (El resplandor).

Howard Hawks.

De todos ellos, sea quizás uno de los olvidados más peculiares porque si es verdad que todos los anteriores sirvieron de influencia en el cine y la cultura del siglo XX, podemos afirmar que el cine que conocemos no sería igual sin Howard Hanks. En una extensísima carrera hizo prácticamente de todo desde El western (Río Bravo) al cine negro (Tener o no tener). Sólo se vio nominado en una ocasión (Sargento York) y debió contentarse con el Oscar de Honor.

Tampoco recibieron un Oscar: Akira Kurosawa, Federico Fellini, Ernest Lubish, Charles Chaplin, Ingman Bergman o Andrej Tartovsky.

Enamoran al público lo que a veces no es suficiente. Entre las ausencias a los Oscar nos encontramos con destacados nombres dentro de la interpretación.

                            

                            

                                     

De los grandes del Hollywood clásico llama la atención que Cary Grant no se llevase un Oscar, quizás sea verdad que ser galán de cine sea un impedimento para que los académicos lo eligiesen como Mejor Actor. Otros fueron unos eternos nominados como Peter O´Toole (8 nominaciones), Albert Finney (cinco veces), Richard Burton (en 7 ocasiones) o Keneth Branagh (4 nominaciones). También es curioso cómo Kirk Douglas se quedó fuera de los Oscar (salvo el honorífico por su carrera), mientras que otros nunca han sido nominados (Donald Shuterland o Groucho Marx).

De las actrices también hay mucho que decir, porque es –al menos- llamativo que Glenn Close,  con 6 nominaciones se quede sin ningún Oscar, llevándose la corona de la mayor perdedora en la gala. Pero hay otros casos más: Annette Bening, Debra Winger o Julianne Moore son otras actrices que han saboreado la miel del premio pero que se quedaron fuera. Otras ni siquiera han sido nominadas: Mia Farrow es el mayor ejemplo.

Para muchos de ellos, existe el consuelo de los Globos de Oro o el Oscar de Honor, pero sobre todo ocupar un lugar en la historia del cine que algunos de los galardonados, no ocuparán jamás. La lista es larguísima, se han quedado muchos nombres en el tintero pero hemos querido reflejar de la mejor forma posible lo que es una realidad: A veces no entendemos a los académicos.