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-Siendo Pirrit el apellido de mi padre y Phillip, mi nombre de pila, mi lengua infantil no fue capaz de pronunciar algo más largo que Pip y así es como me llame, Pip.

 Charles Dickens fue el representante de una literatura de la era victoriana, marcada por la Revolución Industrial inglesa, autor de algunas obras celebérrimas que el cine ha querido destacar por su lucha entre las clases ricas y pobres, la división de la sociedad que para bien o para mal sigue imperando en la actualidad. 

-Yo nací un viernes de febrero, amigo. En la vieja Inglaterra se dice que los nacidos en viernes y en invierno, tendrán la facultad de ver duendes y espíritus.

Existe de Dickens casi un centenar de adaptaciones entre el cine y la televisión. El presidente y el jurado (dentro del archivo de RTVE) o "Dickens of London", serie de los años setenta, son dos ejemplos de este gran literato y de su intensa preocupación social. La miseria, las plagas, la explotación infantil y la ineficacia de la justicia eran temas que aparecían en sus novelas que Dickens tenía la costumbre de publicar a modo de folletín en los diarios de un "egoísmo humano".

-Pero ¿no hemos comido hoy lo suficiente, no bebemos todos los días? El mayor defecto que existe en nosotros es el egoísmo humano. 

 La primera adaptación cinematográfica de un texto de Dickes: "La muerte de Nancy", corresponde a su personaje más célebre, Oliver Twist. En el cine mudo tuvo una gran acogida, de hecho, antes de la grandes películas de David Lean (años cuarenta) sus principales historias ya habían sido presentadas en sociedad por el cine. Personajes como Ebenezer Scrooge, Fagin, David Copperfield, Charles Darnay, Oliver Twist, Micawber y otros, son tan bien conocidos, que se puede hasta creer que tienen una vida fuera de sus novelas y que sus historias continuarían con otros autores.Uno de los primeros actores infantiles que interpretaron al pequeño Oliver Tiwst fue el compañero de reparto de Chaplin en El chico. Curiosamente, Chaplin, quién jamás adaptó una obra de Dickens, fue el que mejor supo heredar eso que llamamos "espíritu", ahondando en sus miserias pero también en su nobleza y humor. 

                            F. Bartholomew David Copperfield

-Mi lema ha sido siempre "nihil esperandum", resumiendo "nunca desesperes".

Una de las curiosidades fue el ensayo escrito por el soviético Eiseistein "Dickens, Griffith y nosotros", en donde se servía de sus propias teorías sobre el montage que le darían gran relevancia cinematográfica: "El montaje paralelo se había convertido en el sello de mi obra, al principio la compañía se opuso, pero les dije que Dickens ya lo había hecho y que yo lo haría también".

-Por favor señor, quiero un poco más.

-¿Cómo? 

-¿Cómo? ¿Cómo?

-¿Ha pedido más? 

                                 oliver

Oliver Twist proporciona un idealizado retrato de un joven irrealmente bueno, cuyos valores jamás son subvertidos por brutales orfanatos o forzadas intervenciones en una banda de pequeños carteristas. Frente al personaje del niño que representa la bondad, los adultos en la historias de Dickens suelen identificarse con la avaricia. Son personajes ruínes, malvados como los de Oliver Twist, Mr. Scroogh de Cuento de Navidad o el tío Ralph de NICHOLAS NICKELBY (Alberto Cavalcanti): ¡¡Paparruchas!!.

-Si llegaré a ser el héroe de mi propia vida o si ese lugar lo ocupará alguna otra persona, estas páginas lo revelarán.

Dickens ha estado presente en una multitud de proyectos cinematográficos. Truffaut incluiría a David Copperfield en su catálogo de "obras prohibidas" en su visionaria Farenheitt 451; David Lean fue el gran adapatador de Dickens, aún no superado, con Cadenas rotas y Oliver Twist. También destacamos "Historia de dos ciudades", de James Conway, y el "David Copperfield" de George Cukor. Pero también encontramos actualizaciones de muy diverso talante cinematográfico como "Grandes esperanzas" o "Los fantasmas atacan al jefe".

La buena literatura nunca envejece y es universal, además de no contar con los derechos de autor, lo que hacen de Dickens y otros tantos autores, que una y otra vez sean adaptados por el séptimo arte. 

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                                  oliver carol reed

                         Los-fantasmas-atacan-al-jefe