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Gus Van Sant es sinónimo de sobriedad estética y experimentación, situándose al margen del cine de Hollywood, al menos del estilo mainstream, con un cine independiente, de bajo presupuesto y con una fijación temática por una juventud marginada. 

Su universo más personal está lleno de adolescentes desorientados, sumidos en su propia búsqueda existencial, un patrón de comportamiento o simplemente dejándose llevar por la atracción de lo diferente en una maraña social en la que se desenvuelven sus personajes. Gus van Sant suele insistir en estos patrones argumentales, como el prototipo de cineasta independiente que encontramos en su debut, En mala noche: rodado en blanco y negro, con una cámara de 16 mm., con el tema de la homosexualidad en el trasfondo de la historia. O en los drogatas de Drugstore cowboy, que no hacía sino huir del desamparo para ir a su particular universo, con la ayuda de todo tipo de sustancias. Encontramos aquí uno de los primeros y mejores trabajos del actor Matt Dilon.

- Al entrar en la sangre sentía un picor agradable que se extendía hasta llegar al cerebro y producía una suave explosión que empezaba en la nuca. Iba a más, hasta que la sensación de placer era tanta que el mundo se convertía en algo bello y delicado.

  Drugstore cowboy

 Mi Idaho privado

 Otro tanto puede decirse, de los personajes de Mi Idaho privado, una declaración de principios y de independencia, marcada por la necesidad de todo tipo de afectos, con la búsqueda obsesiva de padres y madres, y el ritmo recurrente de la narcolepsia que padece el protagonista. Este, River Phoenix, llevaría una vida como si de un personaje de Gus van Sant se tratase; al final, se terminó suicidándose con una sobredosis.

  - Yo puedo amar a alguien aunque no me haya pagado para eso.

  Su hermano, Joaquin Phoenix, interpretó a otro adolescente sumido en sus búsquedas y existenciales a las órdenes del director. En esta ocasión, para dar vida a un joven que se ve atrapado entre la marginación social y las garras de una “mujer fatal”, capaz de hacer cualquier por triunfar.  El título ya lo dejaba claro: Todo por un sueño.

  - Nunca me había interesado el tiempo hasta que conocí a la Sr. Maretto; ahora me lo tomo muy en serio. Tanto si llueve, si haya rayos o truenos como si nieva, tengo que cascármela.

 Todo por un sueño

Elephant

  Varios años después, se rinde a los pies de Hollywood, en cuya línea continua, a pesar algunas excepciones muy interesantes como Elephan. Sin embargo, sus personajes siguen movidos por los mismos resortes, aparentemente esquizoides y evidentemente de supervivencia. Sujeto al sistema de estrellas pero fiel, en el fondo, a su propia filosofía, en Descubriendo a Forrester la base central de la película era la simbiótica relación maestro/pupilo, entre un adolescente afroamericano (Jamal) que se esconde de sí mismo y un adulto (el escritor William Forrester/ Sean Connery) que se esconde del mundo. Gracias a la amistad que desarrollan, Jamal le supone a Forrester el redescubrimiento de un mundo del que se había desprendido durante años, mientras que Forrester se convierte en el catalizador de su talento literario.

  - La primera clave de la escritura es escribir, no pensar.

  En realidad, el filme no hace más que repetir un argumento muy similar a su premiada y exitosa película El indomable Will Hunting. En esta ocasión, se reparten el protagonismo Robin Williams y Matt Damon, para establecer la historia en torno a la amistad de un adulto excéntrico y un chico problemático, pero con un enorme talento oculto.

 - Si te pregunto por el amor me recitarás un soneto, pero nunca has mirado a una mujer y te has sentido vulnerable.

  El indomable Will Hunting

  La estrecha relación va más allá de la edad de los protagonistas, a los similares ambientes o a la manera de encuadrarlos. Observando la filmografía del director, podría entenderse el fiasco que cosechó con el remake de Psicosis, esa obra maestra de Alfred Hitchock, en la que su protagonista mantenía una particular relación con su madre; como también las imágenes de Last day, que ilustraba de manera superficial pero magnética la vida tortuosa de Kurt Cobain, músico, líder de un conocido grupo de rock, o aquellos adolescentes incomprendidos que arremetían con un acto de violencia en Elephan.

  - Quiero que no vuelvas, va a pasar algo gordo.

  Observando la carrera del cineasta, apenas podemos encontrar similitudes entre sus primeras películas y las últimas, aunque es cierto que en estas encontramos una cierta formalidad propia del cine independiente. Lo que sin duda es cierto es que Elephan es la película que tiene más concomitancia con Paranoid Park, el filme que cierra su filmografía hasta el momento. Vuelta a los jóvenes torturados y la presencia de la muerte, como cicatrices de una juventud que no sabe (o no puede) encontrar definitivamente su lugar en el mundo. Una reacción al cine convencional, con  una película pequeña, pero muy recomendable.