20121021055338-festival-de-sitges.jpg

El de Sitges es un festival en donde tiene cabida todo tipo de producciones siempre que cuente con algún ribete fantástico, de terror o incluso acción. Existe un cine comercial, consumido por una mayoría, con un elevado presupuesto y una gran expectación, pero también otro de low cost, eminenentemente freak que sabe sacar provecho de su condición minoriataria. Como también encontramos en el festival, propuestas de todas las latitudes y geografías ahora que el cine asiático cobra importancia, a través de la "Casa Asia".

Del cine asiático destacaría la propuesta de unas películas que, de forma independiente, han buscado rastrear en la temática de la robótica y del universo de Phillip k. Dick. Sería la coreana Doomsday book (Kim Ji-Wook y Yim Pil-Sung) y la japonesa Robo-G (Shinoby Yaguchi). También hemos descubierto que la India no es precisamente un lugar dónde llevar nuestras anodinas almas en busca de paz interior, con películas como "Gans of Wasseypypur" (Amurag Kashyap), una mastodóntica producción que podría ser "Érase una vez América", en Bombay. Una curiosidad fue "Flying sword of dragon gate" (Tsui Hark) la primera película china en utilizar la tecnología Imax 3D para una historia ambientada en la dinastía Ming.  Otros realizadores con una sólida trayectoria, como Kim Ki-Duk -flamante ganador del León de Oro de Venecia con Pietà-, Takeshi Kitano o Takashi Miike configuran otra parte de la nómina de directores que exhibieron sus últimas producciones en el Festival.

Viajes en el tiempo y Apocalipsis.

Los viajes en el tiempo recorren los argumentos de dos grandes propuestas. Una de ella es "Safety not guarented", cuyo director Colin Trevorrow comentaba el interés de los viajes temporales en su cine de género: "Los viajes a través del tiempo me obsesionan. En esta ocasión, me sirve de excusa pra hablar de los problemas que experiementan las protagonistas. Siempre he pensado en la gente que vuelve en el tiempo para resolver los errores del pasado". La película comienza con unos personajes que buscan el periódico y encuentras algo que seguramente no aparecerá en ninguna otra página de anuncios: "Busco a alguien para viajar en el tiempo conmigo. Esto no es broma. Se te pagará cuando hayamos regresado. Trae tus propias armas. La seguridad no está garantizada". La otra propuesta es la esperadísima Looper, película que clausuraba el festival,  donde Bruce Willis y Joseph Gordon-Levitt protagonizan un thriller futurista en el cual un grupo de asesinos a sueldo viajan en el tiempo. Dirigida por Rian Johnson (ganador del premio al mejor director debutante en Sitges por Brick) causó un gran impacto entre críticos y espectadores. Pero si la anterior se acercaba a la ciencia-ficción con espíritu de cine indie, en esta ocasión es todo un blockbuster que ya algunos consiederan "el fenómeno Matrix del nuevo siglo".

zombiewalk2012

Dicen que el mundo se acaba y la Zombie Walk (evento que se vivió en Sitges, aunque pasado por agua) bien podría haber sido una simulación interactiva y fesiva. Sobre todo porque en el festival hubo su buena ración de zombies. Cuando los Clash cantaban eso de "London calling to the zombies of the death", seguro que no lo decían literalmente, a pesar de que en Cockneys vs Zombies se recorren las calles londinenses a la carrera e infestada de muertos vivientes. Otros films sobre la misma temática vistos en el festival era la bizarra "Zombie Ass" de Noburo Ichigu y un curioso cortometraje rodado en 3D.

                    The abc of the death

Esta misma temática del Apocalispis podría explicar un proyecto que, en principio, podría haber resultado interesante pero que acabó convirtiendo en un demencial e irregular ejercicio de estilo. "The Abc of the death" prometía ser un interesante mosaico sobre el tema de la muerte de fondo, a través de veinteseis segmentos realizados por veinteseis directores diferentes. Cada segmento respondía a la libertad creativa de cada uno de los participantes, con la única premisa de realizar un pequeño corto con la muerte como tema relacionada con una letra del abecedario.  El objetivo era ofrecer una panorámica, bien divertida como siniestra, que sirviera de testimonio de lo que ha dado el terror en las últimas décadas. Pero en la búsqueda por la originalidad, se propusieron proyectos completamente demenciales, por supuesto, los japoneses (el fragmento de Noburo Ichigu, Fart), otros muy interesantes ("Apocalipsis", Nacho Vigalondo y "Dogfigther", Marcel Sarmientos) y algunos con temas muy de actualidad, como la obsesión por la belleza ("XXL" Xabier Gans).

