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¿Eres de los que ponen un ojo en la Bolsa y otro en la pantalla o acaso no has leído nunca  las páginas salmón? Si eres de los que creen que Gordon Gecko es más que un gurú y  el mayor villano Michael Moore, o esperas comprar acciones de la Corporación Weyland Yutani, este es tu reportaje, o no. Así que si quieres ser millonario deberías parecerte a uno de estos que te dan una buena lección del poder del dinero en el cine. 

 Uno de los grandes potentados es el personaje principal de Ciudadano Kane, Charles Foster Kane alter ego de  William Randolph Hearst, magnate de la prensa interpretado por Orson Welles. El auténtico Hearts tenía pocas razones para apreciar el film, pues Orson Welles -no contento con basar la película en su vida-, utilizó Rousbeud en la historia: El nombre con el que llamaba cariñosamente las partes íntimas de una de sus amantes, la actriz Marion Davies. 

Muchas veces es tan importante el dinero como el poder, ser "The Boss". Así se titula, la última gran serie que nos trae las ambigüedades de un personaje perverso y la fascinación que ejerce sobre cualquiera. Thomas Kane es el ambicioso, corrupto y manipulador alcade de Chicago, de la serie apadrinada por Gus Vant Sant, interpretado por Kelsey Grammer. Eso sí, un personaje con muchas referencias desde el mafioso de Los Sopranos o el propio Presidente Made in USA, en El ala oeste de la Casa Blanca. Gran mandatario donde los haya que incluso ha librado batallas contra los aliens (Independence Day, Roland Emmerich) o contra terroristas (Air force One, Wolfgan Pettersem).  

 Pero quizás el cine se ha querido identificar más con el poder y el dinero que surge de traumas del pasado, con el personaje de Batman, superhéroe enfundado en látex de ese hombre que llegó a representar el mejor logro del Sueño Americano que fue Bruce Weinn. Salvar tanto al mundo y sin descanso puede que te haga perder interés por la prensa financiera, aún así podemos recordar el nombre de otro de estos personajes que han aparecido en la prestigiosa Forbes, en pantalla: Tony Stark. Eso sí, el mecenas tuneado de Iron Man venía acompañado de uno de los gurús del periodismo financiero, en forma de cameo: Joseph Nocera. Si no le conoces, es que estás por el buen camino; aún no te ha pervertido Wall Street. 

Existen auténticos clichés siempre que nos referimos a un rico de cine, la avaricia del banquero como el personaje de Potter en ¡Qué bello es vivir! (Frank Capra); la extravagancia apoyada por una gran fortuna (el personaje de El aviador), esos particulares retratos a tres cuartos que preside el despacho de todo rico en potencia; y los trajes ejecutivos de El Corte Inglés, con sus tirantes (y que no falten) del tiburón de las finanzas. Wall Street fue como se tituló uno del films emblemáticos sobre las bambalinas del propio sistema financiero a través de un Mefistófeles del mundo bursátil: Gordon Gecko. Una de las mejores películas de su director, Oliver Stone. 

                                 

 - El 90% de los americanos tienen muy poco, yo no creo riqueza, yo poseo. Nosotros ponemos las normas, pon el hambre, la paz en una hoja de papel. Nosotros somos los que sacamos el conejo del sombrero, mientras que los demás están sentados preguntándose cómo lo hacemos, ¿no serás tan ingenuo de creer que estamos en una democracia, Buddy?

Aunque su personaje compartiese profesión, no tiene nada que ver con el otro millonario interpretado por Michael Douglas en The Game (David Fincher) o el que nos resulta simpático, por ser una versión de la clásica Cenicienta, Pretty Woman. El personaje de Richard Gere, en el fim de Garry Marshall, vivía gracias a un negocio muy lucrativo y de actualidad, partizar empresas en bancarrota. 

Quizás te veas más reconocido con el protagonista de Sllumdog Millioner. Un chico de la calle consigue salir de la pobreza gracias a la versión hindú del concurso 50x15. Nada que ver  con el repelente potentado prepúber de Niño Rico. El personaje fue el principio del fin de la carrera de Macauly Culkin, pero le proporcionó la ocasión de tirarles los tejos a toda una supermodelo como Claudia Shiffer. 

 La extravagancia y el ser rico eran un must para otros personajes de ficción como el pato animado Tío Gilito, Mr Scroogh de Cuento de Navidad (versionada en el cine en una multitud de ocasiones), el patriarca vampiro de Crepúsculo -Carlise Cullen- o todo villano de la saga de James Bond.