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Existe una multitud de formas de expresar el terror que ha marcado una etapa: durante el cine silente, sobresalía el expresionismo alemán; en los años cuarenta, la Universal, siendo la británica Hammer quién heredó este honor en las siguientes décadas. El giallo italiano, la productora Amicus británica, el fantaterror español, los fantasmas del cine japonés y ahora en este género destaca la firma Blumhouse, el nuevo tren de la bruja cinematográfico.

Bajo el amparo del mecenas Jason Blum y su productora, Blumhouse, encontramos la pauta del mejor terror actual, marcado por producciones de bajísimo presupuesto, pero extremadamente rentables, y por la libertad creativa y autoral. De hecho, Blumhouse está detrás de algunas películas fundamentales del género de los últimos años, la saga Paranormal Activity, Sinister (Scott Derrickson), The lord of Salem (Rob Zombie), The purgue: La noche de las bestias (James DeMonaco), Dark Skies (Scott Steward) y la fundamental Insidius (James Wan).

 

Otro de los puntos comunes que presentan todas estas producciones son los efectos que sufre una generación a causa de conflictos no solucionados en épocas pretéritas; como también el recurso audiovisual del llamado subgénero found footage. La primera de las películas que responden a este esquema, Paranormal activity, es un found footage de manual, con un sentido amateur y una historia de una pareja que se instala en su casa una cámara doméstica para poder recoger todo tipo de fenómenos extraños.

- Creo que va a ser muy interesante grabar lo que ocurre o si no hay suerte, lo que no ocurre.

                             

He aquí, algunas de las claves de la productora que veremos en la gran mayoría de sus producciones: el carácter doméstico del terror, la presencia de fantasmas o entes desconocidos (en Dark Skies estas entidades malignas serían extraterrestres y en The purgue, un grupo de delincuentes, dispuestos a todos, ocultos bajo unas curiosas máscaras, pero el concepto es el mismo que en el resto de las películas). Se trata de unos “fantasmas” que no se quieren redimir ni siquiera comunicarse, como ocurría con El sexto sentido, por citar un ejemplo; son entidades agresivas que buscan aterrorizar y que tienen una especie de "existencia parasitaria", como vemos en ese demonio que va tomando las almas de los niños. Esta idea ya la vimos en Insidius (James Wan) e incluso en Paranormal Activity. Con un retrato de la familia protagonista alejado de una de las principales referencias de estos filmes: Polstergeis, donde se destacaba el modelo de familia feliz, con perro, viviendo en una urbanización aparentemente tranquila.

-¿Crees que son asesinatos en serie?

-No lo sé, los primeros que encontré son de los años sesenta.

Sinister" es un film que puede resultar clásico, por la figura del escritor (Ellison) que después de vivir de las mieles de un gran bestseller, queda vacío de una inspiración que terminará buscando en los terribles territorios de los crímenes sin resolver. Por el camino hay un redescubrimiento del mal puro como tema central, a través de viejas películas caseras y del ocultismo, convertidos casi en clichés del cine de terror de las últimas décadas.

Ethan Hakwe, la estrella de Sinister repetiría con The purgue: La noche de las bestias.

 -Sistema de transmisión de emergencia anunciando el inicio de la purga anual.

 ¿Qué sucedería si el crimen fuera legal 12 horas al año? Estamos en un futuro próximo, en un país –Estados Unidos- que alcanza su índice más bajo de desempleo y violencia, a cambio de que una noche al año “La purga” se desate el crimen como forma legal.

 -El objetivo de la purga de este año es encontrarlo y matarlo, tienen una hora para entregarlo.

 The Purgue: La noche de las bestias está centrada en la historia de una familia acomodada en un barrio tranquilo y protegido durante la violenta noche. Una familia encabezada por el personaje interpretado por Ethan Hawke: “Mi personaje es un hombre que gana mucho dinero con la “purga” pero como muchas personas que ganan dinero con algo no del todo lícitio, deciden no ver sus asepctos negativos. Es como un vendedor de cigarrillos o de whisky, prefieren obviar los datos negativos”.

 Sin embargo, el nombre que está sonando más fuerte en la factoría Blumhouse es James Wan, cineasta australiano con un marcado sello y gran éxito, muy vinculado a esta productora y al guionista Leigh Whannell, responsables de una interesantísima filmografía dentro del terror (El silencio desde el mal, Saw o Insidius). Insidius, película de la que ahora llega su segunda entrega (Insidius: Chapter 2) fue una película que marcó un hito, al mostrarnos un film con espíritu de serie B de calidad que lograba competir con las mediocres superproducciones surgidas de las majors.