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-Si ahora nos encontráramos en un tren, ¿te pondrías a hablar conmigo o me pedirías que me bajaras contigo.

Uno de los grandes eventos cinematográficos del pasado 2013 fue Antes del anochecer, película que retomaba la historia de amor entre Jesse y Celiné. Una love story que ya casi forma parte de nosotros y que se encuentra en constante evolución de lo que entendemos por una relación, al menos una muy particular que cuenta con la comunicación de la pareja como el principal aliciente. Dice el director: “Para mí ha sido toda una sorpresa cuándo conectas con alguien y te pasas la tarde hablando, es lo que hace memorable esos momentos especiales. Esa fue la semilla de la película, la de una pareja conectada pero ha evolucionado y ha tomado una nueva forma”.

Hace veinte años el realizador norteamericano Richard Linklater estrenaba Antes del amanecer (Before Sunrise), película que nos mostraba el romance entre Jesse (Ethan Hawke), un estudiante norteamericano, y Celine (Julie Delpy), una joven francesa, tras conocerse casualmente en un tren y recalar durante unas horas en Viena. Nueve años después, Linklater y los mismos actores volvían a encontrarse en Antes del atardecer (Before Sunset, 2004), glosando precisamente el reencuentro asimismo casual de unos treintañeros Jesse y Celine en París, donde ambos se ponían al día el uno al otro de las vicisitudes vividas en esa última década, incluyendo el matrimonio fallido de Jesse, del cual había nacido un hijo.

-Si vamos a pasar juntos cincuenta y seis años más, ¿qué te gustaría cambiar de mí?

-Esa es otra de tus preguntas trampas, no pienso contestar.

                       

 Antes del anochecer (Before Midnight, 2013) arranca, otros nueve años más tarde, mostrándonos a un Jesse de cuarenta años despidiéndose de su hijo de 13 Hank (Seamus Davey-Fitzpatrick) en el aeropuerto de la localidad griega en cuyas inmediaciones el chico acaba de disfrutar de su parte de vacaciones de verano en compañía de su padre (su custodia legal sigue en manos de su madre), así como de la de la actual pareja de Jesse, que no es otra que Celine (una vez consolidado el lazo afectivo que se intuía se iba a consumar en la abierta escena final de Antes del atardecer), y sus hermanastras, las gemelas Ella y Nina (Jennifer y Charlotte Prior), fruto de la relación de Jesse y Celine.

-Si debe haber una magia en este mundo debe estar en el intento de comprender al otro. Lo sé, es casi imposible lograrlo pero qué importa eso. En el intento debe estar la respuesta.

Por tanto, Antes del anochecer sorprende a los protagonistas de Antes del amanecer y Antes del atardecer veraneando con sus hijas en la casa de Patrick, un viejo escritor griego que les ha invitado porque admira la obra literaria de Jesse, papel que corre a cargo del veterano director de fotografía Walter Lassally.

-Lo mismo me ocurre con las personas, necesito los pequeños detalles para conocer a cada uno de nosotros, y es eso lo que echo de menos constantemente.

Si en las dos anteriores partes, lucían ese aire idealizado de comedia romántica, Antes del anochecer cambia de registro, cuando la pareja acumula demasiado en común. Los reproches y las frustraciones ponen punto final al romanticismo; una muerte del amor que Linkaker pasa por el tamiz de un clásico del género Te querré siempre (Roberto Rossellini).

-Tú fuiste mi primer amor.

-Venga ya, ¿eras virgen a los veintitrés?

-Tú me has dicho el primer amor, no la primera experiencia sexual.

-Vale, bien, ¿soy la primera de la que te enamoraste?

-Sí, sí…. La primera con la que me sentí conectado de verdad. ¿Tú no?

-No, yo no.

Ellos hablan y hablan, y la verdad es un placer oírlos porque la película cuenta con excelentes diálogos, pero también porque con la participación de los dos actores no encontramos la inclinación hacia la parte de uno de los personajes que suele verse en este tipo de películas. “Una de las cosas que me encanta de esta trilogía –comentaba Ethan  Hawke- es que no está hecha para ni hombres ni para mujeres, como en la mayoría de películas de este género”.

-Cuanto antes decía que después de unos años una pareja empieza a odiarse porque tienen sus reacciones o se hartan de sus costumbres, creo que para mí sería lo opuesto. Creo que me enamoraría de verdad cuando lo sepa todo de mi pareja.

La película en dos instantes.

Los paseos conversando por las islas griegas, en el coche, en la habitación de un hotel o en una comida, junto a amigos; cualquier momento es una ocasión única para encontrarnos con esta pareja que tiene en la comunicación (esa rara avis) como mejor arma. Parece encontrarnos con un cine sencillo, improvisado y fresco pero nada más lejos que realidad: provocar la percepción de que parece sencillo exige un trabajo y un nivel de profesionalidad, incuestionable.

En una de las escenas claves de la película, Jesse y Celine pasan un almuerzo con sus amigos. Uno de ellos parece estar inspirado en Patrick Leigh Fernor, escritor inglés que vivió por esa zona; personaje interpretado por un veterano director de fotografía (Walter Lassally), ganador de un Oscar por su trabajo en Zorba el griego y debutante en la interpretación con este papel. Pero el instante preferido de Antes de anochecer, es el largo plano secuencia de diez minutos, que sigue al prólogo del film (la despedida en el aeropuerto), en el cual la pareja protagonista hace un trayecto en coche, con un único corte.

-No es que me quejes, tú me prestas atención pero te comes con los ojos a las chicas.

-No me las como con los ojos, ¡les hago el amor con mis ojos!

Ahora ya tenemos la trilogía, pero esperamos que Richard Linlaker y la pareja protagonista se decidan a rodar una cuarta parte de esta love story entre Jessie y Celine.

-Todos esperaban que la pasión, el deseo, se mantuviera intacto después de tantos años pero acabaríamos con aneurisma si estuviéramos en la cama todo el rato. ¿Crees que habríamos acabado tu libro si estuviéramos follando todo el rato?