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De Sitges ’12, el gran evento del cine de terror al que asistimos este pasado octubre, recuperamos una película que vimos acompañado nada menos que de su realizador, Scott Derrinkson. Los productores de Paranormal Activity e Insidius nos traen la gran experiencia de terror de la temporada.

-Voy a escribir el mejor libro que se haya leído, tengo el presentimiento.

Un excelente Ethan Hawke es un autor especialista en escribir sobre crímenes reales, yéndose a investigar a los mismos escenarios. Una especie de Truman Capote, en busca de una inspiración perdida, que desea lograr un éxito al estilo de A sangre fría, o al menos repetir el triunfo que cosechó con su primera novela. Un personaje al que bien le valdrían las palabras de un artículo de Anthony Burgues (La naranja mecánica): "Soy novelista de profesión, creo que es un oficio inofensivo aunque no en todas partes se considera respetable".

-Yo no quería venir aquí.

-Ya no podíamos vivir en nuestra antigua casa, además mi nueva historia sucede aquí.

Para ese propósito, viaja con su mujer e hijos por todo Estados Unidos a la caza de algún suceso sin resolver, instalándose en el escenario de un horrible crimen del que había tenido alguna pista: "Se conocen los detalles del crimen de una familia cometido esta semana". Un apacible hogar en apariencia en el que comienzan a suceder cosas inquietantes cuando descubre una caja con antiguas películas de super 8 en el desván.

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                       Sinister, film

-No me lo puedo creer, "La familia se divierte", "Barbacoa año 69".

En las cintas que encuentra no solo se visualizan el crimen de esa familia, sino de otras, también sin resolver.

-¿Crees que son asesinatos en serie?

-No lo sé, los primeros que encontré son de los años sesenta.

Por lo que inicia una investigación con el fin de descubrir la conexión entre todas esas películas caseras y sus crímenes; una investigación que le llevará a obsesionarse, a alejarle de su familia y a encerrarse en casa (nunca se le ve saliendo de ella, hasta el final, que no desvelaremos). Por el camino, encuentra un aliado en el ayundante del sheriff y en un profesor de parapsiciología, relacionando los brutales crímenes con ritos y simbologías ocultistas.

-El símbolo se asocia a una deidad pagana que consume las almas de los niños.

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El director Scott Derrinkson nos entusiasma con esta película, al contrario que en sus dos trabajos anteriores (El exorcismo de Emily Rose y el remake de Ultimatum a la Tierra), auténticos deja vú; y aunque Sinister se llena de iconos y lugares comunes muy reconocibles, si logra captar una atmósfera de terror y es muy hábil dosificando la información y planteando los sustos. Ya en el prólogo, no tardará ni cinco minutos en darnos el primer escalofrío, actuaizando las convenciones de la gosth story y sirviéndose de la película doméstica el instrumento del horror. Sobresale, en este sentido, la interacción entre el mundo real y el diabólico, a través de una película casera (The ring, el círculo) o las referencias del snuff movie, las leyendas urbanas sobre grabaciones de asesinatos reales. En estas películas caseras encontramos guiños al medio analógico en plena era digital (el WHS, el super 8) o de la desaparecida Eastman Kodak. También se sublima algo del personaje del escritor de The shining, aunque Derrinkson no alcanza a rodar con el aplomo del maestro Kubrick.

Una historia de fantasmas. 

Este año estamos de enhorabuena los amantes de género de terror, con una nueva efeméride, celebrada con el film Sinister (Scott Derrinkson). 2012 supone el 150 aniversasario del nacimiento de R. M. James, uno de los creadores del esquema de la gosht story clásica, vista por última vez en la película citada. De hecho, el cine no ha hecho otra cosa que repetir unas claves y estructuras de un escritor que vivió en el siglo XIX, seguidor de la obra de Le Shanu (otro célebre autor de terror) y citado constamente por Lovecraft.  Películas como Darkness (Jaume Bakaguero), La morada del miedo, El ente, e incluso The ring, son ejemplos de películas que cuentan con las claves de este autor. 

Los fantasmas del film no se quieren redimir ni siquiera comunicarse, como ocurría con El sexto sentido, por citar un ejemplo; son entidades agresivas que buscan aterrorizar y que tienen una especie de "existencia parasitaria", como vemos en ese demonio que va tomando las almas de los niños. Esta idea ya la vimos en Insidius (James Wan) e incluso en Paranormal Activity, no por casualidad uno de los productores de Sinister es el mismo de las citadas películas. Pero encontramos multitud de elementos que la relacionan con la anterior cinta de James Wan. Se introduce el habitual experto paranormal (Vincent Donofrio), también la presencia maligna sigue a donde vayan los humanos elegidos como objetivo, dejando a un lado la posibilidad de escape, como sucedía en Insidius o la influyente El ente. El retrato de la familia protagonista es alejado de otra de las referencias del film: Polstergeis, donde se destacaba el modelo de familia feliz, con perro, viviendo en una urbanización aparentemente tranquila.

                      Sinister Movie

                     Con Scott Derrinson

Derrinkson opta por el retrato de una familia triste (los hijos están descontentos por el traslado a la nueva casa, el niño sufre una enfermedad rara e inquietante), e incluso se muestran tensas las relaciones entre el padre y la madre. En este desarrollo del género, Sinister mantiene una estructura similar que la de Insidius y Paranormal Activity (aunque alejado del carácter mocknumentary de la segunda), con una película llena de momentos inquietantes, que provoca miedo por la sugerencia a través de un cuidado diseño de imágenes y sonido. Podría señalar la escena en la que Elliot vaga por la casa a oscuras y descubre a su hijo dentro de una caja, en uno de los ataques de su particular enfermedad. Pero el éxito de Sinister es demostrar que el cine de terror de culto, puro y contundente, no está obligadamente ligado al despliegue de escenas sangrientas y obscenas. Que existe el fuera de campo y que otro cine es posible.