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- El estilo no se consigue preocupándose por el estilo, sino a través de la capacidad de transmitir su emoción y su percepción, es lo que convierte a uno en escritor. Él mismo.

Una de las figuras más sobresalientes que han fusionado literatura y cine, es el maestro del género policíaco o cine negro: Raymond Chadler. Con su primera novela, lograba un éxito tremendo que luego se repetiría en la gran pantalla: El sueño eterno. De esta grandísima obra, rescatamos su principal creación, que ha contado con un estrecho desarrollo junto al séptimo arte: el célebre detective Phillip Marlowe. Así, le queremos rendir un sentido homenaje, en nuestro estilo.

                         

A pesar de que nació en Chicago, se crió en Inglaterra y sólo al volver a los Estados Unidos y ver que su escrupuloso inglés británico no tenía nada que ver con el inglés norteamericano, se decidió tanto por la escritura que llegó a ser una de las figuras principales de su literatura. Esto le obligó un poco a convertirse en una especie de buscavidas, pasando por una gran variedad de oficios, desde empleado en una fábrica de envasado de albaricoques a directivo de empresas petroleras. De hecho, se erige como el principal autor de novela negra de su época, creador, ante todo del incomparable Phillip Marlowe.

“Enseñadme un hombre o una mujer que no soporte las novelas de misterio y yo os enseñaré un tonto. Un tonto mañoso, pero un tonto, al fin y al cabo”.

Después de la Primera Guerra Mundial, en una sociedad con graves problemas sociales, la novela de detectives derivó a la llamada novela negra. La corrupción, la autoridad de los gánsters de las calles y la crítica social, provocó un sentimiento de repulsa que se tradujo en la creación de un detective duro, que respondiese con violencia a la violencia. Personajes escépticos y marginados tuvieron en Dashiel Hammet su creador, con Sam Spade, mientras que Chalder sería el magnífico continuador de su estilo. portando una evolución psicológica de sus personajes, sus protagonistas representaban la defensa de los valores esenciales amenazados por la sociedad. 

                   Phillipe Marlowe

Phillip Marlowe ha aparecido con diversos rostros en el cine, e incluso dando pie a una serie televisiva, en los años ochenta. George Montgomery, Robert Mitchum, Elliot Gould, Danny Glover, James Caan y James Garner, son quienes lo han interpretado en la gran pantalla, pero ninguno de ellos ha transcendido tanto como Humphrey Bogert en El sueño eterno. 

 - Cómo entró, sino tiene la llave.

- Adivínelo. Por cierto, ¿cómo es que lo tiene usted?

- ¿Es su problema?

- Podría serlo.

 En la televisión fue Powers Boothe quien hizo el papel del personaje de Chandler en la serie de la HBO Philip Marlowe, Private Eye. Pese a todo, el escritor siempre tuvo a un actor en mente que según él encarnaría a la perfección a  Marlowe. (En Raymond Chandler, Cartas y escritos inéditos, Ediciones de la Flor, Buenos Aires, 1976), dejo escrito: "Si alguna vez hubiese tenido la oportunidad de elergir a un actor de cine que representara mejor la imagen que yo tengo de él, creo que tendría que haber sido Cary Grant".

                   

“Yo llevaba dos billetes de cien en el bolsillo, que pedían a gritos un hogar” En Adios, muñeca, película de Dick Richards, Robert Mitchum era el actor encargado de interpretar al personaje de Raymond Chadler.

 - La casa, en sí, no era gran cosa. Era más pequeña que el palacio de Buckinham y además seguro que tenía menos ventanas que el edificio Pricenston.

"Marlowe no despreciaba a las clases altas porque se tomasen baños diarios, lo despreciaba porque son unos farsantes". Marlowe, un detective muy privado (Paul Bogart)

- No le importará, Marlowe, porque es un detective barato, espía de cerraduras, un entrometido.

- ¿Quiere que me importe?

- Me encantaría, me encantaría.

- Pues no me importa.
Incluso en una película tuvo una cierta relación sentimental. (La dama del lago, Robert Montgomery.
- Yo no veía nada, pero lo sentía en el estómago, como un saco con una ropa mojada.

El último título que destacamos es Historia de un detective (Murder, my sweet), con la que Edward Dmytryk lograba un éxito para la RKO, con una nueva aventura sobre Marlowe. Marlowe apareció inicialmente en una historia corta, llamada Finger Man (El confidente), sin embargo, Chandler define a su personaje en El Largo Adiós (1953): "Soy un investigador privado con licencia y llevo algún tiempo en este trabajo. Tengo algo de lobo solitario, no estoy casado, ya no soy un jovencito y carezco de dinero".

                               

Y así aparecía en la obra más conocida, El sueño eterno: “Eran cerca de los once de la mañana. Estaba limpio, afeitado, sereno, y no me importaba que se me notase. Era todo lo que un buen detective privado debe ser e iba a visitar a cuatro millones de dólares”. Así comienza su primera gran novela, El sueño eterno. En esta aparecía su creación más célebre, Phillipe Marlowe. Temerario, inteligente y sensual, reunía todas las características del detective norteamericano, además de ser culto, leer a Hemminguey y a Flaubert, y soltar de vez en cuando unos chistes mordaces y diálogos ingeniosos.

- Me tiene sin cuidado que no le guste mis modales, ni siquiera me gustan a mí, me hacen llorar las noches y me importa tanto que se meta conmigo como que tome sopa con tenedor.