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El cineasta británico Danny Boyle vuelve a la carga con Slumdog Millioner, una historia emocionante, desgarradora y tremendamente vitalista, que presenta el lado más oscuro de la vida, desde los ojos de un chico de los arrabales de Bombay. Con una joya musical, muy al estilo Bollywood, que se reserva para los créditos finales.

 

Por este orden, Dickens, la televisión y el amor; el último trabajo de Danny Boyle es un filme que se desarrolla en tres tiempos y que le sirven al director para la historia de Jamal, Salim y Latika, niños de la calle como si hubieran salido de novela de Dickens, aunque en el Bombay contemporáneo.

 

- Bienvenidos a quién quiere ser millonario.

 

Un chico analfabeto va al concurso más visto en La India para poder escapar del vertedero físico y moral en donde ha sobrevivido toda su vida. De hecho, el cine se ha servido muchas veces de los concursos y de la poderosa tele, para encarnar la esperanza. Eso es lo que hace Yamal, acertando cada una de las respuestas, y las sospechas de que ha hecho trampas se cierne sobre él. Pero, ¿quién puede confiar en un Slumdog, en un perro de chabola?

 

- Soy un cualquiera, soy un embustero.

- La mayoría los sois.

 

La alternancia entre el concurso con el brutal interrogatorio al que le somete la policía, constituye una de las partes más interesantes de la película.  Durante ese interrogatorio, Jamal irá desvelando poco a poco las extrañas y curiosas razones por las que conoce las respuestas correctas, haciendo con ello un retrato de la vida en los suburbios de una gran ciudad llena de niños abandonados, en la que brilla como una piedra preciosa su amor por Latika “el tercer mosquetero”.

 

- Me presenté al concurso, porque creí que ella lo vería.

 

Una de las reflexiones del filme es que el dinero lo mueve todo. Al principio de los ochenta, el irregular cineasta inglés ya había reflejado el poder del consumismo en su mejor película, Transpointing.

 

- Elige un empleo, elige una carrera, elige un televisor grande que te cagas, elige una lavadora, elige un coche, el equipo de compact-disc y abrelatas eléctricos.

 

E incluso demostró lo que el estilo Hollywood puede hacer con un director independiente, La playa, por ejemplo. No es la primera vez que Danny Boyle coquetea en su cine del dinero, lo hizo en Tumba abierta, su opera prima, un amargo retrato de la codicia, y en Millions, una preciosista fábula con la inocencia de niños de los suburbios de fondo. En Slumdog Millonaire, a diferencia de esta última película, no hay ángeles protectores, sólo miseria, pero también hay niños que sueñan con un futuro mejor. 

 

- Solíamos vivir ahí mismo, tío. India, es el centro del mundo, chico, y yo estoy en el centro del centro.

 

Como en la multipremiada Ciudad de Dios (Fernando Meirelles), Danny Boyle también habla de un lugar en donde la supervivencia está demasiadas veces asociada a la violencia. En el filme brasileño, muy superior, destacaba una escena por su trascendencia: una niña se dispara así mismo, por accidente, y provoca un espectacular tiroteo entre bandas de chicos. Esto no vemos en Slumdog Millioner, pues la influencia de su guionista edulcora la historia. Retrata la trastienda de Bombay, la capital económica de la India, una ciudad en la que el 60% de la población se afina en chabolas y veinte mil niños en manos de la pobreza, la prostitución  y otras lacras de la sociedad.

 

 

No nos alejamos demasiado, -al menos, desde el punto de vista geográfico- para la siguiente historia.

 

- ¿Dónde está la casa de las viudas?

 

Estamos en la India colonial, en los años 30, en la época del movimiento emancipador que lideraba Gandhi. Una niña de 8 años es obligada a casarse con un moribundo que fallece la misma noche de la boda. Según las tradiciones hindúes, entre las pocas opciones que les quedan a las viudas, está la de vivir rindiendo culto a su esposo fallecido. Es así como entra en un Amshra, una institución que acoge a viudas en el que mantener una existencia próxima a la esclavitud. Sin embargo, ella y su compañera de tragedias sueñan con un futuro mejor.

 

- Has estudiado los libros sagrados, ¿está escrito que los niños deban ser maltratados?

 

Irrumpe, entonces, la figura de un joven idealista, seguidor de Gandhi y perteneciente a la privilegiada casta de los Brahmanes. Este rechaza una serie de costumbres ancestrales, como la que relega a las mujeres a una vida miserable. Ambos personajes se conocerán a orillas del río Ganges, en donde florecerá una historia de amor que prosperará con fuerza.

 

- Hoy es día de luto, ni comida ni agua.

 

Agua refleja el poder dañino de la religión cuando esta no se basa en la libertad. Es una firme y necesaria crítica del fundamentalismo religioso, se vista con los ropajes que se vista. Unas creencias de obligado cumplimiento en la que se entrevé una de las lacras de la humanidad: la esclavitud de la mujer.

 

En los tiempos de Gandhi, ya se denunciaba que junto al colonizador inglés, existía una casta de poderosos que constituía otro grupo explotador de la gente sencilla. Deepa Mehta Cineasta hindú, con residencia en Canadá hizo una trilogía basada en los elementos, Tierra, Agua, Fuego, fiel reflejo de la India del pasado siglo.

 

- Conocí a un hombre que dejó a su mujer por que no tenía hijos, y volvió a casarse. Esa mujer tampoco podía darle hijos y se volvió a casar con otra más joven. Esa mujer se suicidó.

 

El origen de la historia del filme Agua, se situó en su época como actriz cuando conoció a una viuda real en la ciudad sagrada de Baranasi. Por cierto, en esa ocasión participaba en el rodaje de uno de los episodios del joven Indiana Jones. En la actualidad hay 600.000 viudas en la India, de los cuales, medio millón viven en Amshra en completa miseria. Lo más curioso

 de la película quizás, sea la visión de las clases poderosas hindúes, tradicionalistas en el campo social y muy progresistas, en la política.

 

- Las costumbres inglesas me parecen estupendas, me gusta el cricket, el whisky y qué poetas tienen. “Una belleza en la noche”.

- “Camina bella en la noche”. Si Gandhi pudiera liberar a la India, imagínate cómo sonaría Byron recitado por un hombre libre. Imagínatelo, hay tantas cosas que  podríamos hacer si eso pasara.

- Tienes mucha imaginación, ¿no te habrás vuelto nacionalista?

- Resistencia pasiva, es un concepto interesante.