También la limusina cobra protagonismo en dos destacadas películas, erigiéndose como metáforas del mundo en que vivimos (sobre todo por las diferencias de clases que nos trae el capitalismo). La primera es hermética y oscura (Cosmópolis, de David Cronemberg) y la segunda es una obra maestra (Holy motors), la interesantísima producción francesa, la gran triunfadora en el palmarés del festival.

 Cortometrajes.

Los cortometrajes son un formato que no son valorados en su justa medida, a pesar de que todos los grandes festivales cuentan con una amplia sección dedicada a ellos. Quizás se deba por el carácter minoritario, por la brevedad de su metraje o por servir de trampolín para los jóvenes recién llegados. En Sitges encontramos proyectos muy diversos, desde absurdas y cómicas, hasta muy imaginativas e ingeniosas. De destacar algunos, merecería la pena recordar a "Hotel" (José Luís Alemán, "La herencia Valdemar), rodado con muy buenos medios y una extraordinaria puesta de escena. Un hombre exhausto que caminando por el desierto, llega a un hotel. Sus fuerzas se renuevan pero sus esperanzas empezarían a flaquear cuando descubre que sus paredes son de papel.

               Proyección cortometrajes

 También estaba ambientado en un hotel, uno de los galardonados, "Zimmer 606" (Peter Volkar) un imaginativo corto con un vendedor como protagonista. Al alojarse en un extraño hotel, en el que sucedían cosas al otro lado de la pared. Pero la gran triunfadora en Sitges fue la producción alemana "Eat" (Mortizt Kramer), un impactante corto sobre la anorexia. En plena receso de una sesión fotogafíca, una famélica modelo se encierra en su camerino dispuesta a comerse un triste yogur, pero terminará echando mano de todo lo que tiene a su alcance para saciar el hambre. Sin duda, un merecidísimo premio. 

Midnigth X-Treme.

A media noche, el festival dejaba paso a la sección más demencial, "Midnigth X-Treme", todo un catálogo de rarezas, muchas de las cuales debían consumirse con el estómago vacío. De lo más interesante fue el maratón dedicado al 3D, con un film con pirañas asesinas "Piranha 3DD" (John Gulager) y rostros conocidos como el televisivo David Hasselhoff, a modo de parodia de su personaje de "Baywatch". O el llamado "Stitches" (Conor McMahon), el galardonado a la mejor película Midnigth X-Treme, con un payaso asesino como protagonista que se volverá de la muerte para vengarse de aquellos que le mataron. 

En el terreno freak, sobresale la abundante producción japonesa que debería consumirse con el estómago vacío. Un cine que demuestra cómo los occidentales no les llegamos ni a la altura del betún a la hora de mostrar bizarradas en la pantalla: con un nombre propio: Noburo Iguchi. Iguchi es un cineasta peculiar, un genio en el arte del terror bizarro, un auténtico enfant terrible de la escatología filmada. Lo suyo no es para contemplarse junto a una buena ración de palomitas, su cine responde al llamado subgénero pinku eiga, pero en su versión más demencial. Se tratan de películas cuyos ingredientes son la violencia, el sexo, el sadismo y el romance, con el objetivo complacer los más instintos más primarios. Sus dos películas presentadas en el festival son dos auténticas bombas de neutrones ("Dead Sushi" y "Zombie Ass: Toilet of the dead"), a parte de una participación en el film colectivo "The Abc of the death".

                                       Maratón Midnight X

¿Alguien habría imaginado qué sucedería si fusionaras el primer productor gastronómico del país con el terror? De esta manera surgió "Dead Sushi", un experimento cinematográfico en el cual un demente llega a fabricar un suero que permite convertir los peces crudos en unas mortíferas armas; el postre lo pone "Zombie Ass", un extraño film sobre unos muertos vivientes ocupados en una de las necesidades básicas del ser humano: defecar.