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Todo lo que empieza tiene un final y el de esta saga, que nos ha acompañado en los últimos años, es REC 4 su última parada. A muchos, seguramente haya decepcionado una historia hilada a base de flashbacks y con un final, tan abierto como cutre. Pero la verdad es que la película es REC por los cuatro costados, para bien o para mal.

Manuela Velasco (Ángela Vidal), heroína de nuestra saga de terror más taquillera de todos los tiempos, regresa a la historia como Alice o Ripley, despertando en lo que parece ser un hospital. El Example de Barcelona, no es, desde luego.

-¿Qué pasa? ¿Dónde estamos?

La primera secuencia nos devuelve a los escenarios originales de la historia para relacionar esta cuarta entrega con el final de Rec 2. Pero pronto el espectador siente la misma expectación que el personaje de Paco Manzanedo, un militar, quién busca respuestas en el médico, Héctor Colomé, mientras protege a Manuela Velasco del equipo de seguridad del barco. La verdad es que nos encontramos en un set en el puerto de Palma de Mallorca, pero que gracias a los efectos especiales y al croma, parece situarnos en alta mar. Un viejo pesquero ruso varado da vida a ese espacio claustrofóbico que demanda la saga [REC], con sus cabinas, pasillos, escaleras e incluso sus botes.

Lo mejor de la película es su carácter claustrofóbico, como también la actriz protagonista y sus principales responsables. Manuela Velasco fue toda una revelación, galardonada con el Goya por su participación en Rec, de la que perdimos su pista en la tercera entrega a favor de Leticia Dolera, una novia de armas tomar.


Los puntos flacos de la película, como en las anteriores, siguen siendo el guion y la “tropa” de personajes –todos ellos arquetípicos y mal definidos- desde el capitán (en su última travesía) al técnico friki, los maromos cachas de la seguridad privada, el médico inquietante o la anciana rarita (papel que me recuerda a esa otra ancianita adorable, pero senil de la secuela de Cube). Es decir, el argumento se diluye en una multitud de secundarios que no aportan nada a la historia. En la primera entrega, al menos, existía una frescura (también en los acentos) por esos personajes muy reconocibles entre nuestros propios vecinos.

Julio Fernández, Filmax.

Detrás de todas estás películas y de lo mejorcito del cine de terror español, se encuentra el gran mecenas Julio Fernández, a través de la productora Filmax. Quién ha sido el responsable de muchos largometrajes de género, de nuestro país, como colaborador de Paco Plaza (El segundo nombre) o Jaume Balagueró (Darkness) pero también de puntuales films muy destacados (Los abandonados, Nacho Cerdá). En este pequeño reportaje, repasamos algunos de los títulos tras el sello de Filmax.

                             

¿Apocalipsis por el final de la saga?

Este quién escribe no encuentra sentido el subtítulo de Apocalipsis que acompaña a la película, nombre claramente comercial. La acción tarda en arrancar y cuando lo hace, se trata de un caos descontrolado, como en las anteriores, pero que no adquiere un todo global que pueda inducir el título de la entrega.

-¡El huésped no está!

-¡Dé la alarma!

-¡No, tenemos que mantener el control!

 La primera película proponía una postura original que rompía con las estructuras clásicas del cine de terror, y daba frescura a un subgénero tan manido como el de los zombies. Se onseguía con esa cámara al hombro, siempre presente, que aludía a la obsesión por mirar, las críticas a una cierta televisión, el formato de falso documental que desembocab en una odisea de terror y sangre, con el punto de vista del espectador centrado en esa cámara que todo lo que ve. Estos filmes, también otorgaban una atmósfera de terror a sus historias y exprimían su condición de residencia laberíntica. Mucho ha cambiado en la saga, a pesar de mantenerse algunas de sus señas de identidad (de una forma, u otra, las cámaras seguían presente) pero el carácter subjetivo de la cámara al hombro había desaparecido por el formato narrativo convencional. 

La verdad es que no que se puede aportar mucho más sin revelar ningún detalle, porque la película es puro REC, más pan y circo para los amantes de la saga.