20140123194154-casino-scorsese.jpg

Martin Scorsese llegaba al proyecto de Casino con algunas grandes obras maestras en su haber como Toro salvaje, Taxi Driver o Godfellas cuando se enfrentó a una de sus películas más redondas de su filmografía.  Un film en donde la música tenía una intensa relación con las imágenes desde los propios títulos de crédito, realizados por el más grande de todos los tiempos: Saul Bass.  Robert de Niro, Sam “Ace” Rohtstein, arrancaba su coche que estallaría a los pocos segundos, mientras sonaba la famosa La pasión de San Mateo, de Bach.

Martin Scorsese se plantó en Las Vegas con una historia real para retratar el mundo del juego  a través de la vida del director de uno de los casinos, el Tangiers, al servicio de la mafia, en los años setenta. 

-Cuando llegué pude contratar a unos cuantos vaqueros de allí, estaban conectados con los peces gordos locales. Tenía que soportarles, esos cretinos ni sabían cómo estar allí.

Para lograr una visión tan realista, Scorsese contó con la colaboración de algunos de los que vivieron todo aquello en primera persona, como  un joyero, de verdad, que fue incorporado a la historia con una frase totalmente improvisada: “Acabamos de recibir un lote de diamantes de Israel”. E incluso se consiguió que la película fuera rodada en un casino real, hotel y casino Riviera , cuyo director –que aparecía en las imágenes- colgó un cartel en la puerta: “De Niro, Joe Pesci y Sharon Stone ruedan la película Casino. Pasen”. Pero no todo eran facilidades. El equipo tenía que rodar entre la una y las cuatro de la mañana con el fin de no molestar a los clientes del casino.

Las líneas generales del argumento serían verídicas, lo que explica la amplia visión de la mafia, desde el glamour a lo más cotidiano, con las reuniones de los jefes o las mujeres cocinando, mientras se ofrece una información muy detallada de cómo funcionaba un casino, como se escamoteaba el dinero, etc. Con una aproximación al estilo de documental con la voz en off de los principales protagonistas, pero hay otras líneas de voz en off que salen de lo narrativo, lo que rompe el ritmo, como vemos en este ejemplo del actor Frank Vincent.

-Estos vejestorios tienen una cosa clara. No les gusta que se ande follando con las mujeres de otros. Eso es malo para el negocio.  

De hecho, está rodada a base de diálogos cortos, estilo que Nicholas Pileggi creó para Uno de los nuestros aunque esta ocasión se llevó al extremo, incorporados a la narración mediante la voz en off.

-Ace estaba tan preocupado por el casino que se olvidó por qué habíamos venido.

Mafiosos en Las Vegas. Los personajes de Casino.

        

Si la historia gana fuerza es sobre todo al impresionante plantel de personajes. Sam Rothstein  aparece interpretado por Robert de Niro en un rol muy diferente del Jimmy Conway de Goodfellas;  El Nicky Santoro de Joe Pesci parece ser una continuación de  Tommy DeVito, personaje que le había hecho ganar un Oscar al mejor actor de reparto. Y el trío de ases, lo cierra una portentosa Sharon Stone,  como Ginger  McKenna. Actriz  que vino de triunfar con Instinto Básico (Paul Verhoeven, pero deseosa de demostrar lo buena actriz que era, más allá de su imagen de mito erótico.

 - Yo, Ace Rosthein, era el mejor apostador del mundo, era tan bueno, que cuando apostaba podía cambiar el sentido de la apuesta de los demás jugadores del país.

El personaje de Sam “Ace” Rosthein está basado en Frank “Lefting” Rosenthal quien fue muy preciso y cauto, y para quién lo único ilegal en Illinois fue apostar, lo que en Las Vegas y Nevada era completamente legal. Lo que le dio tal libertad, que llegó a pensar que podía llevar una vida normal, casarse con una chica guapa, tener hijos, etc.

-Me conoces desde hace dos o tres meses, ¿qué puedes saber?

-Tengo 43 años, no quiero esperar. Te conozco lo suficiente para saber que te amo mucho.

Un hombre precavido, que cometió un error, emparejarse con una mujer como Ginger.

-Hagamos un trato, ya no somos jóvenes. ¿Piensas pasarte la vida robando fichas? Yo podría cuidar de ti. Los dos estamos solos, juntémonos, a ver qué pasa.

Ahí está el problema. El personaje femenino era una mujer independiente, que había ganado el dinero, sola y se resistía a que le impusiera nada.

-No has contestado al busca.

-Lo he tirado.

-¿Lo has tirado?

Ginger es una “prostituta”, una de lujo, por supuesto, exclusivamente de Las Vegas. Alguien que no tiene sitio fijo, sabe moverse por los caminos y que tiene el respeto de la gente respetable. Alguien peculiar porque estaba realmente enamorada de la única persona que la trataba mal y que le quitaba el dinero, aunque ella dejaba que se lo quitase. Estamos hablando de Lester Diamond (James Wood).

-Te estoy protegiendo en esto, ¿vale? Recupera tu parte y serás la primera, ¿vale?

Sharon Stone quedó complacida con Scorsese por haberle escogido para ese personaje, a pesar de lo cual, se llevaría la peor parte del rodaje: Este vestido de joyas pesaba veinte kilos;eso sí, la recompensa llegó al ser la única nominada a los Oscar de todo el equipo.

-¿Sería demasiado que llevara todo eso al mismo tiempo?

Es difícil pensar en una situación más aventajada para la Mafia, en los años 70, antes de derrumbarse todo. Entonces aparece Nicky Santoro (Joe Pesci), en las Vegas. En cierto modo, se pasaba de una época a otra.  

-Si me va mal a mí, va mal a mucha gente.

-Olvida la puta licencia. Reclamo este territorio, no vas a necesitar una licencia.

Como si fuese una continuación de Godfellas, no sobre la misma historia, pero sí sobre el mismo mundo. Como si uno de los gánster de poca monta de Uno de los nuestros recibiera el paraíso de la mano de los dioses de Chicago, aunque pequen y  ese paraíso se desmoronase a sus pies. La avaricia, como sabréis, es el pecado de Casino.

-Dinero, toneladas de dinero. ¿Qué creían que estábamos haciendo en medio del desierto? Es por todo ese dinero.

Junto a ellos, un grupo de secundarios entre los que encontramos a conocidos comediantes y actores de la televisión americana, como Alan King (Andy Stone), Kevin Pollack (Phillip Green), Dick Smotheu (Senador), Don Dickley (Billy Shepherd) o L. Q. Jones (Pat Webb), habitual en los western de Sam Peckipah.

-Es débil, es incompetente. Pone en peligro el local. No puedo hacer nada por él.

-Tiene razón. El viejo Don es tan inútil como un peine para un calvo.

Incluso la madre de Scorsese, apareció en el film en un pequeño cameo, junto a Ving Vella, que sale dando voces y soltando tacos.

-Tiene a su gente, ¡esos cabrones! Le arrancaré los malditos ojos.

-Otra vez.

-No he dicho un taco, dije “malditos”.

-Ya vale.